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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

Denuncia

otra realidad

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¿QUE ESTA CAMBIANDO?
MANUEL BATALLA GIMENO, dominico; batallaop@gmail.com
SAN SALVADOR (EL SALVADOR).

ECLESALIA, 07/11/06.- Entre las cosas que me han llamado hoy la atención, están estas palabras leídas en dos artículos: “… el congresista republicano Dan Burton apareció en una rueda de prensa en Managua el fin de semana pasado con el fin de lanzar descarnadas advertencias contra Ortega, y especialmente contra sus potenciales electores. Dijo que el sandinista significa "un peligro" para los intereses norteamericanos.” (Ariel Florit) Y por otra parte: “Una de las palabras clave, a mi entender, en el lenguaje de la Iglesia de esta nueva época en la que entramos, es: compartir, y esto hacerlo en favor de los desfavorecidos y las víctimas del actual desarrollo social.” (Javier López Díaz).

Las ingerencias de Estados Unidos en Nicaragua y otros países latinoamericanos, no son novedad. La palabra compartir en el discurso eclesial y en la práctica de muchos cristianos anónimos, tampoco es novedad; las limosnas con nombre y apellidos suelen tener muy poco de cristianas. Por cierto que estoy reflexionando en estos días, desde el ámbito de la misión evangélica y eclesial, acerca de la diferencia entre testigo y protagonista, y creo que nos faltan testigos y sobramos, quizá, protagonistas… En fin, pocas novedades, pocos cambios.

Novedad sería que América Latina entera -encabezando el cambio Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua… ¿por qué no?- se uniese para hacer valer los derechos de todos sus hijos e hijas, en diálogo y acuerdos con otros bloques humanos, porque de lo que se trata, ante todo, es de vernos y tratarnos como personas humanas, no de hacernos la guerra porque ambicionamos los recursos de los que pueden vivir los otros.

En 1980, Monseñor Oscar Romero era asesinado en San Salvador, y en 1981, en Managua, en la fachada de nuestra iglesia parroquial, habíamos puesto una gran manta que rezaba: “Amar es compartir, no acumular. Si Nicaragua venció, El Salvador vencerá”, y me parece que ya entonces, hace veinticinco años, estábamos en las mismas: ingerencia norteamericana y palabras que no lograban encarnarse del todo…

No somos ciegos para no ver el desarrollo tecnológico, del que muchos de nosotros y muchas veces nos servimos en nuestra vida diaria y en nuestro desempeño laboral u otros ámbitos… Pero, cuando vemos, escuchamos, pensamos y soñamos en clave de persona, de pueblos empobrecidos, de derechos humanos y de hechos inhumanos… nos preguntamos: ¿qué está cambiando?...

Se ha satirizado mucho a quienes pretendían cambiar el mundo escribiendo lo que descubrían entre los anaqueles repletos de libros; pero, ¿es un cambio sustancial el razonar y escribir sobre lo descubierto en las páginas web?... ¿Dónde está la realidad que queremos transformar para que sirva a las personas: a toda la persona y a todas las personas?... Es una pequeña reflexión inconclusa lo que les propongo, no más. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


oaxaca obispos

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LA CARIDAD DE CRISTO NOS URGE
Mensaje de los Obispos de Oaxaca
OBISPOS DE OAXACA, 05/11/06
SAN MARCIAL, OAXACA (MÉXICO).

ECLESALIA, 06/11/06.- Los obispos que compartimos los anhelos y las preocupaciones de este pueblo que peregrina en Oaxaca queremos ofrecer, en estos momentos dramáticos y unidos en comunión, una palabra de esperanza que nos ayude a responder a los signos de los tiempos que vivimos.

1.- Realidad que nos interpela

Nos duele la polarización que divide y paraliza la convivencia social; nos duele el daño económico, cultural, turístico; pero más nos duelen las causas que han generado tantos conflictos: la injusticia social, la pobreza lacerante, la impunidad y la corrupción generalizada; más nos duelen los efectos de las divisiones sociales y las pérdidas de vidas humanas. ¡Cese ya la violencia en cualquiera de sus formas!

Percibimos que lamentablemente se ha proyectado una información incompleta y a veces distorsionada de los hechos que ha sustentado confusión en la opinión pública.

Hay descalificaciones mutuas, doble lenguaje y poca información de las causas reales del conflicto.

Lamentamos que las respuestas políticas no sean todavía lo suficientemente eficaces; tal parece que fuerzas perversas e intereses personales y de grupo impiden la solución del problema oaxaqueño. Exhortamos a todos los actores políticos y sociales a buscar con urgencia y honestidad soluciones de fondo.

La realidad nos demanda a todos los ciudadanos de buena voluntad, y especialmente a los católicos, iniciar un cambio de actitud que pase por la conversión a Dios y se traduzca en el logro de la reconciliación, de la justicia social y de una vida digna.

2.- Ver el futuro con esperanza

Los momentos difíciles son parte del camino de la vida y deben servirnos para la purificación personal y social. Nuestra fe nos pide trabajar por “un cielo nuevo y una tierra nueva” (Ap. 21, 1) en donde se encuentren la justicia y la paz. Esa esperanza nos impulsa a construir el futuro asumiendo las responsabilidades del presente. “La caridad de Cristo nos urge” (2 Cor. 5, 14).

¿Qué Oaxaca queremos? ¿Qué Oaxaca debemos construir? El anhelo por el cual debemos trabajar juntos es el reconocimiento de nuestra propia dignidad y la capacidad de entablar relaciones que reflejen el amor a Dios en el amor al prójimo. Para construir el futuro de Oaxaca es necesario amarla, y amar a Oaxaca supone aportar lo mejor de cada uno para construir juntos una sociedad sin excluidos; una sociedad en donde se garantice para todos la dignidad, la paz, la libertad y la justicia. Son las bases para una auténtica convivencia social y para la construcción del bien común.

Construir el futuro de Oaxaca supone de la clase política, y de todos los ciudadanos, el esfuerzo compartido para que haya una nueva forma de gobernar, con mecanismos adecuados y responsabilidad de los ciudadanos que coadyuven al ejercicio del poder en bien de toda sociedad. La democracia va más allá de los votos, es un ejercicio constante de escuchar a la sociedad para buscar juntos soluciones comunes; sin participación efectiva y responsable no hay auténtica democracia.

3.- Actuar con responsabilidad

Lo que queremos para Oaxaca no puede alcanzarse sólo con la buena voluntad, implica el reconocimiento de las responsabilidades de cada uno de los oaxaqueños. Construir el futuro es tarea de todos los sectores: campesinos, indígenas, obreros, empleados, amas de casa, estudiantes, maestros, profesionistas, empresarios, políticos, artistas, intelectuales, religiosos; cada uno tiene su propio aporte desde su campo específico. Hay mucho camino por recorrer.

Vemos la urgencia de hacer un Pacto Social que nos ayude a detener el clima de violencia, a reconocer nuestros valores y a superar nuestros rezagos; que apoye con acciones adecuadas la reconciliación social.

Nos hacemos eco de las voces que piden una reforma del Estado, pues es indispensable que el orden constitucional favorezca y determine los cambios estructurales necesarios, la ciudadanización de las instituciones que deben acotar el ejercicio del poder público, trasparentar con credibilidad los recursos, mejorar la educación y el desarrollo de las zonas marginadas y que exista verdadera independencia de los poderes públicos para sentar bases del desarrollo integral de Oaxaca.

Nuestra confianza en el Señor

Ante el desafío que hoy se nos presenta no podemos sentirnos solos, confiamos en la fuerza de Dios quien nos ha enviado a Jesucristo el camino de la Verdad y de la Vida; compartimos además el amor entrañable a la Santísima Virgen María que en sus diferentes advocaciones de Ntra. Sra. de Guadalupe, Ntra. Sra. de la Soledad e Inmaculada de Juquila, está en el corazón de todos nosotros. Tenemos la seguridad de que con ella podremos asumir la tarea que el Señor pone en nuestras manos.

Pedimos a todas las comunidades cristianas de nuestras respectivas diócesis intensifiquen la oración para que nuestra acción responda a lo que el Señor quiere de nosotros; mantengámonos vigilantes y constantes en la oración. Pedimos también a todos los sacerdotes y agentes de pastoral hagan llegar este mensaje a todos y sea comentado en los grupos de reflexión. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Con todo nuestro afecto en Cristo tengan la seguridad de nuestra oración y bendición por ustedes.


José Luis Chávez Botello, Arzobispo de Antequera Oaxaca. Felipe Padilla Cardona, Obispo de Tehuantepec. Teodoro Enrique Pino Miranda, Obispo de Huajuapan. Eduardo Carmona Ortega, O.R.C., Obispo de Puerto Escondido. José Antonio Fernández Hurtado, Obispo de Tuxtepec. Héctor Luis Morales Sánchez, Obispo Prelado de Huautla. José Refugio Mercado Díaz, Obispo Auxiliar de Tehuantepec. Oscar Campos Contreras, Obispo Auxiliar de Antequera-Oaxaca. Pbro. Pedro González Villanueva, Administrador Diocesano Prelatura de los Mixes.

oaxaca

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EN ESPÍRITU DE VERDAD Y DE CARIDAD
Carta a José Guadalupe Martín, obispo de León y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano
SACERDOTES DE OAXACA
OAXACA (MÉXICO).

ECLESALIA, 03/11/06.-Respetable Señor Obispo: Reciba nuestro saludo en el Espíritu de Cristo buen pastor.

Con mucha pena y dolor hemos leído hoy -30 de octubre- en el periódico “Noticias”, de la ciudad de Oaxaca: “La Secretaría de Gobernación consultó con la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) el envío de tropas federales al estado de Oaxaca y el ingreso de las mismas a la capital de esa entidad para restablecer el orden. El presidente de la CEM, José Guadalupe Martín Rábago, reveló que una personalidad de la dependencia federal, de la cual se abstuvo de divulgar su nombre, le habló el sábado pasado para explicarle el operativo que se realizaría ayer... el obispo de León avaló el envío de fuerzas federales”

Con la intención de hacer valer el espíritu de verdad y de caridad que el Señor nos urge le expresamos lo siguiente:

Nos preguntamos primeramente si habló Usted a nombre de la CEM o a título personal, y aunque este último fuera el caso, siendo el Presidente de la Conferencia Episcopal, obligado a ser buen pastor en su preocupación por todas las iglesias, una declaración de Usted compromete a todo el episcopado mexicano.

El ingreso de la fuerzas federales con el aval que Usted (¿y la CEM?) dio, trajo a Oaxaca represión, 3 muertos hasta ahora, heridos, encarcelados, torturados y mayor conflictividad, y faltan todavía las demás irrupciones de la PFP.

No dudamos de la sabiduría de nuestros obispos y de su capacidad para discernir los signos de los tiempos, por eso nos preguntamos ¿en realidad no podía Usted prever que lo que buscaba el gobierno federal era una bendición para la represión?

¿Fue más importante la petición de un alto funcionario que pensar en las ovejas anónimas y pobres que a todos los pastores han sido encomendadas para que les den vida en abundancia?

Con la humildad que Cristo y la Iglesia mandan a los obispos, ¿no hubiera sido mejor consultar a los presbíteros que estamos más cerca de las ovejas para dar una respuesta más conforme al espíritu del Señor?

Aunque somos una sola Iglesia, ¿no será bueno tener en cuenta las peculiaridades y el profetismo propio de las diócesis de esta región?

La impresión que queda a mucha gente de Oaxaca es que sus pastores han abandonado a su pueblo y, cuando, con el testimonio de muchos, ya se venía enmendando esta forma de pensar, llega esta noticia que ha sido muy difundida en los medios afines y no afines al gobierno del estado.

No es nuestra intención hacerle reproches, pero sí pedirle que dé una explicación o rectificación a este sufrido pueblo que ya ha cargado muchos muertos sobre sus hombros y ha llorado bastante a sus heridos y desaparecidos.

El evangelio nos exige hablar con la verdad y en este momento en que compartimos hasta el fondo los sufrimientos de este pueblo al que Dios nos puso a servir, y por las repercusiones que esto está teniendo, no podemos callar lo que sentimos con él, por eso hemos considerado necesario expresárselo.

En espera de su respuesta, nos despedimos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Atentamente,

Por la DIÓCESIS DE OAXACA. Pbro. Manuel Arias Montes, Parroquia de Juquilita, Coordinador del Consejo Presbiteral. Pbro. José Rentaría Pérez, Párroco de San Bartolo Coyotepec. Pbro. Leoncio Hernández Guzmán, Párroco de Santiago Apoala. Pbro. Edmundo Santiago Yescas, Párroco del Corazón Eucarístico de Jesús. Pbro. Carlos Franco Pérez Méndez, Párroco de Nuestra Señora de los Ángeles. Pbro. Juan A. Hernández Romero, Párroco de S. Miguel Panixtlahuaca. Pbro. Jorge Pérez García, Párroco de San Pablo Huitzo. Pbro. Gil Antonio Torres Varela, Párroco de San Pablo Mitla. Pbro. Fernando Cruz Montes, Párroco de San Sebastián Tutla. Pbro. Juan Antonio Jiménez Gómez, Párroco de Santa Catarina Juquila. Pbro. Armando S. Fabián Vicente, Vicario de Santa Catarina Juquila. Pbro. Aureliano Díaz Jiménez, Vicario de Santa Catarina Juquila. Pbro Emeterio López Sánchez, Párroco de Santo Domingo Teojomulco. Pbro. Guillermo Velásquez Gordillo, Párroco de San Miguel Sola de Vega, Secretario del Consejo Presbiteral. Pbro. Sergio Herrera Arias, Párroco de San Pedro y San Pablo Teposcolula. Pbro. José Luis Palmerín Zamora, Vicario de Santa Cruz Zenzontepec. Pbro. Raúl Morales Tapia, Cuasi Párroco de Santiago Textitlán. Pbro. Eduardo Godínez Contreras, Párroco de Santa María Tlaxiaco. Pbro. Hugo Pedro Aguilar, Párroco de San Andrés Chicahuaxtla. Pbro. Guadalupe B. García García, Párroco de Santa Cruz Itundujia. Pbro. Gregorio Cruz González, Párroco de San Mateo Peñasco y San Miguel Achiutla. Pbro. Marín Octavio García Ortiz, Párroco de San Ildefonso Villa Alta. Pbro. Miguel Ángel Morelos García, Párroco de San Cruz Xoxocotlán. Pbro. Juan Ruiz Carreño, Párroco de Santa María Zaachila, Pbro. José González González SJ. Pbro. Bernardo Murcio Velasco SJ. Pbro. Jorge Villa Aguinaga SJ., Templo de la Compañía de Jesús. Pbro. Francisco Silencio Cruz, Párroco de San Dionisio Ocotepec

Por la DIOCESIS DE PUERTO ESCONDIDO. Pbro. Pedro Loyola San Juan, Párroco de Río Grande, Juquila, Vicario Episcopal de Pastoral. Pbro. Hermilo Cuevas Fabián, Párroco de San Pedro Tututepec. Pbro. Herminio Olmedo Peña, Párroco de San Juan Bautista Cacahuatepec. Pbro. Héctor A. Santiago Pacheco, Párroco de San Pedro Amusgos. Pbro. Armando Muñoz Jarquín, Párroco de Sta. Ma. de la Asunción y del Sr. de la Ascensión, Tataltepec. Pbro. Rufino Jiménez Quiroz, Párroco de Santo Reyes Nopala. Pbro. Fidel Zurita García, Párroco de San Agustín Loxicha. Pbro. Arturo Nicolás Vázquez, Párroco de Sta. María Huazolotitlán. Pbro. Jaime Meneses Lavariega, Párroco de San Francisco Tonameca.

Por la PRELATURA DE HUAUTLA DE JIMENEZ. Pbro. José Luis Sánchez García, Vicario Episcopal de Pastoral. Pbro. Jorge Juan Pastor Salvador, Coordinador de la Comisión de Pastoral Social.

Por la DIOCESIS DE TEHUANTEPEC. Pbro. Ranulfo Pacheco López, Párroco de Matías Romero. Pbro. Herminio Guerrero, Párroco de Tequisistlán. Pbro. Lucio Santiago, Párroco de San José Obrero Salina Cruz. Pbro. Juan Ignacio Ortega, San Isidro Col Cuauhtemoc. Pbro. Víctor Cabrera, Párroco de Santa María Guienagati. Pbro. Lino Tenorio Cayetano, San Francisco Ixhuatán. Pbro. Francisco Ruiz Ramírez. Pbro. Roberto Raigosa Beltrán, Parroquia de Palomares.


“El Buen Pastor da la vida por las ovejas. Pero el asalariado que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas” (Jn. 4,11-13).


managua

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LOS MURALES DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES EN MANAGUA
MAURO CASTAGNARO, coordinatore del Comitato italiano per il restauro dei murales della chiesa di Santa María de los Ángeles

ECLESALIA, 02/11/06.- Los murales de la iglesia de Santa María de los Ángeles, en el barrio Riguero de Managua, uno de los mayores ejemplos de arte sagrado latinoamericano, inspirada por la teología de la liberación, pueden tener sus días contados.

Este "ciclo pictórico de integración plástica" de 680 metros cuadrados, realizado por voluntad del padre Uriel Molina entre el 1982 y el 1985 (en los momentos más esperanzadores de la revolución popular sandinista), transformó un templo bastante anónimo en la "catedral de los pobres", donde toda la historia del Nicaragua es releída desde la opción evangélica por los oprimidos y son representados los "semina verbi" de las divinidades mayas, los obispos protectores de la causa indígena fray Bartolomé de las Casas y fray Antonio Valdivieso, el obispo defensor de la soberanía nacional Simeón Pereira, los héroes de la lucha contra los marines estadounidenses y contra la dictadura de los Somoza, Augusto Sandino y Carlos Fonseca, el obispo mártir Oscar Romero y los curas guerrilleros Camilo Torres y Gaspar García Laviana, etc (para ver los murales: www.sergiomichilini.com).

Las obras del Riguero, declaradas dos veces "Patrimonio cultural de nación", fueron definidas por Mayra Luz Pérez Díaz y Dolores Torres, profesoras en la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, "la muestra máxima del muralismo nicaragüense". Hace algunos meses el pintor Sergio Michilini, que en los años 80 había coordinado la realización del conjunto artístico, promovió en Italia un comité para la restauración de los murales, empezando un trabajo para recolectar fondos. Pero en agosto el párroco, fray Roberto González, recibió algunos dineros de la alcaldía de Managua y empezó los trabajos para reestructurar el techo sin cuidar las obras de arte. Así que ellas ya fueron gravemente dañadas en algunas partes.

Para bloquear todo, el Comité está tratando de presionar en defensa de la "catedral de los pobres", recolectando firmas de parlamentarios italianos y europeos y promoviendo el envió de cartas al párroco, al ministro de cultura, al director del Instituto nacional de cultura, a la directora de la Dirección general del patrimonio cultural y por conocimiento al pintor Michilini. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: comitalprorestauro@libero.it


dónde estar

dónde estar

¿DÓNDE ESTÁN NUESTROS OBISPOS?
ANA BOU
GETAFE (MADRID).

ECLESALIA, 23/10/06.- ¿Dónde estaba el purpurado el día 21 a las 18h en Madrid y en el resto de España?

Cuando todos nos manifestábamos para que el gobierno done el 0.7% a los países más empobrecidos… pero esto, claro está, no interesa.

Posiblemente si el motivo de la manifestación hubiese sido la defensa de la asignatura de religión, su presencia hubiera sido visible, pero ya nos tienen acostumbrados, aunque, gracias a Dios, no son todos.

El problema del hambre debe ser que no importa lo suficiente. Mejor es quedarse celebrando sacramentos, rezando o en los despachos entre papeles… debe ser que eso es más importante, según ellos, y a las pruebas me remito.

Da lo mismo que la gente se muera de hambre, pero no da igual cuál sea el resultado de la financiación de la Iglesia. Cuanto más reciban mejor, cuanto más puedan sacar y más seguridad se les dé mejor, y así todo.

¿De verdad estos señores saben leer el Evangelio? ¿Saben reconocer a Jesús en el pobre, en el que está en la cárcel, en el enfermo…? Porque predicar es muy fácil pero como dice el lema de hoy: “más hechos, menos palabras”. Ahí es donde encontramos a Jesús, ese es el verdadero Señor al que hemos de seguir y no el del dinero, el del poder etc. Pero debe ser más importante debatir si se debe o no usar el preservativo, si puede existir una unión entre dos personas de un mismo sexo, mirar con lupa a los teólogos quitándoles cátedras, suspendiéndoles o prohibiendo publicaciones. Debe ser que eso merece más la pena.

Estos son los obispos que tenemos, repito: gracias a Dios no todos, pero sí la mayoría, y ésta es la Iglesia de hoy.

Después que pregunten por qué cada vez las iglesias están más vacías… (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


secularidad

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LA SECULARIZACIÓN
MIGUEL ESQUIROL VIVES
COCHABAMBA (BOLIVIA).

ECLESALIA, 17/10/06.- La secularización es un signo de los tiempos, con todo lo positivo y lo negativo que puede tener cualquier señal que hay que saber discernir, para descubrir por dónde va el buen espíritu y no apagarlo a la primera. “Llegará el día en que no me adorarán ni en este monte ni en el templo…” ¿Acaso no es una profecía de la secularización? O aquello de que “No es el que dice Señor, Señor, sino el que cumple mi voluntad”, y eso aunque no se sepa que se trata de la voluntad de Dios, como nos lo dice Jesús en el sermón del juicio final… ”¿Cuándo te dimos de comer…?”

La acción de Jesús en el templo no se limita a una corrección de abusos sino que intenta una destrucción del templo, como le acusaron en el proceso ante el Sanedrín (Mc 14,58), es decir, una abolición del régimen religioso representado por el templo y una desautorización de la teología judía en que se fundaba. (Cf. “Jesús es el Señor” -ensayo de cristología-, Instituto Internacional de Teología a Distancia, Vol. I, pags. 155-156.)

El Templo ya no tiene el monopolio de ser la morada de Dios en la tierra. Este privilegio ha pasado a Jesús (ibid. pag. 156). Y por Jesús sabemos que también ha pasado a nosotros, templos del Espíritu Santo, más o menos profanados o profanadores, mercantilizados o explotados, pero templos divinos.

Según San Juan la muerte de Jesús supondría la destrucción del templo y la abolición de la vigencia religiosa del templo y con la resurrección (ibid. pag. 156) y con ello la secularización de la religión.

"El templo, entonces, se universaliza por que el culto que en él se realiza es sustituido por otro culto asequible a todas las gentes: el de la existencia vivida en justicia y caridad.... Por tanto, Jesús suprime la distinción entre lo sagrado y lo profano. Lo sagrado al ser considerado distinto de lo profano por naturaleza, proyecta sobre lo profano una calificación ética peyorativa: lo sagrado era lo bueno, lo profano lo malo"(ibid. pag. 157). Pues bien, Jesús se resiste a admitir tal distinción.

La secularización, para mi es la no separación entre lo sagrado y lo profano, es el no al divorcio de Dios con el mundo. El mundo de por sí está impregnado de Dios, es el único matrimonio indisoluble, tiene su mayoría de edad no necesita de mayores bendiciones, tiene sus propias leyes, no tiene porque recibirlas de un dios juez, legislador ni milagroso.

Pues "Dios tomando condición de esclavo se hizo semejante a los hombres y no aferrándose a su condición divina se aniquiló a si mismo" (Fil. 2,7). Dios se secularizó, o peor, se hizo carne y después de la encarnación todavía la ignorancia ha considerado a la carne y al mundo como los enemigos del hombre.

Lo que había unido Dios la Iglesia lo ha separado, ha ido ahondando la separación y la distinción absoluta entre lo sagrado y lo profano. Dos mundos, como el cielo y la tierra, lugares, tiempos, objetos y personas sagrados y no sagrados. Los sacerdotes y los religiosos por un lado y el pueblo por otro, llegando el primer grupo, a investirse de un poder, que en algunas épocas de la historia llega a dominar a la sociedad, no sólo al pueblo sencillo sino incluso a sus más altas autoridades, a reyes, príncipes y jefes de estado. Pues el poder de lo sagrado separado de lo mundano es el mayor poder que existe y el más maligno.

Este poder y esa dominación de conciencias y voluntades ha llevado a muchos a la negación de lo sagrado, a la negación de Dios, comenzando por la negación de los que se han hecho sus representantes en la tierra, de los que se han creído intermediarios y por tanto eso ha llevado a vaciar a la materia de su profundidad y a un vaciamiento de valores y de vidas. Aunque no siempre, pues aunque no se nombre la materia esta está impregnada del espíritu, que se hizo materia para ser visto.

Además todo lo bello de lo que se ha llamado profano, el placer, el gozo, la alegría, los éxitos y las sanas satisfacciones no se han tenido por sagradas, como sí han sido el dolor, el sufrimiento, el sacrificio, la muerte, por lo que con ello el cristianismo ha negado repetidamente la experiencia de la resurrección, base y fundamento de la fe.

Otros vivimos divididos en lo más profundo del ser, con esa esquizofrenia de lo sagrado por un lado y lo profano por otro, lo religioso y lo mundano, la fe y la vida, el espíritu y la materia, alma y cuerpo, el ser y el tener, la ciencia y el humanismo. El mundo y Dios, la carne y Dios. Esta separación entre lo sagrado y lo profano crea una división en la misma realidad que la destruye, pues la realidad es una unidad con esas dos dimensiones. Lo sagrado que da profundidad a lo profano, a la ciencia, a la historia, a la naturaleza, al cosmos, a las relaciones humanas, al sexo, a cualquier ser y a cualquier hecho.

Es por esa separación que no han sido evangelizadas grandes porciones de la vida humana, todas aquellas que han sido consideradas como más profanas, como la economía, la política, la ciencia, la técnica, la fiesta, el placer, el arte, la historia, con diferencias tan nefastas como las que se dan entre una historia sagrada, y las demás historias de la humanidad o entre el arte sacro y el arte profano. Distinciones que han dejado en la marginalidad de lo divino a la mayor parte del mundo, de sus habitantes y sus realidades.

Es por esa separación que se ha permitido durante siglos la explotación del hombre por el hombre, el abuso de los poderosos sobre los humildes, mientras aquellos se rasgan las vestiduras por la profanación de un templo, una imagen sagrada o un ostia consagrada, por otro lado no les importa el hambre y la exclusión de las grandes mayorías. De ahí se explica el desprecio por los diferentes, el asesinato legalizado por las guerras y por la pena de muerte.

Es por esa separación que la sal de las iglesias cristianas se ha vuelto sosa, como profetizó Jesús, fe que no cambia nada, que no mejora nada, que no aporta esperanza, más bien la religión es fuente de inmovilismo, de divisiones, de opresiones o de desprecios. Las iglesias cristianas, como institución, son símbolo de conservadurismo. Hoy las autoridades de las iglesias, comenzando por la católica, han monopolizado no sólo a la misma Iglesia y a la teología si no al mismo Dios, y por otro lado anda el pueblo considerado por los primeros como ignorante, no es de fiar, es inmaduro, quedándose sin voz ni voto, y dándole migajas de formación a una fe natural y primitiva anterior a la enseñanza de Jesús que no le sirve para iluminar su vida y menos para salir de su postración.

¡Cuántos ateos ha cosechado la concepción de un Dios separado de la materia! Un Dios omnipotente, inmutable y por tanto impasible, motor inmóvil del universo, un Dios desencarnado allá en el cielo, que a pesar de su poder permite tanto dolor, tanta injusticia y tanta maldad, sobre todo contra los pobres y los justos. Cuando el Dios que conocemos por Jesús en este mundo es un Dios encarnado, impotente, que no se pudo desclavar de la cruz, que ha desaparecido para que el mundo crezca.

Los pontífices de esa separación por eso le temen a la secularidad y a la secularización. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


escucha

escucha

LA IMPOSICIÓN DE LA VERDAD
RAÚL H. LUGO RODRÍGUEZ
MÉRIDA (MÉXICO).

ECLESALIA, 06/10/06.- “No hay posibilidad de dialogar con él. Es un hombre que posee la verdad”. Así, con fina ironía, conversaba conmigo un amigo entrañable refiriéndose a su jefe en el trabajo. Este comentario me trajo a la mente la reciente discusión desatada por el discurso del Papa Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona. La búsqueda de un nuevo equilibrio entre racionalidad y fe, una renovada y fecunda interrelación entre estos dos ámbitos, que fue la temática abordada en el discurso papal, se ha visto oscurecida debido al manejo mediático y a la reacción de algunos grupos de países islámicos, motivada por la desafortunada cita hecha por el Papa al inicio de su alocución de una discusión tenida en 1391 entre un emperador cristiano y un sabio persa.

Si el discurso llevó el nombre de “Fe, razón y universidad” es porque el Papa intentaba afirmar la pertinencia de una facultad de teología en el marco de la búsqueda de la verdad que debería desarrollarse a diario en la universidad. Si la noción de ciencia, como algo empírico y verificable, es el único punto de referencia para la búsqueda de la verdad, una pobre verdad encontraremos. Sólo un sentido más amplio de razón, que no puede evadir la cuestión del Misterio, la cuestión de Dios, es la que puede conducirnos a un diálogo fecundo en el que la verdad total se revela.

Esto, como muy bien señala el Papa, excluye la violencia y cualquier uso de la fuerza, porque implica estar dispuesto a escuchar la verdad que se esconde en el discurso del otro, del distinto. El Papa puede haber cometido una incorrección política al insinuar que el Islam puede ser proclive a la violencia, pero la conclusión de que actuar en contra de la razón es actuar contra Dios, particularmente en lo que toca a las conversiones forzadas, que era el tema de discusión entre los dos sabios antiguos, está impecablemente demostrada.

Lo que me extraña es que el discurso haya hecho mella solamente en el mundo islámico. Las conclusiones del Papa deberían ser consideradas también desde todos los distintos fanatismos que se yerguen como poseedores de la verdad. Y aquí viene la relación de la irónica frase con la que comenzaba yo este artículo: detrás de todo tipo de violencia e imposición está alguien que se cree dueño de la verdad, que reniega de la capacidad racional de sus semejantes, que se siente con el deber de imponer su pensamiento porque, simple y sencillamente, “es la verdad”.

Y esto, aunque lo haya dicho el Papa, o mejor aún, precisamente porque lo ha dicho el Papa, debería motivar una seria reflexión en quienes somos cristianos. El pasado 14 de septiembre vio la luz una vigorosa denuncia del P. Hugo Cáceres Guinet, de la Congregación de los Hermanos Cristianos, publicada en esta misma tribuna (“El diálogo en la Iglesia hace bien”, Eclesalia 14/09/06), en contra de “varias e injustificadas prohibiciones ejecutadas por el Arzobispo de Lima, Cardenal Cipriani”. Comenta con dolor el documento acerca de “amigos sacerdotes a quienes se les ha prohibido ejercer sus funciones eclesiásticas, amigos profesores que no pueden ejercitar su enseñanza en la parroquia donde se ubica la universidad en que trabajan, conozco instituciones que, en seminarios y jornadas de teología, han sido presionadas a cambiar temas y conferenciantes. Sé de la prohibición explícita del teólogo peruano de mayor prestigio internacional –sobre el que no existe ninguna pena canónica ni condenación de Roma– para hablar en público en la arquidiócesis de Lima. Estas situaciones aparecen tan arbitrarias y carentes de sustento que creo que detrás de estas prohibiciones no hay ningún celo por la verdad, ni el bienestar pastoral de los fieles, que son los fundamentos del principio episcopal de autoridad, sino sólo el ejercicio de un poder visto como un absoluto, enceguecido por el afán de imponer una noción eclesial que no corresponde a la asumida por el Magisterio en el Concilio Vaticano II”.

Curiosamente, el sacerdote que levanta esta valiente denuncia, cita un texto del Papa Benedicto cuando era todavía el teólogo Ratzinger, en el que definía así la tarea del teólogo: “La verdadera obediencia no es la obediencia de los aduladores, que evitan todo choque y ponen su intangible comodidad por encima de todas las cosas. Lo que necesita la Iglesia de hoy y de todos los tiempos no son panegiristas de lo existente, sino hombres con quienes la humildad y la obediencia no sean menores que la pasión por la verdad; hombres que den testimonio a despecho de todo ataque y distorsión de sus palabras”

Es también fanatismo recurrir a razones de autoridad para enfrentar todas las interrogantes humanas: “Esto es así, y si dudas o no estás de acuerdo es que no tienes fe”. La teología cristiana, como bien señala el Papa en su discurso, nació como una ciencia en diálogo con su tiempo. El diálogo hace bien, y como sostiene el P. Cáceres Guinet, “más bien aún a aquellos que se sientan en la cabecera”. El Cardenal de Lima tendría que escuchar con mayor detenimiento las reflexiones de Benedicto XVI. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¿quién?

¿QUIÉN?
ROBERTO BORDA DE LA PARRA
MADRID.

ECLESALIA, 02/10/06.- ¿Cuál de nosotros no le diría a su hijo que dejara un trabajo de 12 horas al día en el que gana 600 euros al mes?
Sin contrato, sin seguro, sin nada.

¿Quién de entre nosotros sería capaz de vivir con 12 euros al mes?
¿Quién?
Pues ese, que tire la primera piedra.
Que construya la próxima vaya.
Que pinte una nueva raya sobre el mapa.
El resto; que corra a su casa,
airee el salón de la acomodada clase media,
apague el televisor,
mulla los cojines.
y abra la puerta, para recibir al hermano que viene.

Huyendo, de lo que ni la peste lograría
Huyendo de lo que ni el peor tsunami sería capaz de causar.
De la muerte segura, administrada en pequeñas dosis;
Día a día, pensando si habrá una nueva noche.
o será hoy
cuando el hambre ahogue el estomago,
el sida envenene el corazón,
la tristeza apuñale el alma.
Si será hoy,
la tarde que nos encontrara llorando por el hijo muerto en el mar.
Si será hoy,
la noche en que la muerte venga a concedernos la paz.

Huyendo, no buscando nada, simplemente huyendo…
del peor vomito de la humanidad. La pobreza.
Que tire la primera piedra al que no le importe que un hijo muera
en una barcaza que cruza un mar.
Que tire la primera piedra al que el alma
se le haya secado entre tanta miseria.
El resto, abramos nuestras puertas,
por que el que viene es el que nació a nuestro lado.
El resto, ojalá todos, vayamos aprendiendo a dormir un poco más prietos,
a usar la ropa un poco descolorida,
a no comer alimentos que adelgazan,
a no vivir, como si esto fuera de gratis.

Y nosotros. Si nosotros, también matamos de hambre,
somos ese cómplice necesario, que come un pollo,
criado en una granja, donde el granjero gana 12 euros al mes.
y sueña,
tal vez, con un centro de acogida en otro puerto,
o tal vez reza para que esta noche
la muerte le visite para concederle una tregua, aunque sea.

Yo al menos creo, es lo que rezaría, cada minuto.
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