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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

no llevar

no llevar

LO QUE NO DEBEMOS LLEVAR
Marcos, decimoquinto domingo del tiempo ordinario
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 12/07/06.- Los cristianos nos preocupamos mucho de que la Iglesia cuente con medios adecuados para cumplir eficazmente su tarea: recursos económicos, poder social, plataformas eficientes. Nos parece lo más normal. Sin embargo, cuando Jesús envía a sus discípulos a prolongar su misión, no piensa en lo que deben llevar consigo, sino precisamente en lo contrario: lo que no deben llevar.

El estilo de vida que les propone es tan desafiante y provocativo que pronto las generaciones cristianas lo suavizaron. ¿Qué hemos de hacer hoy con estas palabras de Jesús?, ¿borrarlas del evangelio?, ¿olvidarlas para siempre?, ¿tratar de ser también hoy fieles a su espíritu?

Jesús pide a sus discípulos que no tomen consigo dinero ni provisiones. El «mundo nuevo» que él busca no se construye con dinero. Su proyecto no lo sacarán adelante los ricos, sino gente sencilla que sepa vivir con pocas cosas porque han descubierto lo esencial: el reino de Dios y su justicia.

No llevarán siquiera zurrón, al estilo de los filósofos cínicos que llevaban colgando del hombro una bolsa donde guardaban las limosnas para asegurarse su futuro. La obsesión por la seguridad no es buena. Desde la tranquilidad del bienestar no es fácil crear el reino de Dios como un espacio de vida digna para todos.

Sus seguidores irán descalzos, como las clases más oprimidas de Galilea. No llevarán sandalias. Tampoco túnica de repuesto para protegerse del frío de la noche. La gente los debe ver identificados con los últimos. Si se alejan de los pobres, no podrán anunciar la Buena Noticia de Dios a los más necesitados.

Para los seguidores de Jesús no es malo perder el poder, la seguridad y el prestigio social que hemos tenido cuando la Iglesia lo dominaba todo. Puede ser una bendición si nos conduce a una vida más fiel a Jesús. El poder no transforma los corazones; la seguridad del bienestar nos aleja de los pobres; el prestigio nos llena de nosotros mismos.

Jesús imaginaba a sus seguidores de otra manera: liberados de ataduras, identificados con los últimos, con la confianza puesta totalmente en Dios, curando a los que sufren, buscando para todos la paz. Sólo así se introduce en el mundo su proyecto. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

16 de julio de 2006
15 Tiempo ordinario (B)
Marcos 6, 7 - 13

los yogures

los yogures

EL SER HUMANO Y LOS YOGURES
ESTHER CAGIGAL, monja trinitaria en el monasterio de Suesa
SUESA (CANTABRIA).

ECLESALIA, 11/07/06.- No puedo evitar que mi mente, un poco juguetona, recurra a la imagen de los yogures cada vez que a nuestra hospedería se acerca alguien con la mirada prendida de un interrogante. Todos llevan un tiempo, más o menos largo buscando. Todos (y ahí viene la metáfora) siguen “consumiendo yogures”, “levantando la tapa” y deseando no encontrar la desalentadora frase de ”sigue buscando”. Por ese proceso hemos pasado muchas personas que ahora creemos, como mínimo, estar en un buen camino.

Yo no sé si el ser humano lleva adherida al alma la capacidad eterna de buscar, o la capacidad de buscar eternamente. Ni sé siquiera si alguna vez se deja de buscar. Pero lo que sí sé, por experiencia propia, es que durante la búsqueda es cuando el alma crece y se llena de deseo. Y es el deseo el que hace avanzar por el camino, el que pone en tensión el ser entero, buscando fuentes.

Tenemos sed y el estilo de vida que impera en la sociedad nos pone la botella de agua en el estante de arriba. Por eso el camino de búsqueda de “algo más”, de “Alguien más” es para personas esforzadas siempre y cabezotas las más de las veces.

Hace unos días llegaba a nuestra hospedería una mujer con el alma rebosante de sed. “Necesito anclar el alma”, me comentaba, “no puedo seguir así”. Y yo recordaba una frase (con trazos teresianos) que Flaubert coloca en su obra Madame Bovary: “No sabía que, cuando los desagües están atascados, la lluvia forma lagos en la terraza de las casa, y así habría permanecido en su seguridad, de no descubrir súbitamente una grieta en la pared”.

Cuando el alma duda, cuando se quita la bata y las zapatillas de la comodidad, entonces comienza un atormentado camino de desinstalación, de purificación, de crisis, en definitiva, de búsqueda de grietas por las que colarse y hacerse más ligera. Es necesario doblar la esquina y asomarnos a la otra calle, la que no frecuentamos, donde quizás encontremos alguna respuesta.

Estamos metidos de lleno en la búsqueda espiritual y se nos hinchan las velas del alma cada vez que sopla una pequeña brisa. Buscamos respuestas en múltiples caminos acudiendo a encuentros, talleres, conferencias,... cuando, tengo cierta sospecha, la respuesta está en el interior de cada cual. Quizás, si le dedicáramos más tiempo al sosiego, al descanso de cuerpo y espíritu, a la armonía con la creación (de la que tanto hemos de aprender sobre sus ritmos, sus esperas, su generosidad...), a los pensamientos positivos, o a la oración sencilla, quizás entonces descubriríamos el comienzo del premio debajo de alguna tapa de yogur. O quizás, sencillamente, no nos sentiríamos tan solos en la aventura de buscar; que iniciar este camino con otros-as conlleva la posibilidad de enriquecernos con la búsqueda y logros ajenos. Aunque la historia es de cada uno, de cada una, y no se puede traspasar.

Pero... realmente, cuando Dios susurra en el oído deja, durante mucho tiempo, resonando, como un diapasón, su palabra.

Él sabe acercarse y cogernos de repente, cuando menos lo esperamos. Y, poco a poco, enamorado, va seduciendo nuestro corazón, si tenemos éste un poquito deseoso de amor, si, como dice una amiga, nos dejamos encontrar.

El susurro, espíritu de Dios, va envolviéndonos lentamente, como la niebla al subir un puerto, y en ese “no ver” se hace él más presente, o nos hacemos más conscientes.

Necesitamos urgentemente el silencio, y cerrar los ojos para desarrollar nuestro sentido de la espera y del encuentro, nuestro sentido de la intensidad. Todo es más intenso si nos hacemos conscientes. El alimento sabe, huele y se palpa distinto si lo saboreamos con los ojos cerrados, lentamente y centrándonos en ese acto. La conversación es más profunda si buscamos un lugar apartado y tranquilo. El susurro de Dios es un grito si pre-disponemos nuestro interior, sensibilizándolo en la calma, en la integración, en la inmersión en nuestro yo habitado.

Dios nos susurra continuamente. Desde el comienzo de nuestra existencia somos acunados en el susurro. Otra cosa es que seamos conscientes del balanceo de nuestra vida en las manos de Dios, en el regazo de la Vida.

Por eso son muchas las personas que experimentan ese interrogante, porque perciben una carencia en su vida.

Ojalá que desde nuestra fe podamos dar respuestas a esos anhelos, porque creo sinceramente que poseemos los medios adecuados, la tradición y la pasión necesarias para colmar corazones. Pero hemos de re-descubrir la intensidad.

Sigamos buscando, desde cualquier punto del camino en el que estemos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: www.montrinisuesa.net


sin papeles

sin papeles

JESÚS DE NAZARET, “LAICO SIN PAPELES”
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@wanadoo.es
MADRID.

ECLESALIA, 10/07/06.- El comentario de José Antonio Pagola sobre el evangelio del domingo pasado (Mc 6, 1-6) en el que Jesús llega a su pueblo “y sus vecinos quedaron sorprendidos por dos cosas: la sabiduría de su corazón y la fuerza sanadora de sus manos”, aunque no hubo forma de que le aceptaran pues no traía un largo curriculum vitae que certificara que lo que decía o hacía estaba avalado por una exquisita formación intelectual, me ha llevado a pensar que Jesús de Nazaret era lo que yo llamo un “laico sin papeles”.

Sin tardanza para que no haya equívocos, quiero aclarar que estoy a favor de la formación, no sólo de sacerdotes, religiosos y docentes sino también de los laicos, en el amplio patrimonio de la religión y la espiritualidad. Pero procuro siempre tener presente que el Espíritu “sopla donde quiere” y que he de estar bien atenta a la persona que me transmita experiencia de Dios desde su ser, antes de fascinarme por su formación, su fama y su capacidad intelectual.

Jesús no podía presentar curriculum, luego no era nadie para la gente de su pueblo. Su palabra no era creíble. Esto me consuela pues si el Maestro no tenía “papeles” y, aun así, su sabiduría y su fuerza sanadora se expandían entre los que sabían escuchar, los laicos “sin papeles” hemos de seguir su mismo camino y dar de lo que Él nos da: amor y sanación, más allá de ser atendidos o entendidos.

Mientras escribo esto van viniendo a mí tantas personas anónimas para la sociedad que han sido profetas en mi camino desde la sencillez de su vida. Gracias a ellas y también a este medio que es Eclesalia, cauce de comunicación y mesa para compartir. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Mari Paz “laica sin papeles”.


estación jesús

estación jesús

EL METRO DE LOS HUMILDES
3-J. In memoriam
CONCEPCIÓN, una valenciana

ECLESALIA, 06/07/06.
Una de la tarde
línea uno
subterráneo
salida del trabajo
fin de la última clase
rebajas en grandes almacenes
visita médica
ocio, proyectos
estación Jesús

Metro de los humildes
vagones que traquetean
acelerados
entre curvas
en el vientre
de la ciudad
no izan velas
en la América’s Cup

cabalgando
a horcajadas
por empedradas
y polvorientas sendas
rieles, traveseras
se abre paso la Vida
ilusión
mil deseos

Metro de los humildes
extrarradio emigrante
no está en escaparate
no brilla, no luce
no hay diseño
en sus estaciones
furgón de cola
en prestaciones
en seguridad
Cuarenta y dos
crucificados/as
mayoría mujeres
en estación Jesús

Un latigazo
a 80km/h
inicia espiral
sin tiempo ni espacio
la muerte
pasajera sin viaje
desvía el rumbo
inaugura
trayecto infinito
Misterio
Muerte y Resurrección
en estación Jesús

Luz perenne
velas y flores
donde oscuridad subterránea
esperan
al Blanco Peregrino

estación Jesús
vía crucis de dolor
no es final de trayecto
en espiral
de Amor.

(Eclesalia Informativo
autoriza y recomienda
la difusión de sus artículos,
indicando su procedencia).


sabio y curador

sabio y curador

SABIO Y CURADOR
Marcos, decimocuarto domingo del tiempo ordinario
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 05/07/06.- No tenía poder cultural como los escribas. No era un intelectual con estudios. Tampoco poseía el poder sagrado de los sacerdotes del templo. No era miembro de una familia honorable, ni pertenecía a las elites urbanas de Séforis o Tiberíades. Jesús era un «obrero de la construcción», de una aldea desconocida de Baja Galilea.

No había estudiado en ninguna escuela rabínica. No se dedicaba a explicar la Ley. No le preocupaban las discusiones doctrinales. No se interesó nunca por los ritos del templo. La gente lo veía como un maestro que enseñaba a entender y vivir la vida de manera diferente.

Según Marcos, cuando Jesús llegó a Nazaret acompañado por sus discípulos, sus vecinos quedaron sorprendidos por dos cosas: la sabiduría de su corazón y la fuerza curadora de sus manos. Era lo que más atraía a la gente. Jesús no era un pensador que explicaba una doctrina, sino un sabio que comunicaba su experiencia de Dios y enseñaba a vivir bajo el signo del amor. No era un líder autoritario que imponía su poder, sino un curador que sanaba la vida y aliviaba el sufrimiento.

A las gentes de Nazaret no les costó mucho desacreditar a Jesús. Neutralizaron su presencia con toda clase de preguntas, sospechas y recelos. No se dejaron enseñar por él, ni se abrieron a su fuerza curadora. Jesús no pudo acercarlos a Dios, ni curar a todos como él hubiera deseado.

A Jesús no se le puede entender desde fuera. Hay que entrar en contacto con él. Dejar que vaya introduciendo poco a poco en nosotros cosas tan decisivas como la alegría de vivir, la compasión o la voluntad de crear un mundo más justo. Dejar que nos enseñe a vivir en la presencia amistosa y cercana de Dios. Cuando uno se acerca a Jesús, no se siente atraído por una doctrina, sino invitado a vivir de una manera nueva.

Por otra parte, para experimentar su fuerza salvadora, es necesario dejarnos curar por él: recuperar poco a poco la libertad interior, liberarnos de miedos que nos paralizan, atrevernos a salir de la mediocridad. Jesús sigue hoy «imponiendo sus manos». Sólo se curan quienes creen en él. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

9 de julio de 2006
14 Tiempo ordinario (B)
Marcos 6 – 1 - 6


con el pueblo (y 2)

con el pueblo (y 2)

TODOS SOMOS LA YUCA (Y 2)
JUAN CARLOS PINEDO IBÁÑEZ, Equipo Pastoral de Llodio (Álava), exmisionero en Los Ríos (Ecuador)
LLODIO (ÁLAVA).

ECLESALIA, 04/07/06.- La respuesta que habéis dado los/as lectores de Eclesalia a nuestra llamada de socorro ante la situación que se estaba viviendo en La Yuca (Palenque, Los Ríos, Ecuador) ha sido impresionante. Se ha bloqueado el pequeño ordenador de que disponen con tanto mensaje. Queremos hacer una pequeña publicación (en papel y en página web) con todos vuestros mensajes. Eskerrik asko, gracias por tanta solidaridad.

Carta de Benjamín y Aitor

Ellos mismos (Benja y Aitor) quieren dirigirse a vosotros para transmitiros su emoción y agradecimiento. Copio textualmente su carta.

“Queridos amigos y amigas: De una u otra manera os habéis hecho presentes en este frente de denuncia y resistencia para que el gobierno acepte el despropósito de haber quemado treinta y nueve casas y causado tanto sufrimiento; pero lo va haciendo como a regañadientes. Los campesinos podrán volver paulatinamente a sus “carpas” e irse curando de sus heridas. Han caído el gobernador y el intendente de policía, pero no es toda la trama, ni los más importantes.

Todos somos partícipes de estos inicios de victoria y, por lo tanto, podemos brindar con este buen vino de la alegría.

Pero queremos contaros este pequeño trasfondo. Al desalojo y la destrucción iniciada el 19 de septiembre del año pasado las comunidades cristianas a las que se unieron otras asociaciones respondieron con una manifestación brutalmente reprimida con gases y 18 detenidos. Casi un año después fue más numerosa la entrada de policía ¿800 tal vez?, y más fuerte el contingente policial que se quedó: 97. Destruyeron otras 39 casas, robaron cosechas y animales, impidieron el paso y la información y amenazaron a los Agentes de Pastoral. Por otra parte se seguía amenazando a campesinos con la expulsión de sus tierras.

Se hizo más necesaria la presión de las comunidades y de las asociaciones. La organización de las comunidades cristianas no es tan fuerte y el miedo grande pues el campesino ha vivido permanente sin más amparo que la familia. Aún así se ha dejado ver y ha ido creciendo en conciencia y participación.

Ante una injusticia tan grande de Estado hubo que recurrir a la información y el Grupo Misionero Vasco hizo una campaña. En los caminos de la información estabais también vosotros, junto al pozo de Eclesalia, esperando con vuestro vaso lleno de Espíritu del que hemos bebido. Vuestras cartas que intentaremos publicar coincidían en algunos aspectos: Que la vida y la dignidad de los pobres es un continuo sobresalto. Que los pobres son un sacramento al que hay que acercarse y recibir. Que los pobres son sujetos en esta Iglesia en que la justicia, es decir la vía profética, ocupa un lugar importante. Que las comunidades eclesiales de Base tienen mucha mayor solidez y capacidad de respuesta que la multitud parroquial. Que en esta lucha por un recinto de hombres y mujeres campesinos amenazados y castigados hemos participado con diversas funciones.

Intentaremos reforzar este camino que vemos que es posible y necesario y ojalá aparezca en los próximos documentos de la nueva asamblea del episcopado latinoamericano que se reunirá en Brasil.

Un fuerte abrazo agradecido. Aitor y Benjamín”.

Luchar por la justicia no es agitar al pueblo

También os quiero hacer llegar el comunicado que hizo público el Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Néstor Herrera Heredia, que significó un respaldo público a estos compañeros:

“Los acontecimientos que se están viviendo el La Yuca, parroquia Palenque, de las Provincia de Los Ríos, han vuelto a actualizar la equivocada actitud de las Autoridades y la Policía que ya pusieron de manifiesto hace poco en el caso de la Parroquia Patricia Pilar, de la misma Provincia, de inculpar al Párroco y los Agentes de Pastoral de agitar al pueblo por el simple hecho de estar acompañando a los moradores del lugar ante los atropellos de que son víctimas.

Ante el desalojo violento a moradores que tienen en propiedad más de 40 años la tierra en donde viven y de la que viven, destruyendo casas, arrasando sembríos y ultrajando a las personas, ninguna persona sensata puede callar y menos los Agentes de Pastoral que están llamados a velar por la dignidad de la persona humana, la defensa de sus derechos y la vivencia de la fraternidad cristiana.

No se entiende, por otra parte, cómo un Intendente de Policía se empeñe en ejecutar una orden dada hace seis años, cómo un Gobernador pueda justificarse diciendo que respalda esa actuación claramente reñida con la justicia y el derecho y mucho menos que la Policía se convierta en azote de un pueblo indefenso. Se ve con claridad que allí priman intereses personales y un claro afán de atacar y desprestigiar a la Iglesia.

Ante estos hechos, injuriar a los Agentes de Pastoral, excediéndose en sus atribuciones amenazarles con deportarles por su condición de misioneros extranjeros, es abusar de la autoridad y desconocer las leyes del País, cosa lamentable en quienes están llamados a velar por el bienestar de sus conciudadanos y a dar ejemplo de respeto a los derechos de todas las personas.

La Conferencia Episcopal rechaza estas falsas y absurdas imputaciones de las Autoridades de la Provincia de los Ríos, respalda a los misioneros Benjamín Respaldiza y Aitor Arbaiza injustamente vejados y a todos los Misioneros del Grupo Vasco y manifiesta, una vez más, que luchar por la Justicia no es agitar al pueblo, no es implantar el terrorismo ni atentar contra el orden público ni la paz ciudadana.

Mons. Néstor Herrera Heredia

Obispo de Machala y Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

28 de Junio del 2006"

Agradecimiento

Agradeciéndoos nuevamente a todos/as vosotros/as el apoyo desplegado, agradecemos también las páginas abiertas de Eclesalia y las utilizaremos, si es que se presenta nuevamente alguna ocasión. Eskerrik asko. Laster arte. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: palenque@easynet.net.ec

al turia

al turia

DEL INFIERNO DE AUSCHWITZ AL DESBORDAMIENTO DEL TURIA
BRAULIO HERNÁNDEZ MARTÍNEZ
TRES CANTOS (MADRID).

ECLESALIA, 30/06/06.- Qué diferente la inminente visita del papa Benedicto XVI a la Valencia fallera, con su reciente viaje a los pabellones de exterminio en Polonia. En la ciudad del Turia no habrá silencio de Dios (o ¿sentimiento de culpa de la Iglesia?). Pero habrá marketing, liturgia, turismo… todo se fundirá en un colosal atrezzo de desmesura. Se desatará la euforia de las masas. En Auschwitz, el papa nos sorprendía exculpando de responsabilidad a todo un pueblo. El Papa no sabía que “todos saben cómo llegó Hitler al poder y lo fanática que fue la devoción popular hacia el führer” (L. Caracciolo en La Repubblica). Con qué facilidad olvidamos que fueron gentes con hondas “raíces cristianas”. Y que muchos, además de los cabecillas, adoraban a Mozart; se estremecían ante la Pasión según San Mateo de Bach; se elevaban con las codas sinfónicas del creyente Bruckner, se emocionaban con el cósmico Himno a la Alegría de Beethoven.

El teólogo protestante J. Moltmann, alemán como Ratzinger, recogió en su Dios Crucificado el testimonio de E. Wiesel, sobreviviente del infierno de Auschwitz, (lo mismo que tan magistralmente expresaba El Roto ¡en una viñeta!): “La SS colgó a dos hombres judíos y a un joven delante de todos los internados en el campo. Los hombres murieron rápidamente, la agonía del joven duró media hora. ‘¿Dónde está Dios? ¿Dónde está?’, preguntó uno detrás de mí. Cuando después de largo tiempo el joven continuaba sufriendo, colgado del lazo, oí otra vez al hombre decir: ‘¿Dónde está Dios ahora?’. Y en mí mismo escuché la respuesta: ¿Dónde está? Aquí... Está colgado del patíbulo...”. “¿Quién se calló?” es una interesante catequesis, necesaria y oportuna sobre el silencio... de la Iglesia (www.comayala.es).

Un viaje de desmesura utilizado obscenamente, sin escrúpulos, como propaganda electoral por el gobierno valenciano. Quizá, de buena noticia, al final sólo nos quede que se batió un nuevo record... ¿Será una nueva reedición de nuestro pasado nacional y religioso? (o nacional catolicismo): “el de un pueblo que se dice creyente, pero que, en el fondo, es muy pagano”, denuncia un sacerdote. Un viaje que la Jerarquía utilizará para demostrar la buena salud -la fortaleza- de la iglesia. Monseñor Cañizares, antaño teólogo progresista (como Ratzinger), al que un famoso periodista ahora se refiere como “el teólogo que cambió de bando”, poco después de ser nominado por el papa Ratzinger príncipe de la Iglesia, hizo un llamamiento arengando a los pueblos de la comunidad valenciana (y de España) para que “queden desiertos” y sus gentes acudan “en masa” para estar junto al papa a “expresar el apoyo decidido a la familia”. Tras recibir la birreta púrpura sus primeras declaraciones fueron: “mi vida ha de gastarse y desgastarse en una entrega completa al pontífice, campeón de la fe y heraldo del amor de Dios”. ¿Acaso no hay aquí más papolatría que espíritu evangélico?

Recupero las palabras de Hans Küng durante las exequias faraónicas de Juan Pablo II: “muchos se sentían molestos, realmente violentados, por un culto a la personalidad que desplegaba un triunfalismo más asociado con los emperadores romanos que con Jesús de Nazaret”. Se hablaba de “papolatría, divinización del papado, de un funeral como pieza colosal de propaganda vaticana”. En Valencia se desatará la euforia, habrá bullicio, griterío, pancartas... Una gran masa humana que quizá se sentirá (¿artificialmente?) “comunidad”, aunque, quizá, sólo como flor de un día. Muchos confunden comunidad con recibir la comunión. No es lo mismo. Por mucho que en Valencia se la den en copones exclusivos de la casa Lladró...

En una catequesis reciente sobre el profeta Zacarías (Zacarías significa: “el Señor recuerda”), descubríamos que este profeta menor nos anticipa las escenas más tensas que se cumplirán en la etapa final de la vida de Jesús: su entrada “escandalosamente” humilde en Jerusalén (Za 9,9-10; Mt 21,5; Jn 12,5), la expulsión de los mercaderes del templo (Za 14,21; Mt 21,12; Jn 2,16), la traición de Judas por treinta monedas (Za 11,12s; Mt 27,9s)... etc. etc. El profeta nos recuerda la renovación (“La renovación pendiente” - www.comayala.es)

Es previsible que el evento sea aprovechado para denunciar la política del Gobierno del presidente Zapatero, que “destruye a la familia”; quizá, también, se especule con el dolor de las víctimas, y hasta puede que haya consignas reclamando la indisolubilidad de la patria, aun sabiendo que Jesús, el hijo de Dios, sólo nos habló de una indisolubilidad: la matrimonial. Pero resulta patético cansar hablando tanto de la unidad de las familias, de la indisolubilidad del matrimonio, sabiendo que la Iglesia ha sido (y es) pródiga concediendo sonadas anulaciones matrimoniales (incluso hasta tres veces) de sus matrimonios "religiosos".

Contrasta el triunfalismo que cosecharán los cerca de dos millones de “peregrinos”, o el millón y medio que podrán escuchar en directo las palabras de Benedicto XVI, (250 millones de personas de todo el mundo que verán en directo la misa papal) con la realidad del día a día. Recientemente, una diócesis española alertaba que en 2007 ya no podrá mantener sus templos: “ya no queda nada por vender”. Y también con la alarmante edad media del clero, 67 años, (el 40% más de 75). A Benedicto XVI le gusta hablar de la viña, se presentó como el “humilde jornalero de la viña del señor”. Y alerta de los jabalís que la destrozan...

Las cifras nunca dan la verdadera dimensión de la comunidad. Las comunidades proféticas han sido siempre “pequeños restos de Israel”. En el primer gran encuentro masivo del papa Ratzinger, en Colonia, el 21 de agosto de 2005, en la misa de clausura de las Jornadas Mundiales de la Juventud, le acompañaron un millón de jóvenes. Pero el termómetro de un sondeo realizado por el diario alemán Die Welt, mostraba que sólo el 20% acudía por motivos religiosos. Casi la mitad, el 43%, dice viajar simplemente para encontrarse con otros jóvenes. También suele ocurrir, por ejemplo, con ciertas peregrinaciones veraniegas, tan del gusto del más influyente de nuestros cardenales, tan obsesionado con el “Santiago y cierra España”; él ha conseguido que los mundiales de la juventud del 2011 tengan su sede en España.

Jesús, antes de ser prendido a instancias de las autoridades religiosas, entró desafiantemente “antidivo” en Jerusalén, en la más radical sencillez: en una pollina prestada. En Valencia ocurrirá justo todo lo contrario: 600.000 euros para la construcción del altar de 2.000 metros cuadrados, con microclima; la construcción del apartamento papal de 180 metros cuadrados, para un católico soltero; 400.000 euros para diez mil banderolas con los colores vaticanos, los cinco mil “cuelga balcones”, o los 14,5 kilómetros de vallas, amén de potentes proyectores de haces de luz... etc. etc. (se montó una exposición en el Ayuntamiento valenciano con los elementos que servirán de ornato callejero cuyo coste será financiado por unos famosos grandes almacenes). Para acallar las conciencias, la alcaldesa de Valencia destacó en el acto que todo será reciclado por asociaciones de discapacitados.

Un triunfalismo eclesial para disimular la crisis de la Iglesia. Resulta paradójico que nuestro papa, uno de los mayores teólogos, nos hablara de la ausencia de Dios ante el holocausto cuando un no profesional de la teología, sí lo vio, y lo ilustró magistralmente en una sencilla viñeta en un periódico laico. El Papa pasará por Valencia: ¿pasará también El Señor? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

papel de varón

papel de varón

¿CUAL ES EL PAPEL DEL VARÓN EN LA IGLESIA?*
SEFA AMELL I COMAS (Fotocomposición de NANO)
BARCELONA.

ECLESALIA, 29/06/06.- Quizás sea ésta una pregunta aún no formulada. El problema, al intentar definir éste papel, es que siempre ha sido claro y durante siglos no ha presentado ningún problema. Pero ahora está cuestionado porqué hay mujeres que reclaman un papel reconocido, aceptado y definido en el mismo espacio que están ocupando los hombres. Tendremos que examinar si el varón tiene algún papel por derecho propio y definir este papel.

Si acudimos al Evangelio nos encontramos a Jesús haciendo una misma pregunta a Pedro y a Marta de Betania. Pedro, ante la pregunta: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?” Responde: “Tu eres el Mesías el Hijo de Dios vivo" (Mateo 16, 13-20; Marcos 8, 27-30; Lucas 9, 20). En Juan 11, 26-27 hay un diálogo muy parecido, intenso y profundo, previo a la resurrección de Lázaro. Al terminar de hablar Jesús pregunta a Marta: “¿Lo crees esto?” A lo que Marta responde: “Sí Señor, yo creo que tu eres el Mesías, el Hijo de Dios que había de venir al mundo”. La pequeña diferencia es que a Pedro le señala que no sale de él la respuesta sino que le ha sido revelada por el Padre, mientras que a Marta no le dice nada. Y la respuesta ha sido idéntica. No podemos decir que Pedro (y con él los varones) haya sido ni más sincero, ni más inspirado que Marta (y con ella las mujeres). Por lo tanto los hombres no se pueden atribuir más méritos que las mujeres.

Tenemos muchas mujeres en los Evangelios con papeles relevantes: La Samaritana, la suegra de Pedro, la mujer estigmatizada porqué tenía pérdidas de sangre y que fue curada, la encorvada que fue enderezada. En cambio no tenemos ni cojas, ni mudas, ni ciegas, ni leprosas, ni paralíticas. Los símbolos quieren decir muchas cosas.

Tenemos además la escena de la resurrección donde las mujeres, clarísimamente, reciben en primicia la Buena Nueva. Queda demostrado, por tanto que en el Evangelio no hay ni mejores, ni peores, sino que refleja que para Jesús es una comunidad de iguales.

Continuo preguntándome, ¿cual es el papel que distingue al hombre? Los apóstoles fueron llamados y respondieron a la llamada. María Magdalena, por ejemplo, fue discípula y apóstol espontáneamente sin haber sido llamada, ni nada se dice de las demás mujeres. Y mientras discípulos y apóstoles quedan perdidos y desorientados después de la muerte del Maestro, las mujeres permanecen activas y se organizan. Se hacen con las hierbas aromáticas y van diligentes al sepulcro. Y allí le “ven”. Y con la gran noticia corren a decirlo.

Pero, ¿como iban a creerlas? En aquella sociedad patriarcal solamente contaba el testimonio de los hombres, y ellos nada sabían. Aún no lo habían entendido. Pasó todo el día del Domingo hasta que por la tarde Jesús se les presentó. Ah! Entonces les pareció que ellos eran los elegidos.

Ya sabemos la historia. Los hombres se han apoderado del poder de Dios, lo han administrado, y han apartado las mujeres, (ahora lo sabemos) con mentiras, descréditos, y violencias, de los lugares del servicio, de la interpretación de los textos, e incluso la historia, tapando, escondiendo, invisibilizando, tergiversando, desacreditando, infantilizando...

¿Con qué autoridad los hombres se atreven a decidir cual ha de ser el papel de las mujeres?

Pienso que el papel del hombre en general ha sido hacerse con la propiedad de la mujer. Y del hombre de la Iglesia controlarle la vida entera y la sexualidad, siempre con el prejuicio y la amenaza del pecado y, de este modo, impedir su libertad. Un papel de árbitros no muy lucido, ciertamente.

Ya es hora de poner al descubierto que, efectivamente, este no es el papel que corresponde al hombre en general, porqué no se basa en el Evangelio. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> *Artículo publicado en catalán por la revista "El Pregó" nº 293 de 1/06/06