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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

humanizado

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DIOS HUMANIZADO
MIGUEL ESQUIROL VIVES
COCHABAMBA (BOLIVIA).

ECLESALIA, 04/01/07.- “¿De qué lado de la ventana quiere que esté su hijo?” Así hacía publicidad una universidad privada del país. En su propaganda se veía un gran edificio moderno con fachada de vidrio y en la parte exterior del mismo, colgado en un andamio, un obrero limpiando las ventanas. Metáfora inteligente y también de mal gusto, pero que encierra la situación de nuestro país. Los que han nacido en la parte interior de la ventana desconocen la vida de los de afuera, los de afuera ingresan muchas veces dentro del edificio, pero para servir y no sabemos los de adentro lo que el inconsciente irá construyendo en aquellos que ven el contraste de su vida con la vida cómoda y a veces de lujo o despilfarro de los de adentro, claro que nadie tiene la culpa de haber nacido dentro o fuera, pero los de adentro tampoco les ha interesado mucho saber cómo sienten los de afuera. Y eso es lo que hace imposible el diálogo hoy.

Nuestro país, Bolivia, está dividido, y siempre lo ha estado, desde su fundación. Antes gobernaba la clase rica y los pobres bloqueaban y ahora gobiernan los campesinos y bloquean las clases acomodadas, y estando en las entrañas de esta Navidad, podríamos preguntarnos: ¿Qué importancia tendrá esta fiesta ante tal situación? Quizás ninguna o como una pausa, pues seguramente las fuerzas en pugna se replegarán hasta el mes de enero y cada uno interpretará y celebrará la fiesta a su modo. Y eso sí, los comerciantes harán su agosto.

Y yo me preguntaba: ¿Qué querrá decir eso de que Dios se hizo hombre? Y me pareció que lo más lógico, -pues la religión debe ser lógica, no en contra de nuestra inteligencia aunque pueda superarla, pero nunca ir en contra de ella-, que el hacerse hombre era humanizarse.

Sí, me pareció que eso que llamamos Dios, el Misterio de ese cosmos infinito, el Aliento de futuro, el Ansia de vivir, la Capacidad de amar por encima de nuestro instinto, el Deseo de perfección, de belleza y de eternidad se hizo primero agua, tierra y barro, luego sol y luna, y también se hizo planta, se hizo pez y pájaro, es lo que se ha llamado la creación, pues entonces el espíritu de Dios se zambullía en las aguas, como dice la Biblia. Y por fin se hizo niño para llegar a ser hombre y ¿porqué no niña para hacerse mujer? Y todo ello es lo que los cristianos llamamos encarnación.

Y eso es la Navidad. Dios de carne y hueso, lo que nunca nos lo hemos creído del todo y siempre hemos levantado los ojos al cielo para nombrar a Dios o para hablarle y no los hemos dirigido a los demás, sobre todo si son de otra clase u otra raza o diferentes, ni tampoco lo hemos encontrado dentro de nosotros mismos. Es más fácil y cómodo tener a Dios fuera y acudir a Él según nuestras necesidades e intereses.

Y a eso es a lo que somos llamados los seres humanos, esa es nuestra vocación, la misma de Dios, humanizarnos. Pero después de tantos miles o millones de años de estar el ser humano sobre la tierra, seguimos a tientas acertando y equivocándonos en el camino de nuestra humanización. Creyendo que acumulando dinero olvidándose del otro o a costa del otro nos humanizamos. O manipulado al otro o despreciándolo para sentirme más y venciéndolo hasta saborear su derrota. Seguimos mirando sólo nuestro lado, nuestro interés y no el del otro para poder llegar a un acuerdo, preferimos enfrentarnos antes que encontrarnos.

Y ¿cómo se humaniza Dios? Se humaniza haciéndose el otro, poniéndose en la piel del otro, poniéndose en el lugar del otro, comprendiendo al otro. Y si nuestra misión en la vida es humanizarnos para ser felices, ponernos en la piel del otro será el camino para ser felices. Eso será hacerse hombre o mujer, eso será crecer, pero de verdad, no sólo por un crecimiento sólo físico o sólo económico o sólo estético, sino en humanidad completa, Y esta es nuestra misión en el mundo, humanizarlo, humanizar la naturaleza, las cosas, nuestros trabajos, nuestras familias, nuestras relaciones, nuestras estructuras sociales, nuestras ciudades, nuestras vidas. Que nuestras relaciones sean humanizadoras y no cosificadotas y facilitemos y no estorbemos la humanización de los otros, sólo así creceremos nosotros y crecerá el país. Y nuestros hijos crecerán y se humanizarán, estén dentro o fuera de la ventana, si logran ponerse en el lugar del otro. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


bautismo nuevo

bautismo nuevo

Bautismo del Señor, Lucas 3, 15 – 16. 21 - 22
UN BAUTISMO NUEVO
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 03/01/07.- El Bautista habla de manera muy clara: «Yo os bautizo con agua», pero esto sólo no basta. Hay que acoger en nuestra vida a otro «más fuerte», lleno de Espíritu de Dios: «Él os bautizará con espíritu santo y fuego».

Son bastantes los «cristianos» que se han quedado en la religión del Bautista. Han sido bautizados con «agua», pero no conocen el bautismo del «espíritu». Tal vez, lo primero que necesitamos todos es dejarnos transformar por el Espíritu que cambió totalmente a Jesús. ¿Cómo es su vida después de recibir el Espíritu de Dios?

Jesús se aleja del Bautista y comienza a vivir desde un horizonte nuevo. No hay que vivir preparándonos para el juicio inminente de Dios. Es el momento de acoger a un Dios Padre que busca hacer de la humanidad una familia más justa y fraterna. Quien no vive desde esta perspectiva, no conoce todavía qué es ser cristiano.

Movido por esta convicción, Jesús deja el desierto y marcha a Galilea a vivir de cerca los problemas y sufrimientos de las gentes. Es ahí, en medio de la vida, donde se le tiene que sentir a Dios como «algo bueno»: un Padre que atrae a todos a buscar juntos una vida más humana. Quien no le siente así a Dios, no sabe cómo vivía Jesús.

Jesús abandona también el lenguaje amenazador del Bautista y comienza a contar parábolas que jamás se le hubieran ocurrido a Juan. El mundo debe saber lo bueno que es este Dios que busca y acoge siempre a sus hijos perdidos porque sólo quiere salvar, no condenar. Quien no habla este lenguaje de Jesús, no anuncia su buena noticia.

Jesús deja la vida austera del desierto y se dedica a hacer «gestos de bondad» que el Bautista nunca había hecho. Cura enfermos, defiende a los pobres, toca a los leprosos, acoge a su mesa a pecadores y prostitutas, abraza a niños de la calle. La gente tiene que sentir la bondad de Dios en su propia carne. Quien habla de un Dios bueno y no hace los gestos de bondad que hacía Jesús desacredita su mensaje. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

miedo a nacer

miedo a nacer

MIEDO A NACER
JOAQUÍN AUTRÁN, jautran@ole.com
MADRID.

ECLESALIA, 02/01/07.- Estamos esperando una nueva hija con mucha ilusión, pero se retrasa… pasa la fecha esperada... y no se decide a salir, y hay una idea absurda que no deja de rondarme la cabeza, ¿será que no quiere salir?

- Quizá se ha enterado de que han volado por los aires las esperanzas de paz de un pueblo entero, y lo que es peor arrastrando la vida de dos personas con la onda expansiva, ¿en nombre de qué?, ¿no tienen padre, madre, hijos, novia?

- A lo mejor sabe que la parte "civilizada" del mundo sigue invadiendo países y matando a personas para hacer "justicia".

- O puede que se haya enterado de que hay gente que se aprovecha de la situación de los que no tienen papeles para pagarles un sueldo peor.

- O quizá ya se ha dado cuenta de que en la puerta de cada iglesia, en las tiendas de 24 horas, en los semáforos... hay personas pidiendo que nos lanzan una pregunta a la cara, ¿porqué estoy yo aquí? ¿qué vas a hacer para que mañana no esté aquí?

- A lo mejor ya sabe que la mayoría del mundo pasa hambre y vive en la miseria y unos pocos vivimos en la opulencia y el consumo... y que encima nos defendemos de ellos con muros.

- A lo mejor le asusta que ella vaya a tener acceso a una sanidad y educación del primer mundo y muchos niños morirán por enfermedades fácilmente curables o tendrán que ponerse a trabajar como esclavos.

- O le asusta el mal humor de su padre por el cansancio del trabajo y el correr detrás del reloj...

Todas estas preguntas se me atascan como ceniza en la garganta y pienso que ella no entiende nada y está asustada y por eso no quiere salir.

Así que esta tarde cuando vuelva del trabajo voy a sentarme con ella y le voy a decir que no se preocupe, que hay un Dios que eligió estar del lado de los pobres y que aunque nosotros les dejemos de lado, Él los ha elegido como favoritos. Que este Padre, como ella hace, suscita en nosotros estas preguntas y nos urge a darle respuesta y nos invita a no quedarnos instalados en el sillón.

Le voy a presentar a toda la gente que lucha por un mundo más justo, le voy a decir que juntos vamos a "revertir" la historia, ¿cómo vamos a fallar si somos un montón y Dios está de nuestra parte?

Le voy a contar que su miedo, este nudo en la garganta, sólo desaparece si te sientes del lado de los pequeños y del lado de este Dios amor.

A lo mejor así se anima a salir. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

FELIZ AÑO NUEVO

FELIZ AÑO NUEVO

feliz 20’07

posada encontrada

posada encontrada

HEMOS ENCONTRADO POSADA
El sueño sigue en proceso
Mª MAGDALENA BENNASAR Y CARMEN NOTARIO, Misioneras de la Palabra de Dios
MADRID.

ECLESALIA, 29/12/06.- Os queremos compartir la buena noticia, en minúscula, por no hacerle sombra al Emmanuel, pero de veras que para nosotras es en mayúscula.

Os contamos. Tras la publicación el 31 de Octubre de 2006 en Eclesalia del artículo “Un sueño en proceso”, han llovido mensajes y ofertas reales de espacios y también invitaciones a ofrecer alguno de nuestros programas.

Después de viajar de norte a sur, literalmente, y pasando por el centro, que no se nos olvide, hemos entrado en profundo discernimiento junto con nuestra comunidad de Madrid, con quienes hemos convivido estos meses. Ha sido un “Hola y Adiós”, hoy aquí, mañana allá, largas horas de autobús que nos han permitido orar, ponderar, disfrutar de la belleza de unos paisajes, ciudades, gentes y cultura que hacía años no experimentábamos.

Y así, después de días de parto, precisamente en estas fechas ¡qué bonito!, y también después de conversaciones intensas y prolongadas con quienes nos lo ofrecen, nos hemos decidido: el lugar de esta primera etapa del sueño en proceso será Logroño ¡caramba, caramba! y el nombre la Casa de Acogida (muy apropiado) y Convivencias del Centro Latinoamericano de Salvatorianos, Cómo os agradecemos Rodolfo, Fernando, Reginberto, Lorenzo, Primi, Domingo, Dolores, Conme... vuestra osadía y generosidad! ¿alquiler? “lo que podáis”...

Esto ha sido Navidad para nosotras. Nos posibilita seguir soñando y ahora trabajando ya de un modo más directo, como dicen los americanos “hands on”, o sea, “con las manos en la masa”.

En la “masa” porque entre otras cosas ofrecemos un taller de aprender a hacer pan orando u orar haciendo pan, pero también en la masa real humana con quienes la Ruah nos posibilite compartir.

Queremos agradecer a varios grupos muy especialmente porque han sido excelentes “comadronas”: a las Trinitarias de Suesa que además de reír y llorar con nosotras desde hace años son las “tecnos” de nuestra Web; a nuestra comunidad de Madrid que ¡madre mía! también han reído y llorado y compartido todo con nosotras; a todos/as los/as que habéis ofrecido casa, terreno, parroquia... ¡gracias!, a los/as que habéis escrito animando, agradeciendo, preguntando, sugiriendo y sobre todo a los/las que nos habéis invitado a ofrecer alguno de nuestros programas; a Eclesalia, Redes Cristianas y Alandar que comunican a los cuatro vientos las pequeñas buenas nuevas y finalmente a los Salvatorianos de Logroño que no saben en la que se meten metiéndonos en su amplia casa, a todos Gracias, Gracias.

Una casa con dos ámbitos: el que llamamos “nuestra casa” con varias habitaciones y desde donde acompañaremos individualmente o en grupo reducido, también donde Carmen ofrecerá ese toque sanador desde una actitud orante y cariñosa, a través de masajes y reflexología y el ámbito de “la casa de convivencias” con mucha capacidad y salas multiuso desde donde se ofrecen ya programas y ahora sumaremos los nuestros.

Iremos para allá el 19 de Febrero, coincidiendo con el inicio de ese tiempo especial para profundizar, que la traducción del inglés antiguo sería Primavera (Lent) y que en español llamamos Cuaresma.

Para empezar os invitamos a todos los que os podáis acercar los miércoles a las 19:30 comenzando el 28 de Febrero a compartir la Palabra, el silencio y un ágape.

También os podéis inscribir ya a la celebración del Triduo Pascual. Más información en la página www.espiritualidadintegradoracristiana.com o llamad al 654452228 o al 629390510.

Seguiremos ofreciendo nuestros programas donde nos inviten en la medida que podamos, al igual que ofrecemos colaborar puntualmente con otras casas de espiritualidad o grupos que necesiten acompañamiento. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Un abrazo de Año Nuevo para todos-as,

Carmen y Magdalena


en la navidad

en la navidad

¿QUÉ SUCEDE EN LA NAVIDAD?
MARÍA DEL PILAR HUERTA ROMÁN, Carmelita Descalza
TORO (ZAMORA).

ECLESALIA, 28/12/06.- Resulta tremendamente difícil hablar de la navidad, eso sólo se puede hacer cuando se la tiene dentro y abría que descalzarse primero para entrar en este terreno. Los posaderos que fueron cerrando puertas cuando el Señor llamaba para nacer, no pueden hablar de la navidad aunque estuvieran en Belén, sin embargo el buey y la mula que estaban en el pesebre sin puertas, sí pueden hablar de la navidad. Porque los que cierran puertas aunque sean humanos, son menos humanos que una mula que no cierra puertas, porque la mula forma parte viva de la creación... y por toda la creación se oyen las huellas o los pasos de Dios que viene.

Y es que la navidad es un hecho histórico, pero los hechos históricos no suceden como los hongos, vienen preparándose de lejos. En la infancia de la humanidad el cosmos era el medio de manifestación de lo sacro. Cuando la religiosidad evoluciona, la manifestación divina de Revelación reviste la forma de Palabra, esto durante milenios hasta que el hombre descubrió en el IV milenio a. C. una concreción de la palabra no solo en ritos y representaciones figuradas del arte pre-literario, sino también en textos. La Palabra se encarnó en el Libro y así aparecieron “las religiones del Libro” entre las que la religión de Israel ocupa un lugar privilegiado ya que es la primera religión del Medio Oriente cuya literatura religiosa culmina en un Libro Sagrado que será modélico en el futuro. Todo este complejo proceso de la Revelación se puede resumir en una frase: “La Palabra se hizo libro.”

Pasó el tiempo y la Revelación por la Palabra sufrió una mutación importante, algo que desbordó todos los posibles cauces. Para la fe cristiana la Palabra no quedó reducida a la condición de Libro Sagrado como etapa definitiva de manifestación, ocurrió algo que revolucionó toda la religión israelita: La Palabra se hizo hombre en Jesús. Este es el hecho diferencial del cristianismo en relación con todas las demás religiones. Desde esta última y más perfecta Encarnación, para los cristianos la palabra principal ya no es la Ley, ni el Oráculo profético, ni la Historia, ni la Sabiduría. La palabra total es la persona misma de Jesús, que ha dejado correr dos milenios de años de historia para que la navidad sucediera en el corazón de la historia humana.

Y ¿qué ha sucedido a partir de entonces? El día que llegó la navidad todo el paisaje del alma humana se removió y floreció. Desde entonces nuestra tierra no es igual. Si lo es, entonces no celebramos la navidad. Algo cambió para siempre, aquel día sucedieron cosas definitivas. Dios vino a ser uno de nosotros. Dice S. Gregorio Magno: “Cuando él llegó, le sintieron llegar todas las cosas , y cuando después de millones de años de la creación, Dios volvió a ellas, como le tenían dentro le sintieron llegar y se alegraron”: se alegró la estrella que se puso a bailar y condujo a los magos, y se alegró la tierra, que hizo de la noche cielo y se alegraron los pastores, los magos y sobre todo le sintieron los siglos futuros que sabían que aquel día les nació, en el cogollo de los siglos, la Eternidad. Todas las cosas le sintieron llegar y el hombre también, porque Dios no suena ahí fuera, suena dentro si no, no suena, pero si suena dentro todo lo de fuera se compone.

Así lo cuenta S. Lucas, quien como el gran artista que es, describe el paisaje maravillosamente. Voy a detenerme en algunas pinceladas del paisaje que nos muestra. Con motivo del edicto de Cesar Augusto, María y José de la estirpe de David emprendieron el camino de Nazaret hasta Belén, fueron llamando a las posadas y al no haber lugar se pusieron a caminar a ver qué encontraban y en el camino le vino el parto, entonces se metieron en un establo y allí nació. El paisaje empieza ahora. Primero están de camino, para Lucas esto es fundamental: Cristo nace sobre el camino. María y José tuvieron al niño en camino. Quién no quiere caminar no vive la navidad sino que la está matando en la cuna como Herodes. Esto es importante tenerlo en cuenta, Dios nace en el hombre de camino o mejor, nace en el camino del hombre. Así nos pinta S. Lucas el primer nacimiento de la historia.

Como el día de navidad Dios bajó al hombre, el cielo se agujereó y Dios cayó hacia el hombre y todo el cielo se vino abajo, todos los ángeles cayeron. Pero ¿donde cayeron los ángeles? El racimo de ángeles cae en plena noche sobre los pastores guardando su rebaño. No en el palacio de Herodes, ni en el templo de Jerusalén. Y ¿por qué cayeron los ángeles sobre los pastores? Porque los pastores en el corazón de la noche tenían un ojo abierto sobre sus ganados. El Señor llega si estás en camino y con un ojo abierto. Los que duermen no se enteran. Para vivir la navidad hace falta estar con el ojo abierto, velando... ¡Ay de los cristianos dormidos, dirá S. Lucas!

Los pastores vigilan y además caminan... No sabían gran cosa los pastores, por eso se les aparecen los ángeles, porque el saber de este mundo no es el saber de Dios. Y se les da una buena noticia. S. Lucas hace aparecer el día de navidad el título de su libro. “Os traigo una buena noticia: os ha nacido el Salvador”. Pero al mismo tiempo el ángel que les da la buena noticia les da una señal para que no se pierdan: “encontraréis un niño”. El Mesías guerrero libertador de Israel es un niño que ni sabe hablar. Y además la señal tiene dos detalles más. Este niño lo encontrareis envuelto en pañales y en un pesebre. Les va desmontando paso a paso:

- Un Mesías guerrero/ encontrareis un niño;

- Hijo de reyes/ no tiene tela para vestirse;

- y además descendiente de David/ nace en un establo y en un pesebre.

Aquí esta todo el mensaje de navidad que sólo saben los pastores, no los demás. ¿Cuántas veces hemos buscado a Dios de mil maneras y por mil partes...? Dios puede venir de muchas formas y en cualquier dirección: en forma de sufrimiento y en forma de alegría. Lo que hay que hacer es tener lo ojos abiertos porque viene por donde sea, por la derecha o por la izquierda.

Dios no necesita grandezas para hacer grandezas, las hace en lo pequeño. Por eso si le esperamos en grandezas hemos perdido la señal, el indicador: No vayáis hacia Dios hecho guerrero que no lo vais a encontrar. Encontrareis un niño, todo lo que encontréis que no sea un niño no os paréis que no es él. No es un ejercito de hombres armados quienes tienen a raya a esos lobos, leones y panteras de los que habla el profeta... ¡pero qué bien lo intuyó Isaías en el siglo VIII a.C. ¡Es un niño pequeño quien los pastorea!

Cuando Dios nos quiso decir la verdad definitiva, la Palabra definitiva, no lo hizo en palabras, sino que, nos dice S. Juan: la Palabra de Dios se hizo carne.

No se si he dicho algo, el paisaje es denso y daría para mucho, pero como dice S. Juan, no cabría en... Cuatro palabras son la clave: abrir puertas, estar en camino, tener los ojos abiertos y hacerse niños. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Deseo que siempre en vuestra vida sea Navidad. Un abrazo: Mª del Pilar.

pregón

pregón

31 diciembre, Lucas 2, 8 - 12
EL CORAZÓN DE LA NAVIDAD
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 27/12/06.- Poco a poco lo vamos consiguiendo. Ya hemos logrado celebrar unas fiestas entrañables, sin conocer exactamente su razón de ser. Nos felicitamos unos a otros y no sabemos por qué. Se anuncia la Navidad y se oculta su motivo. Muchos no recuerdan ya dónde está el corazón de estas fiestas. ¿Por qué no escuchar el «primer pregón» de Navidad? Lo compuso el evangelista Lucas hacia el año ochenta.

Según el relato, es noche cerrada. De pronto, una «claridad» envuelve con su resplandor a unos pastores. El evangelista dice que es la «gloria del Señor». La imagen es grandiosa: la noche queda iluminada. Sin embargo, los pastores «se llenan de temor». No tienen miedo a las tinieblas sino a la luz. Por eso, el anuncio empieza con estas palabras: «No temáis».

No nos hemos de extrañar. Preferimos vivir en tinieblas. Nos da miedo la luz de Dios. No queremos vivir en la verdad. Quien no ponga estos días más luz y verdad en su vida, no celebrará la Navidad.

El mensajero continúa: «Os traigo la Buena Noticia, la gran alegría para todo el pueblo». La alegría de Navidad no es una más entre otras. No hay que confundirla con cualquier bienestar, satisfacción o disfrute. Es una alegría «grande», inconfundible, que viene de la «Buena Noticia» de Jesús. Por eso, es «para todo el pueblo» y ha de llegar, sobre todo, los que sufren y viven tristes.

Si ya Jesús no es una «buena noticia»; si su evangelio no nos dice nada; si no conocemos la alegría que sólo nos puede llegar de Dios; si reducimos estas fiestas a disfrutar cada uno de su bienestar o a alimentar un gozo religioso egoísta, celebraremos cualquier cosa menos la Navidad.

La única razón para celebrarla es ésta: «Os ha nacido hoy el Salvador». Ese niño no les ha nacido a María y José. No es suyo. Es de todos. Es «el Salvador» del mundo. El único en el que podemos poner nuestra última esperanza. Este mundo que conocemos no es la verdad absoluta. Jesucristo es la esperanza de que la injusticia que hoy lo envuelve todo no prevalezca para siempre.

Sin esta esperanza, no hay Navidad. Despertaremos nuestros mejores sentimientos, disfrutaremos del hogar y la amistad, nos regalaremos momentos de felicidad. Todo eso es bueno. Muy bueno. Todavía no es Navidad. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


en negro

en negro

NAVIDAD EN NEGRO
QUINTÍN GARCÍA

ECLESALIA, 26/12/06.- Una mujer negra, el otro día,
besaba en la pantalla de mi televisión
a su hijo Dios –así le presentaron-, negro
también como ella, mientras
le limpiaba el salitre del mar y le bajaba
la fiebre con paños de agua fría
recién llegados los dos a una playa
con guardias y alambradas
para buscar una mesa
donde saciar la sed y el hambre.

Sin embargo, el cura de mi pueblo,
en Navidad, todos los años nos da a besar
un niño Dios distinto: blanco y sonrosado,
regordete, que saca de un portal
con luz eléctrica donde está rodeado
de pastores, ángeles que tocan
la zambomba, una mula
y un buey y Reyes que le regalan
oro, incienso y mirra.

¡A ver quién me soluciona
este rompecabezas y esta contradicción!,
porque no podrá haber dos ¿no?
Y a mí lo que me suena de siempre
es que el niño Dios está sólo
en los belenes, en la misa del Gallo
o al final de la cena
en el champán de Navidad.

Y no en una patera, ¡válgame Dios, pobrecillo!,
sarpullido de fiebres y salitre del mar.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda
la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).