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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

gloria

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Santísima Trinidad (C), Juan 16, 12 - 15
VIVIR A DIOS DESDE JESÚS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 30/05/07.- Los teólogos han escrito estudios profundos sobre la vida insondable de las personas divinas en el seno de la Trinidad. Jesús, por el contrario, no se ocupa de ofrecer este tipo de doctrina sobre Dios. Para él, Dios es una experiencia: se siente Hijo querido de un Padre bueno que se está introduciendo en el mundo para humanizar la vida con su Espíritu.

Para Jesús, Dios no es un Padre sin más. Él descubre en ese Padre unos rasgos que no siempre recuerdan los teólogos. En su corazón ocupan un lugar privilegiado los más pequeños e indefensos, los olvidados por la sociedad y las religiones: los que nada bueno pueden esperar ya de la vida.

Este Padre no es propiedad de los buenos. «Hace salir su sol sobre buenos y malos». A todos bendice, a todos ama. Para todos busca una vida más digna y dichosa. Por eso se ocupa de manera especial por quienes viven «perdidos». A nadie olvida, a nadie abandona. Nadie camina por la vida sin su protección.

Tampoco Jesús es el Hijo de Dios sin más. Es Hijo querido de ese Padre, pero, al mismo tiempo, nuestro amigo y hermano. Es el gran regalo de Dios a la humanidad. Siguiendo sus pasos, nos atrevemos a vivir con confianza plena en Dios. Imitando su vida, aprendemos a ser compasivos como el Padre del cielo. Unidos a él, trabajamos por construir ese mundo más justo y humano que quiere Dios.

Por último, desde Jesús experimentamos que el Espíritu Santo no es algo irreal e ilusorio. Es sencillamente el amor de Dios que está en nosotros y entre nosotros alentando siempre nuestra vida, atrayéndonos siempre hacia el bien. Ese Espíritu nos está invitando a vivir como Jesús que, «ungido» por su fuerza, pasó toda su vida haciendo el bien y luchando contra el mal.

Es bueno culminar nuestras plegarias diciendo «Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo» para adorar con fe el misterio de Dios. Y es bueno santiguarnos en el nombre de la Trinidad para comprometernos a vivir en el nombre del Padre, siguiendo fielmente a Jesús, su Hijo, y dejándonos guiar por su Espíritu. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

entender

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HAY ACTITUDES QUE CUESTA ENTENDER
ANA BOU

ECLESALIA 29/05/07.- A mis 32 años y casi toda mi vida trabajando en la Iglesia, aún hay cosa que me cuesta comprender… Los interrogantes son constantes y más últimamente. Cada vez entiendo menos el mundo en el que me ha tocado vivir. Los problemas se suceden con mayor asiduidad: Parroquia San Carlos Borromeo (Madrid), visita del Pontífice a Brasil, salida de congregaciones religiosas por falta dialogo, respeto y entendimiento… así podríamos seguir enumerando circunstancias que ya todos conocemos.

Pretendemos la unidad entre diferentes religiones, rezamos, nos manifestamos por ello, por la paz… Me cuesta entender qué es lo qué queremos conseguir o hacia dónde queremos caminar si en nuestro propio seno, en la cotidianidad, en nuestras comunidades, trabajos, hogar, no lo ponemos en práctica.

¿Ésta es la herencia que queremos dejar? Nos preocupa la falta de jóvenes en nuestras parroquias, que las vocaciones disminuyan etc y ante todo esto, me pregunto: quizá si dejáramos de quejarnos, de intentar hablar menos y actuar más, puede que las cosas tomasen otro rumbo.

Es verdad que la Iglesia siempre ha tenido sus altibajos, momentos de frescura y momentos de decadencia, pero creo que es necesario que dejemos actuar al Espíritu. No creernos autosuficientes, saber confiar más, aprender a ver desde el corazón, con una mirada transparente, sin prejuicios y no solo a mirar.

Este pasado domingo celebramos Pentecostés, la presencia gozosa del Espíritu que se derrama sobre nosotros impulsando la comunión entre los hombres. Dejémonos inundar, aprendamos a estar al servicio y no a querer ser cabeza visible, porque ése no es el Evangelio que Jesús nos dejo, sus hechos y palabras estaban basadas en el amor, sabiendo anteponer a la persona por encima de la norma. No intentemos hacer un evangelio a nuestra medida… (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

historia y palabra

historia y palabra

‘DICCIONARIO DE LA BIBLIA. HISTORIA Y PALABRA’
De la editorial Verbo Divino
XABIER PIKAZA, autor
BURGOS.

ECLESALIA, 28/05/07.- Existen en castellano buenos diccionarios manuales de la Biblia, como los dirigidos X. Léon-Dufour y P. M. Bogaert (Herder, Barcelona 1985 y 1993), L. Coenen (Sígueme, Salamanca 1984) y P. Rossano (Paulinas, Madrid 1990). A pesar de ello he querido publicar otro, para ofrecer un conjunto de informaciones y juicio valiosos, para aquellos lectores que, sin ser especialistas, quieren conocer mejor la Biblia como fenómeno cultural y literario, social y religioso. Expone y comenta con cierto detalle las líneas principales del despliegue y comprensión de la Escritura judía y cristiana desde un punto de vista histórico y social, literario y religioso.

Con sus 751 entradas, este diccionario recoge más de treinta años de estudio y docencia. No ha querido ocuparse de la Biblia desde el exterior, sino que ha intentado que la misma Biblia pueda hablar a los lectores y así vayan de mis palabras a la Palabra que es la Biblia y sean capaces de leerla mejor, desde un punto de vista cultural y religioso. Fiel a ese deseo, he renunciado, en principio, a la excesiva erudición y a los discursos analíticos, a fin de que la misma Biblia pueda hablar y los lectores de mi diccionario puedan introducirse mejor en su Palabra. Como su propio subtítulo destaca, siguiendo las tradiciones de la antigua exégesis judía y cristiana, he puesto de relieve dos claves de lectura y comprensión de la Biblia: una es la historia (facta), otra es la y palabra (verba).

He querido apoyarme, ante todo, en la historia bíblica, entendida como momento importante del despliegue de la humanidad, relato fundante de nuestra cultura occidental, destacando así sus elementos narrativos: personajes, acontecimientos, figuras (desde Aarón hasta los Zebedeos). Pero, al mismo tiempo, he querido destacar el valor y actualidad de la Biblia como palabra radical, que despierta y denuncie, que interpela y enriquece la vida de los creyentes judíos o cristianos y de todos aquellos que quieren conocerse mejor su identidad, para vivir con más conocimiento y gozo en el comienzo del tercer milenio.

Éste es un diccionario escrito en perspectiva judeo/cristiana, como la misma Biblia pide, pero, al mismo tiempo puede abrirnos y nos abre a todas las culturas, en un ejercicio práctico de diálogo de religiones o civilizaciones. Por eso, su lector no ha de ser confesionalmente cristiano. Basta con que tenga interés por las raíces culturales de la humanidad.

Evidentemente, el diccionario no es un libro para leerlo de un tirón, de principio a fin, sino para tenerlo y emplearlo como obra de consulta, mirando en cada caso la palabra o las palabras apropiadas. De todas maneras, unas palabras conducen a otras, formando así un «racimo» de temas bien entrelazados, como irán mostrando las referencias internas.

Quien decida “entrar” en este diccionario encontrará que las palabras que he elegido para comentarlas empiezan siendo las normales, propias de todos los diccionarios de este tipo, que van de la A a la Z. Pero el lector descubrirá que he destacado algunos personajes bíblicos, varones y mujeres, como Jefté y Magdalena, los santiagos y las marías, con Moisés y Elías, con Pedro y Pablo… Me han importado especialmente los temas que interesan más al hombre actual y que a veces quedaban relegados en otros diccionarios: pena de muerte y homosexualidad, mujer y varón, feminismo, justicia… Pero, al mismo tiempo, he querido recuperar el valor y la actualidad de algunas figuras sagradas que dan la impresión de hallarse “condenadas” en el fondo de la Biblia: Ashera y Baal, Rahab y Tehom

De un modo especial, he querido que la Biblia se ilumine por dentro e ilumine la vida de los hombres y mujeres que se acercan a ella, partiendo de Jesús (en el caso de los cristianos).

Este diccionario aparece así como un “Mapa de la Biblia”, una Guía que oriente a sus lectores en el camino que va del Génesis al Apocalipsis, pasando por los profetas y los evangelios. De esa forma he querido destacar algunos motivos hoy muy conocidos, pero recordando, al mismo tiempo, que la Biblia expone otros temas y motivos que ya apenas conocemos, como algunos que aparecen en el Levítico (sacrificios…) o en Números (genealogías…). En esa línea, he querido que mi diccionario sea lo más “amplio” posible, recogiendo sus diversas tradiciones internas, aunque destacando siempre la tensión mesiánica del judaísmo y la experiencia mesiánica de Jesús de Nazaret, tal como ha sido recogida pos los sinópticos, profundizada por Pablo o meditada por el Cuarto Evangelio y el Apocalipsis.

De un modo especial, y hablando ya como cristiano, he querido poner de relieve las vinculaciones del texto bíblico con la Iglesia cristiana, que lo lee y comenta en su liturgia… Todos los demás libros, incluidos los Catecismos y Códigos de Derecho, los Concilios y textos Pontificios, pueden ser importantes, pero vienen en tercer o cuarto lugar. Este diccionario supone que la Iglesia sigue siendo el espacio donde puede leerse comunitariamente la Biblia. Por eso me atrevo a presentarlo como un libro de ayuda para cristianos que quieren conocer y mantener su identidad.

Debo confesar, en fin, que este diccionario es “mío”, pues yo lo he escrito de un modo unitario, recogiendo más de treinta años de estudio y docencia. Pero, en otro sentido, mucho más profundo, es fruto de toda una generación de profesores y estudiantes que hemos compartido largos años de trabajo. Yo he recogido es este diccionario las experiencias y los conocimientos que he venido cultivando con amigos y compañeros, especialmente en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde he enseñado desde el 1972 hasta el 1973, y en la Orden de la Merced, a la que he pertenecido oficialmente a lo largo de cuarenta años y a la que sigo perteneciendo vitalmente ahora. Por eso, muchas de las cosas que digo provienen de otros, a los que procuro citar, aunque es posible que no siempre lo haga de un modo adecuado.

Debo añadir, en fin, que he querido que este diccionario tenga un aspecto académico (de profesor de Teología) y un aspecto liberador (de cristiano que sueña con la redención de los cautivos). Sé que lo he terminado de escribir hace unos meses, en Madrigalejo del Monte, al lado de Mabel, mi mujer, que ha corregido palabra a palabra sus páginas. Pero no puedo decir cuando lo empecé. Sólo sé que habría comenzado a recoger sus temas y motivos hace muchos años, animado por compañeros mercedarios y por profesores y estudiantes de Salamanca y, también, de un modo especial, por los editores de Verbo Divino. A ellos lo debo, pues son, de alguna forma, sus autores. A todos ellos y a otros que quieren leerlo se lo ofrezco ahora, lleno de ilusión, como si fuera el primer libro de mi historia de escritor. A todos ellos gracias. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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adentros

adentros

DIOS DE NUESTROS ADENTROS
ÁLVARO GINEL
MADRID.

ECLESALIA, 24/05/07.- En la reunión de ayer sacamos el tema del Espíritu: ¿Qué sabemos del Espíritu Santo? Recuerdas que hubo silencio, y por lo bajines se oyó: “De esto no sé nada”. Saqué el tema porque el 27 es Pentecostés, la fiesta final de la Pascua, día tan importante Pascua de resurrección. Vamos que es lo mismo que Pascua de Resurrección.

Es curioso lo poco que el pueblo cristiano sabe de Pascua, de Pentecostés… Bueno, de todo. Recordarás lo que N. nos comentó del grupo de sexto (de un colegio confesional). Había visitado el grupo un monumento de la ciudad y les enseñaron una joya de arte: una custodia. El guía les preguntó si sabían cómo se llamaba el objeto que tenían delante. La respuesta inmediata fue: “Un trofeo del Real Madrid”. Y no es que no lo hubieran estudiado… pero… En lo de las fiestas pasa igual. Las fiestas las asociamos a “días de vacaciones”, pero no a “acontecimientos religiosos”. Bueno, pues en estas estamos y desde aquí hay que partir, ¡la pura realidad…!

Ahora cuando tengo en la cabeza lo que hablamos, quiero sintetizar en una carta lo que es el Espíritu Santo y la fiesta de Pentecostés. No me resulta fácil, pero quede el intento.

El evangelio de san Juan une Resurrección y Envío del Espíritu en una misma acción y día (el domingo de resurrección), aunque nosotros, como es tan importante la “cosa”, celebramos el mismo hecho en dos días para entenderlo mejor… Dice san Juan: “Al atardecer de aquel día, el primero de la semana (domingo; que en la visión cristiana el domingo no es el último día de la semana, sino el primero, lo que nos hace pensar en el principio, en la creación, en lo nuevo que va a pareciendo. Los paréntesis son explicación mía), estaban los discípulos con las puertas bien cerradas, por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se colocó en medio y les dice …/… Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo…”. (Ver texto completo: Juan 20,19-24). Como se puede ver, domingo de Resurrección y domingo de Pentecostés están íntimamente unidos en este relato de Juan.

Vamos a recordar cosas que a veces olvidamos. Los seguidores de Jesús, los creyentes en Jesús, confesamos que Dios es trinidad, es decir, una realidad tan compleja e inabarcable que tiene tres manifestaciones Padre, Hijo y Espíritu Santo de una única realidad que llamamos Dios.

La manifestación de Dios más cercana es el Hijo, Jesús, que se encarnó y fue uno de los nuestros y nos habló de cómo es Dios. Jesús nos dijo cosas muy sencillas: “Nadie va al Padre si no es por mí” (Jn 14,6). ¡Nada de tener hilo directo con Dios! ¡Nada de esas frases que dicen “yo me las entiendo a solas con Dios”. A Dios se llega, en cristiano, por un camino único: Cristo. Por ti mismo llegarás no sé a qué dios, pero no al de Jesús. También nos dijo: “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5). Y al ver a los discípulos que ya no les cabía más en la cabeza añadió: “Me quedan muchas coas por deciros, pero no podéis con ellas por ahora. Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por su cuenta (no dirá cosas distintas de las que yo os digo) sino que dirá lo que oye (del Padre y de mí; tendrá la misma fuente de información que he tenido yo) y os anunciará el futuro” (Jn 16,13).

¿Para qué tanto rollo de citas? Para entender que Dios es pluralidad de manifestaciones y que como creyentes entramos en el dinamismo, en la riqueza inmensa que es Dios. El punto de partida de un creyente es Jesús, es el principio de todo; Jesús es el que nos pone en pista hacia el Padre, nos dice cosas de cómo es Dios e inaugura un estilo de vida de Hijo de Dios. ¿Cómo le gusta a Dios que seamos? Como lo fue Jesús. Un creyente, “hijo de Dios”, hace y sigue las cosas de Jesús. Pero te pones a seguirle, a escucharle y sientes que no tienes fuerzas, que lo de Jesús es imposible por oposiciones, por codos, por horas extras, por esfuerzo personal sólo. Y tienes que acudir y decirle a Jesús: “No puedo, no tengo fuerzas, no llego a meta”. Y Jesús te comprende y te dice: “Claro, si ya te lo decía yo. Sin mí no podéis nada. Por eso os dije que os enviaría al Defensor, al Espíritu que os daría fuerza y os ayudaría a entender mis palabras y mis hechos…”. Y así te pones en el dinamismo del Espíritu de Jesús, del Espíritu Santo que te echa una mano, que te da fuerzas, que te ayuda en lo que por ti solo no puedes… Y así caminas hacia el Padre: con ayuda del Espíritu de Jesús. No hay otro modo de ir al Padre.

Esas fuerzas, ese Espíritu, esa Ayuda se concreta en: eso que el Espíritu te dicta por dentro cuando te quedas a la escucha en oración, cuando rezas, cuando te quedas en silencio delante de Dios diciendo que le necesitas… Y desde dentro sientes que Alguien te “sopla”, te anima, de da fuerzas, te sorprende tanto que dices: “Alguien me da fuerzas porque yo esto no lo haría por mí misma”. O te ayuda a ver más claro la vida, los comportamientos que tienes que tener… en momentos “jorobados”… “Siento que Alguien dentro de mí está haciendo algo que yo misma no me lo explico”, me dijiste un día. Ahí está la Fuerza de Jesús, el Espíritu de Jesús (el Espíritu Santo) haciendo obra en ti sin darte cuenta… ¡Abre los ojos! ¡Que no está lejos…! Otras veces, el Espíritu se vale de acontecimientos que te lanzan a más, que te sorprenden; o en personas que te animan y hacen ver la vida; o en lecturas o en personas que ni conoces pero te empujan y alegran por dentro… Las huellas de Dios, decían los primeros cristianos, andan esparcidas por doquier y no sabes dónde te van a sorprender… Tú tienes experiencia de que “te enciende” el alma algo que ni te imaginabas: un día es tu hija; otro, tu marido; otro, amigos; otro, un recuerdo… Todo lo que te lanza a descubrir y a sacar lo mejor que hay en ti es “huella de Dios”, “Fuerza de Dios”, “Espíritu de Dios”. Reconócelo y vívelo así. Es bonito. Dios no nos abandona ni se cansa de sugerirnos cosas bonitas.

Preguntaste que por qué teníamos pocas oraciones al Padre. Te respondí que teníamos el Padre nuestro, la oración resumen de la vida de relación íntima entre el Hijo y el Padre. Por eso es “sublime”, aunque la recemos de “carretilla” y hagamos rutina de lo sublime. Y tenemos también en la Eucaristía las oraciones que en un porcentaje altísimo son dirigidas al Padre. De ahí que terminen con la fórmula: “Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor que vive y reina por los siglos de los siglos” (o cosas parecidas). Y el resto de oraciones al Padre nos las tenemos que “inventar” en esa relación personal que tenemos que establecer con Él a través de Jesús e iluminados, impulsados por el Espíritu. Toda la intimidad con Dios que podamos tener nace de lo que opera Dios en nosotros. Recordad lo que san Pablo decía: “Nadie puede decir ¡Señor Jesús! si no es movido por el Espíritu Santo” (1Cor 12,3). Para lo de Dios, dependemos de Dios. Dios nos supera. Podemos intimar con Dios ayudamos por Dios, dejándonos conducir por Dios. Ante Dios no hay maestros, sólo discípulos, aprendices. Dios es el gran protagonista de nuestra fe. Nosotros dejamos que Dios haga en nosotros, como en María, obras grandes. Este es un misterio de libertad: Dar permiso a Dios para que intervenga en nuestra vida, para que haga de nuestra vida, vida de seguidores… Es sublime. Es libertad sin frenos. Es disponibilidad total.

Quizás no me sepa explicar más, ni mejor, ni nada. Lo siento. Tú misma puedes intentarlo. Dios te asombrará, te sorprenderá… Todo despacio, muy despacio que es muy profundo y no se entiende a la primera… Pero se puede entender.

Nada más. Te dejo en manos del Espíritu de Jesús. Que él te lleve donde te dejes llevar. Dios nos lleva no tanto donde queremos y hemos proyectado, sino donde nos quiere llevar, “a una tierra nueva de promisión”. Dios no funciona por proyectos para que nos los subvenciones una entidad. Dios es camino y subvención, todo a la vez. Nos descoloca este Dios de Pentecostés que se mete en los rincones más cerrados que tenemos en nuestros adentros… ¡Hala! Que Dios te descoloque… (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

aliento

aliento

Pentecostés (C), Juan 20, 19 - 23
ALIENTO DE VIDA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 23/05/07.- Los hebreos se hacían una idea muy bella y real del misterio de la vida. Así describe la creación del hombre un viejo relato del siglo 9 antes de Cristo: «El Señor Dios modeló al hombre del barro de la tierra. Luego, soplo en su nariz aliento de vida. Y así el hombre se convirtió en un viviente».

Es lo que dice la experiencia. El ser humano es barro. En cualquier momento se puede desmoronar. ¿Cómo caminar con pies de barro? ¿Cómo mirar la vida con ojos de barro? ¿Cómo amar con corazón de barro? Sin embargo, este barro ¡vive! En su interior hay un aliento que le hace vivir. Es el Aliento de Dios. Su Espíritu vivificador.

Al final de su evangelio, Juan ha descrito una escena grandiosa. Es el momento culminante de Jesús resucitado. Según su relato, el nacimiento de la Iglesia es una «nueva creación». Al enviar a sus discípulos, Jesús «sopla su aliento sobre ellos y les dice: Recibid el Espíritu Santo».

Sin el Espíritu de Jesús, la Iglesia es barro sin vida: una comunidad incapaz de introducir esperanza, consuelo y vida en el mundo. Puede pronunciar palabras sublimes sin comunicar «algo» de Dios a los corazones. Puede hablar con seguridad y firmeza sin afianzar la fe de las personas. ¿De dónde va a sacar esperanza si no es del aliento de Jesús? ¿Cómo va a defenderse de la muerte sin el Espíritu del resucitado?

Sin el Espíritu creador de Jesús, podemos terminar sin que nadie en la Iglesia crea en algo diferente. Todo debe ser como ha sido. No está permitido soñar en grandes novedades. Lo más seguro es una religión estática y controlada, que cambie lo menos posible. Lo que hemos recibido de otros tiempos es también lo mejor para los nuestros. Nuestras generaciones han de celebrar su fe vacilante con el lenguaje y los ritos de hace muchos siglos. Los caminos están marcados. No hay que preguntarse por qué.

¿Cómo no gritar con fuerza: ¡Ven, Espíritu Santo! Ven a tu Iglesia. Ven a liberarnos del miedo, la mediocridad y la falta de fe en tu fuerza creadora. No hemos de mirar a otros. Hemos de abrir cada uno nuestro propio corazón. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


es tiempo

es tiempo

ES TIEMPO DE ENCARNAR EN EL MUNDO EL ABRAZO DE DIOS
En oración por la diversidad*
COMUNIDAD DEL BUEN AIRE
MADRID.

ECLESALIA, 21/05/07.- Es tiempo de encarnar en el mundo el abrazo de Dios, y que nuestro abrazo sea su abrazo al otro. Es tiempo de revelarnos ante el mundo de revelarle su amor en nuestro amor, de poner, ya no la carne en el asador sino el propio corazón regalar. Es tiempo de orar, de dar gracias a Dios por ser todos imagen suya y que su imagen sea tan diversa, de pedir a Dios la creatividad del Espíritu para acertar un nuestra revolución, la revolución de los pobres, de los locos, de los bienaventurados. Es tiempo de orar junto al Padre, de sentir su aliento en nuestra alma, en nuestra casa, de abrir las puertas de las iglesias para que también aquí sople su aliento.

Los que creemos que el sueño de Dios se encarna en las manos de cada mujer y hombre que puebla la tierra damos la bienvenida a los que creen que cada hombre y mujer ha sido concebido para luchar por un mundo más libre.

Los que sabemos que ninguna bandera puede separar al hombre del hombre acogemos a los que saben que ninguna palabra puede ahogar el compromiso por la Palabra. Sed bienvenidos a una celebración de la diversidad de gentes que seguimos el Evangelio, cada uno desde nuestra realidad, historia y cultura. Contribuyendo a construir una iglesia abierta al mundo, donde quepamos todos, y especialmente pendientes de los más excluidos, los más olvidados.

Celebramos así, la fe que nos han transmitido nuestros padres y hermanos de comunidad mientras compartimos la vida, la fe que nos de la vitalidad para afrontar el tiempo del compromiso.

Por que la tarea es mucha y nosotros no tantos; hay tanto que amar, tanto que revolucionar que no es tiempo de división, de dialécticas alrededor de la fe o del pobre. Es tiempo de ponernos a tiro de la nueva vida que Dios nos ofrece, sabiendo que en su mano siempre encontraremos un rincón en el que descansar, charlar, orar, llorar y reír, pero sin olvidar nunca que los primeros en la mano de Dios llegaron a esta playa en patera, se rompen los puños contra los muros del chabolo se ganan la vida vendiendo su cuerpo que nunca su amor, lloran mientras ven como un mal bicho mata a la sangre de su sangre, pasean solos por un parque con una vida por contar pero sin nadie que le escuche, les duelen los golpes de la violencia que se disfrazo de besos murieren con la ultima bomba del ultimo atentado en la tierra recién re-conquistada

La comunidad del Buen Aire os da la bienvenida a todos, con especial cariño a la comunidad de San Carlos y a la comunidad de la Almudena, desde lo mejor de cada uno… oremos y vivamos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


* Texto de acogida del encuentro de oración por la diversidad de la Iglesia "Unidos en la diferencia" de la tarde del viernes 18 de mayo en la madrileña parroquia del Santa María del Buen Aire.

Toda la celebración en http://www.archive.org/search.php?query=OracinDiversidad

biblia y escuela

biblia y escuela

BIBLIA Y ESCUELA
Proyecto educativo de Edelvives y Verbo Divino
JUAN PEDRO CASTELLANO, Instituciones Religiosas del Grupo Editorial Luis Vives
MADRID.

ECLESALIA, 18/05/07.- Biblia y Escuela es un proyecto educativo, ideado para todos los cursos desde la Educación infantil hasta Bachillerato, realizado conjuntamente por dos editoriales de referencia en el mundo educativo: Edelvives y Verbo Divino.

Se trata de un proyecto concebido para ser diferente a todo lo hecho hasta la fecha. A lo largo de sus páginas se parte de la experiencia humana para, luego, relacionarla con las enseñanzas religiosas y, de este modo, volver a reinterpretar la experiencia a la luz de los nuevos conocimientos adquiridos. Por este motivo se ha perseguido que el material sea muy cercano a la realidad de los niños y adolescentes al tiempo que no pierda el rigor de los planteamientos. Hemos conseguido un material de trabajo que a la vez que resulta práctico, es, también, actual, lúdico y atractivo para los niños y adolescentes.

Los objetivos fundamentales del proyecto consisten en la reflexión sobre itinerarios y procesos creyentes con la Biblia, tanto en la pastoral como en las clases de religión; la creación de materiales didácticos integrando las claves de la psicología evolutiva y objetivos educativos en cada nivel; y, por último, ofrecer y compartir cursos de formación para integrar la Palabra en el proceso de aprendizaje y en la vida real. Perseguimos educar de forma integradora y progresiva en la lectura, conocimiento y profundización de la Palabra, conectándola con la propia realidad del centro escolar de los propios niños y adolescentes.

La colección se compone de doce cuadernos, uno por cada curso, de cuarenta y ocho páginas. En cada cuaderno aparecen seis narraciones bíblicas y dos propuestas de amenos talleres interdisciplinares que buscan la integración del fenómeno religioso en el entorno de los niños y adolescentes.

Algunos personajes, dada su importancia en la historia de la Salvación, se trabajan en todas las etapas educativas. Partiendo del relato bíblico buscamos la cercanía con las experiencias y el lenguaje de los niños y adolescentes. Hemos ordenado las narraciones en función de su aparición en la Biblia y hemos perseguido que en cada cuaderno haya presencia del Antiguo y del Nuevo Testamento. Además, en cada narración aparece un relato pascual.

Los cuadernos presentan una estructura fija que facilita su uso y favorece la familiaridad del alumno con el material. Esta estructura está compuesta por nueve secciones además de los talleres.

La primera de ellas, “Queremos”, muestra los objetivos de la unidad, tanto conceptuales como educativos; la segunda sección, “Conectamos”, busca motivar a los niños y adolescentes en los temas planteados en la unidad; a continuación, la sección “Leemos”, en la que se desarrolla el texto bíblico, ya sea adaptado, en los cursos de Infantil y Primaria, o literal, para Secundaria y Bachillerato. De esta forma completamos la primera parte del cuaderno, la que recoge la experiencia.

La segunda parte, en la que se trabaja sobre la enseñanza religiosa, se abre con la sección “Sabías que...” familiarizar a los niños y adolescentes con el lenguaje bíblico. Posteriormente trabajamos sobre el texto por medio de actividades variadas en la sección “Comprender el texto”. Esta segunda parte se cierra con la sección “Lenguaje simbólico” que busca explicar conceptos aparecidos en el texto y que o bien tienen un significado distinto al habitual o bien pueden encerrar alguna dificultad de comprensión.

La tercera parte de los cuadernos, la reinterpretación de la experiencia tras los conocimientos adquiridos, se inicia con la sección “Vivimos”, que, por medio de actividades, busca conectar con la realidad de los niños y adolescentes y el contexto sociocultural. “Otra mirada” persigue provocar la experiencia de los niños y adolescentes. Por último, la sección “Valoración” tiene como finalidad evaluar los objetivos cumplidos.

En cada cuaderno, cada tres narraciones bíblicas, hay una doble página ocupada por un taller que relaciona la Biblia con otras disciplinas y otros aspectos de la realidad cotidiana de los niños y adolescentes.

Biblia y Escuela es, en definitiva, una colección con respuestas a los sentimientos y preguntas más íntimas y trascendentales de los niños y jóvenes. A través de los relatos y actividades, los niños y adolescentes realizarán un recorrido por los temas bíblicos fundamentales, pero siempre partiendo de sus propias motivaciones. Los educadores podrán acompañar y guiar este recorrido con un libro que reproduce el mismo esquema que el material del alumno y añade más propuestas didácticas. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: jpcastellano@edelvives.es y promocion@verbodivino.es

cristianismo

cristianismo

HISTORIA DE LAS IGLESIAS CRISTIANAS
Trece vídeos de la editorial San Pablo
CÉSAR ROLLÁN
MADRID.

ECLESALIA, 17/05/07.- De un tiempo a esta parte son multitud los títulos de libros y películas con temática religiosa. Muchos de ellos recogen la tradición cristiana. Algunos tienen un argumento con bases históricas. La mayoría de ellos se componen de relatos de ficción con aparente historicidad (“Los pilares de la tierra”, “El Código da Vinci”, “La última tentación de Cristo”, “The Body”...).

En 1979 la “Granada TV Internacional LTD” produjo una serie documental sobre la historia del cristianismo dirigida por Bamber Gascoigne. Diez años después la publicaba la editorial San Pablo en español.

Esta colección de trece vídeos constituye una verdadera "historia de las Iglesias cristianas" en sus relaciones mutuas y con su ambiente histórico, social y político. Es una auténtica obra completa en la que se profundiza de manera seria y didáctica en el acontecer de los seguidores y seguidoras de Jesús de Nazaret a lo largo de los siglos.

Guarda la estética documental de los años en los que se rodó pero se puede afirmar que es de gran actualidad dado el creciente interés hacia esta temática.

Estos son los contenidos que ofrece cada capítulo.


1. Los comienzos. Los inicios del cristianismo. Pablo de Tarso. Las persecuciones. Las catacumbas. Constantino el Grande.

2. Imperio cristiano. La alianza constantiniana. San Ambrosio. San Agustín. Justiniano. Controversias teológicas. La iglesia ortodoxa. El monaquismo

3. Nacimiento de Europa. Las invasiones bárbaras. San Agustín. El monaquismo occidental. Carlo Magno y el Sacro Imperio Romano. Los vikingos

4. Mundo medieval. El feudalismo. Las peregrinaciones. Gregorio VII y la reforma gregoriana. Francisco de Asís. La peste negra. El jubileo de 1.300.

5. Judíos, cristianos y musulmanes. Mahoma y el islamismo. Jerusalén. El Judaísmo. Las cruzadas. Las órdenes de caballería. España árabe. La Inquisición. Colón.

6. Príncipes y prelados. Roma y el papado de Aviñón. El concilio de Constanza y el cisma de occidente. El renacimiento. Florencia. Fray Angélico, Botticelli, Miguel Ángel... La Capilla Sixtina

7. La reforma. Lutero. Las tesis de Wittenberg. León X. Carlos V. Dieita de Worms y Augsburgo. Zuinglio. Calvino. Enrique III. Ulster. guerra entre católicos y protestantes.

8. La contrarreforma. El descubrimiento del nuevo mundo. América Latina. Hernán Cortés y los conquistadores.

9. En busca de la tolerancia. América, punto de convergencia de las sectas perseguidas por Europa. Origen e historia de las sectas protestantes. La noche de San Bartolomé. Enrique IV.

10. Iluministas y conservadores. Voltaire. Crítica iluminística a la religión. Libertad de pensamiento e igualdad. Protestantes. Pentecostales. Metodistas. Jansenismo. Supresión de los jesuitas.

11. Colonialismo y misiones. Colonialismo. Esclavitud. La época victoriana. Industrialización y pérdida de la religión entre las masas obreras. Las Misiones.

12. Raíces del ateísmo. Galileo y la Inquisición. Descubrimientos geológicos e interpretaciones bíblicas. Darwin. Pío IX y el dogma de la infalibilidad pontificia. Lourdes y Fátima. Lefebvre.

13. Hacia un estado sin Dios. Revolución francesa y soviética. Marx-Engels y el Manifiesto Comunista. Lenin y la lucha contra la religión. El cristianismo y Polonia. Los comunistas en Italia.


En estos días de programaciones escolares de cara al curso que viene, este material audiovisual de “San Pablo” es un gran complemento en la enseñanza de materias que van desde la historia a la educación religiosa pasando por la ética, la literatura o la filosofía. Es también un gran instrumento para la pastoral de jóvenes y adultos; a todos hará comprender que hoy también otra Iglesia es posible. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: promocion@sanpablo.es