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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

Actualidad

transgresión

UNA TRANSGRESIÓN PROFÉTICA
COL·LECTIU DE DONES EN L’ESGLÉSIA

ECLESALIA, 19/09/05.- Geneviève Beney fue ordenada sacerdote el pasado 2 de Julio en Lyon por tres mujeres obispas, que a su vez, fueron ordenadas en por un obispo católico disidente.

La noticia, apenas ha tenido resonancia en los medios de comunicación y ni siquiera, ha generado debate alguno... ¡Los hechos de las mujeres no son importantes, ni tan sólo en el seno de la Iglesia donde somos mayoría! (Eso sí, silenciadas y sumisas)

“Uno de los medios de cambiar una ley injusta es violando esa ley” dijo Geneviève durante la ceremonia. Una trasgresión empujada por la falta de diálogo y por el peso del Derecho Canónico más fuerte que el del Evangelio. Cuando se priva de la Esperanza, la única salida es adueñarse del presente y actuar de manera revolucionaria, siguiendo al mismo Jesús de Nazaret.

Los argumentos que otorga la Santa Sede contra la ordenación de mujeres son fundamentalmente sexistas. Mientras que el evangelio no dice claramente que lo contrario a Dios, no es el sexo sino el dinero i el poder. Nos dice también, que todos los seres humanos somos iguales, pero las mujeres en la Iglesia NO ESTAMOS IGUAL.

Por esto, la trasgresión continua, en Canadá, el día 25 de Julio, se ordenaron nueve mujeres más y en París, en Enero del 2006, otras lo serán.

Hay muchas mujeres creyentes y católicas que sentimos y vivimos de manera profética esta trasgresión y quisiéramos, a través del dialogo, que la jerarquía católica aceptase la ordenación de mujeres como una riqueza en el si de la Iglesia.

En última instancia, siempre prevalece lo que nos dicte la conciencia.

igualdad y justicia

MATRIMONIOS HOMOSEXUALES
CARLOS LANUZA

ECLESALIA, 01/07/05.- En Estados Unidos, hasta bien entrados los años 60, los afro-americanos eran considerados como ciudadanos de segunda. No podían ir a los mismos colegios que los blancos, ni subir en los mismos autobuses, ni optar a ciertos trabajos. Durante siglos se habían construido sesudas teorías acerca de la superioridad del hombre blanco sobre el negro. La inmensa mayoría de la gente así lo creía, muchas veces por ignorancia, inercia o pereza intelectual. La lucha por los derechos civiles de esa minoría fue larga y enconada pero finalmente se consiguió; ahora, muy poca gente pondría en duda la igualdad de derechos de negros y blancos.

Algo similar ha ocurrido con los homosexuales. Durante siglos han sido considerados como enfermos, pervertidos, traidores a su sexo, y la homosexualidad como “inclinación objetivamente desordenada”, “pecado gravemente contrario a la castidad”, “pecado nefando”, etc. Por esas y otras razones han sido insultados, encarcelados, violados, castrados, mutilados, quemados o gaseados.

Hoy, en nuestro país, los homosexuales intentan tener los mismos derechos que los demás ciudadanos. Y, al igual que los negros americanos o los de Sudáfrica, no lo están teniendo fácil porque hay sectores de la población que están empeñados en evitarlo.

En primer lugar, los obispos españoles, con sus documentos y cartas pastorales, han hecho todo lo que se puede hacer para paralizar u obstaculizar cualquier Proyecto de Ley de este tipo e influir en las conciencias de los católicos.

Desde luego ninguno de esos documentos y cartas son fruto de un diálogo profundo, sincero y sin prejuicios entre la Iglesia y el colectivo homosexual. Son documentos en los que hay mucha doctrina y poca compasión, mucha Ley y poco corazón. El derecho canónico se quiere imponer al civil, como en tiempos que todos recordamos.

También ciertos funcionarios se consideran avasallados y amenazados en sus derechos porque tendrán que casar, contra su voluntad, a homosexuales. ¡El mundo al revés! ¡Como si una pareja homosexual quisiera que los casara un juez homófobo!

Hay quien afirma que los matrimonios homosexuales ponen en peligro la institución familiar. No entiendo en qué medida los derechos de unos pueden poner en peligro esos mismos derechos en otros. Nadie ha dicho todavía que los matrimonios homosexuales en Holanda y Dinamarca, hayan acabado con la institución familiar en esos lugares ni la hayan debilitado.

Nadie que desee el matrimonio puede estar en contra del matrimonio. Y si los homosexuales pagan los mismos impuestos que los demás, ¿por qué el Estado no puede ofrecerles los mismos derechos? No nos engañemos. No hay crisis de la familia; hay crisis del concepto rígido e inflexible que algunos tienen de cómo tiene que ser una familia.

Otros esgrimen el argumento etimológico. Efectivamente la palabra matrimonio significa etimológicamente “defensa / gravamen de la madre” (matri munire). Sin embargo, es absurdo pensar que el problema pueda residir en una palabra. Las lenguas son algo vivo que va evolucionando con el tiempo. Si el significado ha quedado obsoleto, se cambia o se amplía y ya está. Lo que los homosexuales piden no es que su unión sea etimológicamente correcta sino que puedan acogerse a la institución matrimonial, que les ofrece iguales derechos que a los demás.

Otros utilizan argumentos fisiológicos basándose en que una pareja homosexual no puede procrear. Y yo me pregunto: ¿qué pasa con los matrimonios tradicionales que no pueden tener hijos? ¿Son por ello menos matrimonios? La esencia de una relación de pareja, del tipo que sea, es siempre el amor. He conocido parejas homosexuales rebosantes de amor el uno por el otro, con una fidelidad y una madurez que muchos matrimonios tradicionales querrían para ellos.

En resumen, no me parece que haya argumentos serios para no aceptar y respetar el matrimonio de homosexuales. Es una cuestión de igualdad y justicia. Bienvenido sea.

cuarto de siglo

KAIROI CELEBRA 25 AÑOS DE VIDA

VALERIÀ SIMON, maristas pastoral
BARCELONA.

ECLESALIA, 26/05/05.- El grupo musical Kairoi cumple un cuarto de siglo. Con este motivo el sábado 4 de junio en el colegio Maristes La Immaculada de Barcelona (València, 370) a las 20.30 h se realizará un concierto especial. Pero... ¿Quién és Kairoi?

Hay que remontarse a finales de octubre de 1979 cuando un grupo de hermanos maristas jóvenes estudiantes graban un disco. El proceso surge en las casas de formación de Les Avellanes (Lleida) y Alcalá de Henares donde se crean multitud de canciones que surgen de la experiencia de Dios y de la fraternidad que viven estos jóvenes religiosos en sus etapas de formación. Melodías que expresan la vida interior, el compromiso, la alabanza, el seguimiento y que sirven para identificar a una comunidad joven que desea expresar con lenguajes propios la llamada de Jesús y su opción evangélica. Este primer disco se titula “Jesús es el Señor”. Anteriormente ya había alguna grabación doméstica pero esa fecha inicia una andadura que permite que las canciones y el grupo sean conocidos en España y también en América.

El grupo está formado por hermanos maristas pero desde el principio algunas jóvenes complementan las voces masculinas.

El ritmo de grabación sigue con “María Música de Dios (1980) y a la vez comienzan a realizarse conciertos en diversos ámbitos.

La vida de Kairoi pasará con el paso de los años a centrarse en Catalunya donde residen estos hermanos maristas que ya conjugan su vida de educadores con su dedicación a la música en tiempos extraordinarios. Y junto a ellos se van incorporando diversos jóvenes tanto en la interpretación como en la composición. Sigue la creación de canciones y las actuaciones del grupo en diversos lugares de la Península También en tres ocasiones el grupo ha viajado a Latinoamérica.

El número de producciones del grupo es muy elevada y diversa. Enumeramos “A tu Lado Señor” en 1987, “Hermanos”en 1987 , “¡Vive!” en 1988 , “Señor de los pobres, Señor de la historia” en 1991 y de la última etapa “Esto va a misa” en 1998 y “A contracorriente” en el 2004. Hay también diversas producciones asociadas a la vida de Marcelino Champagnat fundador de los maristas y de otros fundadores como Clara, Chaminade, Mañanet, Teresa Toda… Otros temas han sido la solidaridad especialmente en “Más cerca del sol” (1996), las canciones de animación y el teatro musical.

Los frutos de Kairoi son tangibles en las numerosas parroquias, grupos y comunidades que utilizan sus cantos para expresar sus vivencias en la liturgia, la oración y la catequesis. Muchas generaciones de jóvenes han podido iniciar un camino de descubrimiento de lo cristiano a través de las melodías y las letras del grupo. También las comunidades de vida religiosa han sido muy receptivas y a la vez protagonistas de la difusión de las canciones de Kairoi.

El origen griego de la palabra significa un tiempo de oportunidad, tiempo de esperanza. Los actuales miembros de Kairoi, laicos y hermanos maristas, viven la dedicación al grupo como un compromiso para divulgar los valores cristianos del Evangelio apostando por una Iglesia abierta a los jóvenes y a nuevos lenguajes. El concierto de Barcelona, con una cuidada puesta en escena y con la presencia de diferentes miembros del grupo que han hecho este camino de veinticinco años, promete ser un buen “revival” de su trayectoria.

“Hemos querido ser voz que Denuncia y voz que Anuncia, con esperanza, que sólo desde el Amor, que proclamaba Jesús de Nazaret, podemos crecer en paz y armonía”.

Estas palabras resumen el núcleo del proyecto Kairoi, proyecto enraizado en la misión compartida de laicos-hermanos maristas, y que celebra sus bodas de plata.

¡Feliciadades Kairoi!

jaime de nevares

RECORDANDO A DON JAIME DE NEVARES

LUIS FERNANDO CONDE
NEUQUEN (ARGENTINA).

ECLESALIA, 24/05/05.- En estos días a diez años de tu partida te recordamos querido Don Jaime rodeados de un clima de lucha y desconcierto. De lucha por todos los trabajadores estatales y no estatales que están actualmente en conflicto, y que por distintos motivos no logran concretar sus pedidos justos ante una patronal insensible y con cierto grado de soberbia.

Desconcierto porque me parece que la iglesia de Neuquen ya no es lo que era entonces, tanto en feligresía como en el clero que encabeza el actual Obispo. Ya no escuchamos más desde la catedral aquellas palabras los domingos a la mañana, en donde Don Jaime nos aleccionaba, consolaba y daba fuerzas para seguir luchando por un mundo más justo. En cambio escuchamos a veces lecciones de moralina burguesa y algunas historias anecdóticas que rayan lo banal. Para colmo tenemos actualmente un colegio de obispos con una mayoria bien "romanizada" y conservadora, parece que su función principal es estar permanentemente condenando los desvíos sociales y ofrecer en algunos casos soluciones extremas como es la de arrojar algunas personas al mar con una piedra alrededor de su cuello, tal como se hiciera en la época del dictador Videla con la colaboración de algunos militares de obediencia ciega.

A Don Jaime lo nombró el Papa Juan XIII, a los actuales los nombró el Papa del Opus Dei Woytila, que dejó un sucesor que va a continuar esta línea conservadora y absolutista y quizás la perfeccione como es el "panzercardenal" Ratzinger, heredero de los Torquemadas que tanto daño hicieron a la humanidad y los propios creyentes que caían en desgracia, como hoy por ejemplo los teólogos de la liberación... No obstante esperemos que la misma luz que alumbró Don Jaime nos siga marcando el rumbo, codo a codo como cuando se agarraba de las madres de plaza de mayo, un rumbo de paz, justicia y verdad. El señor Jesús seguramente se acordará de nosotros cuando vea allá arriba la figura de nuestro amigo Jaime y entonces nos de amparo, protección y fuerzas para parar tanta injusticia, soberbia e hipocresía y tal vez nos regale otra figura parecida con la cual aprendimos a conocer la doctrina del amor infinito y la misericordia de nuestro amado Maestro. Que así sea.

fe joven

LA FE Y LO RELIGIOSO EN LA VIDA DEL JOVEN

RAMIRO LASO B.
SANTA ANA DE LOS RÍOS DE CUENCA (ECUADOR).

ECLESALIA, 13/05/05.- Intento ponerme en el zapato del joven, para mirar desde allí una realidad que me golpea profundamente, al escuchar todos los días, la violencia con que actúa el adolescente para terminar su vida porque no hay nada ni nadie que procure sentido a su existencia y porque no responde la sociedad y sus instituciones -incluida la religiosa- a sus inquietudes de la vida humana.

Quiero bajarme de mi sillón de ‘persona adulta y madura’ y escuchar el grito y el lamento de un mundo juvenil que, en materia de religión, pasa de todo y sin importancia alguna, pero que, en su propuesta de fe, abre sus puertas a los muchos interrogantes e inquietudes variadas.

Creo y, estoy convencido, que no es lo mismo en el corazón del joven, vivir la fe y mirar la vida desde religión alguna.

En este artículo, dejo a la reflexión del lector, con la apertura a la crítica y a la discusión, las ideas que continúan: algunas frases de nuestros jóvenes que van y vienen; los gritos frente a la religión y su mundo y, la percepción personal del joven creyente cuando se abre a la fe y a lo trascendente.

Algunas frases

“Creo en Dios, pero… no en religión alguna”.

“Soy cristiano, pero… no católico ni otra cosa”.

“Creo en Dios pero yo creo que a él no le interesaría esto: además creo en mí mismo y en las oportunidades que me dé la vida, y no en el futuro, solo en el presente y en el pasado”.

“Yo no creía en la maldad pero ahora sí, no creo que somos inmortales; pero sí creo en Jesús porque fue un tipo pilas que después de 2000 años sigue causando revuelo”.

“Creo en él. En un ser que es capaz de crear un mundo. Pero eso sí, no creo en ninguna religión, porque seguro me ataría a algo. Restringen espacios vitales…” (Generación Z en HOY 20-10-02).

Otras frases que van

Frases que vienen. Las dicen los jóvenes de nuestro entorno. Las refieren aquellos que miran la vida desde otra óptica. Las pronuncian los más receptivos de la sociedad. Algunos, más radicales que otros (CERBINO, Mauro, Pandillas juveniles. Cultura y conflicto de la calle. El Conejo. Abya Yala, Quito, 2004, p. 71).

“… no tengo identificación política y si me llaman a elecciones, creo que no votaría por nadie solo si baja Papá Dios, votaría por él…”

“… Para mí ser cristiano no es ser, no estar en una lista de ‘sis’ o de ‘nos’. Ser cristiano es seguir a Jesús y punto; tener como pana a Jesús”

“Yo creo en mi Dios, mi Dios para mí y en mi Virgencita del Quinche que es sagrada”

“Yo creo en Dios… pero también he dudado, a veces”

“Con tanta huevada que se ve, se llega a dudar de Dios. Pero no.. no.. todavía lo tengo…”

“Yo creo en Dios, porque bueno no tengo plata, soy pobre, pero mi Dios siquiera le da salud a mi mami, a mi papi y a mi familia, por eso yo creo en Dios. Siquiera tenemos qué comer…”

Y una más larga

“¿Qué siento cuando ‘celebro’ una eucaristía católica? Siento generalizar, pero salvo en honrosas excepciones, me siento profundamente triste, despojada de mis sentimientos, fría y desesperadamente intelectual. Me agota la necesidad de seguir un esquema tan tremendamente largo y complicado… Tantas palabras me pierden. Tengo pocos espacios para conectar desde la vivencia. Siento como si mi alma no pudiera respirar. No encuentro paz. Me siento presionada por los esquemas y las estructuras, que me zarandean de un lado a otro, estresando mi espíritu: ahora de pie, ahora sentada, ahora escucha, ahora repite, ahora repite más fuerte…Y todo esto lo vivo no como una enamorada perdida de amor, sino como una fiel que tiene el ‘deber’ de entender aquello como la mejor manera de vivir la fe en comunidad” (Moreno, Sonia, Gospel y oración. Celebración y tristeza en Eclesalia 6-09-04).

Lo religioso y la fe

No necesitamos ser unos expertos para discernir que esta es la realidad en la que se mueven los jóvenes de nuestra sociedad ecuatoriana. Ellos han sido castrados en su sed de orientación y referencia puntual por algo o por alguien; no así, en su extraordinario apetito de trascendencia y apertura al infinito.

Creen en sí y en Dios; en la Virgen y en los santos, pero no creen en un dios que se hace institución: donde es más importante la palabra del Papa que la palabra de Jesús.

Nuestros jóvenes son profundamente creyentes y críticos de sus creencias. Pero no aceptan con facilidad lo que proviene de las instituciones religiosas, en su verticalidad. Lo uno, se identifica con la fe y su nivel de trascendencia creyente. Lo otro, con la religión y lo religioso.

Lo religioso

La realidad juvenil nos grita desde el ángulo más institucionalizado que ha presentado nuestra iglesia católica: lo religioso.

No quieren los jóvenes un referente de orientación que genere normas y provoque risa por la incoherencia de sus líderes; por lo teórico de sus propuestas; por la desfachatez de sus declaraciones; por la inoperancia de sus obras; por la acumulación de riquezas; por el desborde de poder que obnubila y confunde; por la grande desproporción entre lo que vive el joven de a pie y el consagrado de a calzado. Por el machismo desbordante que no deja paso al posicionamiento de la mujer como imagen y semejanza de Dios, más madre que padre.

La realidad del joven clama desde la hipocresía de una religión mantenida para ser puro culto y pantomima elegante desbordada en ritualidades. Le sobran los títulos y anexos para las cosas y personas. Su mundo pasa del cura y de la monja, del hermano y de la hermana. ¿Quién es el obispo, el párroco o como se llame? Desconoce el mundo del culto a personas, formadas para el servicio pero orientadas para otras cosas.

Genera apetencia por aborrecer el halo de misterio y estatus que se inscriben en nuestras instituciones religiosas. Sin lugar a dudas, mantenemos la dicotomía platónica del hombre visto dividido, cortado: lo sagrado y lo profano; lo religioso y lo secular; lo que pertenece a este mundo y lo intocable; lo consagrado y lo impuro. El hombre individualista en contra del hombre comunitario. El joven y el adulto.

La fe, es otra cosa

El hombre es único y la realidad juvenil reclama unicidad, sinceridad y coherencia de ser; no acepta privilegios que ahonden una realidad ya de por sí injusta.

El joven reclama fe profunda en sí, en los otros y en el Otro. Cree con radicalidad cuando se le presenta la vida con sentido; cuando descubre (lastimosamente no hay alguno que le ayude) que vale la pena vivir en el amor. Cree con nobleza cuando su energía se orienta al servicio de los demás. Crece en plenitud cuando su referente es el Amor y la amistad. Cuando encuentra sentido y lucha con coraje desde la persona de Jesús y su proyecto.

Cree con los ojos cerrados cuando se comparte el pan y se crea comunidad y familia. Es noble –por nobleza natural- en el momento que se tiran por tierra las barreras y los pretextos de desunión entre los hombres. Cree, cuando los adultos le damos muestras de rechazo a la violencia y todas sus formas de actuación.

Cree en Dios cuando es el Dios de Jesús: un Dios de a pie, que pensaba más en el necesitado que en el que todo lo consigue desde el poder y el dinero. Un Dios que une y no divide para reinar; que acerca y busca la verdad; que sabe que el hombre y la mujer son únicos e iguales en su presencia; que mira con generosidad de corazón lo íntimo y profundo de nuestro ser.

Cree en el Evangelio –cuando lo conoce- porque le concede libertad de acción y de conciencia. El joven cree a su manera y desde ‘su globalización”, vive su fe, quizás en este momento más que ayer, con tanta abundancia de información, que le abre fronteras para valorar y comparar otros destinos y otras realidades.

Quizás, otra frase y final

Que la veo como peligrosa.

Nunca, como hoy, vivimos un momento en que se privilegia lo institucional por encima de lo carismático. Somos propensos a buscar y a justificar nuestras vidas desde lo vertical y legalmente establecido y mandado ya que esto no permite equivocarnos y nos conduce por un camino seguro, trazado de antemano. Ni más ni menos.

Basta revisar los últimos documentos vaticanos sobre la eucaristía, el sacerdocio, el matrimonio y, por supuesto, las quejas de innumerables sectores de la Iglesia sobre el autoritarismo eclesial.

Y el peligro es, sobre todo con la fe de los jóvenes, que no la eduquemos para la libertad, sino para la esclavitud. Lo primero significa una vivencia del evangelio en su más amplia luminosidad. Mientras que lo segundo implica el vacío total y la educación en lo puramente religioso. ¿Farisaico?

Creo oportuno, en este momento y para nuestros jóvenes, que lancemos por los aires tanta mala educación religiosa e implementemos una manera de ser de acuerdo al evangelio. Que escuchemos los gritos de los jóvenes y que profundicemos en la persona de Jesús, su proyecto y utopía comunitaria.

Acabo robándome las palabras del organista del templo y antiguo seminarista, quien en diálogo con Sinclair en la extraordinaria Demian, de Hermann Hesse, le dice: “el impulso que le hace a usted volar es nuestro patrimonio humano, que todos poseemos. Es el sentimiento de unión con las raíces de toda fuerza. Pero pronto nos asalta el miedo. ¡Es tan peligroso¡ Por eso la mayoría renuncia gustosamente a volar y prefiere caminar de la mano de los preceptos legales o por la acera. Usted no. Usted sigue volando como debe ser. Y entonces descubre lo maravilloso; descubre que lentamente se hace dueño de la situación, que a la gran fuerza general que le arrastra corresponde una pequeña fuerza propia, un órgano, un timón. ¡Esto es estupendo¡”.