Blogia

ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

pastor bueno

pastor bueno

EL PASTOR BUENO
Juan, cuarto domingo de Pascua
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 03/05/06.- La figura del pastor era muy familiar en la tradición de Israel. Moisés, Saúl, David y otros líderes habían sido pastores. Al pueblo le agradaba imaginar a Dios como un «pastor» que cuida a su pueblo, lo alimenta y lo defiende.

Con el tiempo, el término «pastor» comenzó a utilizarse para designar también a los jefes del pueblo. Sólo que éstos no se parecían siempre a Dios, ni mucho menos. No sabían cuidar al pueblo y velar por las personas como lo hacía él.

Todos recordaban las duras críticas del profeta Ezequiel a los dirigentes de su tiempo: «¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! No fortalecéis a las ovejas débiles ni curáis a las enfermas ni vendáis a las heridas; no recogéis a las descarriadas ni buscáis a las perdidas, sino que las habéis dominado con violencia y dureza». El profeta anunciaba un porvenir diferente: «Aquí estoy yo, dice el Señor, yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él».

Cuando en las primeras comunidades cristianas comenzaron los conflictos y disensiones, los seguidores de Jesús sintieron la necesidad de recordar que sólo él es Pastor Bueno. Felizmente, hubo un escritor que compuso una bella alegoría para presentarlo como el pastor modelo, capaz de desenmascarar a todos aquellos que no son como él.

Jesús había actuado solo por amor. Todos recordaban todavía su entrega a las «ovejas perdidas de Israel»: las más débiles, las más enfermas y heridas, las más descarriadas. El pastor bueno siempre trata a las ovejas con cuidado y amor. El pastor que se preocupa de sus propios intereses es un «asalariado». En realidad, «no le importan las ovejas» ni su sufrimiento.

Jesús no había actuado como un jefe dedicado a dirigir, gobernar o controlar. Lo suyo había sido «dar vida», curar, perdonar. No había hecho sino «entregarse», desvivirse, terminar crucificado dando la vida por las ovejas. El que no es verdadero pastor, piensa en sí mismo, «abandona las ovejas», evita los problemas, «huye».

La alegoría del «buen pastor» arroja una luz decisiva: quien tenga alguna responsabilidad pastoral ha de parecerse a Jesús.

7 de mayo de 2006
Cuarto domingo de Pascua (B)
Juan 10, 11 – 18

ecleSALia comunica

ecleSALia comunica

Muy buenas nuevas:

De todos es bien sabido que esto nuestro de Eclesalia no siempre funciona como quisiéramos. La cantidad de ejemplares enviados casi a dirario -siete mil cuatrocientos setenta y ocho en este momento- es un volumen increíble para un ordenador personal... Seguimos funcionando con medios sencillos y queremos seguir así. Os escribimos estas líneas para comunicaros que si no pudiéramos seguir publicando por correo electrónico os informaríamos en nuestra página www.eclesalia.net

Otra cuestión. Más de mil quinientas suscripciones a Eclesalia tienen su dirección de correo electrónico contratada con el servidor hotmail(@hotmail). "Hotmail" ha creado en todas sus cuentas una acción que consiste en colocar los correos que son enviados a un gran número de direcciones en la carpeta llamada "correo electrónico no deseado". Para que nuestro informativo llegue a la "bandeja de entrada" es necesario señalar allí uno de nuestros últimos envíos y pulsar después en la sección "esto no es correo electrónico no deseado"; inmediatamente después se presentan dos opciones, hay que elegir la primera para poder ver en la pantalla el mensaje "La dirección eclesalia@mi.madritel es se ha agregado a tu lista segura".

Estamos tratando de funcionar de la mejor manera con el menor gasto posible. Si en algún momento nos dejas de recibir, búscanos en eclesalia.net y si allí no se anuncia ningún problema general no dudes en escribirnos.

¡Que siga la Pascua!

Paz y bien


valencia

valencia

CON MOTIVO DE LA VISITA DEL PAPA BENEDICTO XVI A VALÈNCIA
GRUP DE RECTORS DEL DISSABTE
VALENCIA.

 ECLESALIA, 28/04/06.- Los sacerdotes en parroquias populares y obreras, que formamos “el Grup de rectors del dissabte”, queremos que la visita del Papa a València, con motivo del “V encuentro Mundial de las familias”, sea una Buena Noticia para el Pueblo de Dios y para nuestro mundo, tan deseoso de signos de esperanza. Para ello necesitamos ser confirmados en la fe por el sucesor y continuador de Pedro y, también, queremos ayudarle a ejercer evangélicamente su propio ministerio, de forma que alimente la esperanza y el amor.
Esperamos que el Papa CONFIRME:
- Nuestro empeño en evangelizar las distintas formas y situaciones de familia que existen en nuestra realidad. Para ello, le pedimos: Ayúdenos a saber acompañar también, compasiva y misericordiosamente, a las familias monoparentales, a las familias rotas, a las familias reconstruidas, a las familias del mismo sexo, a las familias trasnacionales y a aquellas que viven alguna situación de enfermedad, pobreza o especial precariedad.  Necesitaremos todo el coraje evangelizador para que, en las nuevas formas de convivencia familiar, se pueda hacer la experiencia del amor incondicional de Dios, Padre-Madre, que lleve a toda la humanidad a vivir como la gran familia de hijos e hijas de Dios. 
- Nuestra indignación ante los procesos migratorios que causan tantas muertes y sufrimiento a los hermanos más necesitados y sus familias. Sentimos como crimen contra Dios Padre que cerca de 10.000 personas hayan muerto en nuestros mares en busca de un paraíso creado por las ondas. Más en concreto, sentimos como vergüenza que, bajo los puentes de nuestro río Turia y en lo más crudo del invierno, hayan pernoctado y pernocten tantas personas inmigrantes sin protección legal. Nos impresiona que sobre un puente de dicho río se esté levantando ahora la grandiosa plataforma en la que el Papa presidirá la Fracción del Pan o Eucaristía. Para ello, le pedimos: Ayúdenos a defender siempre la dignidad de toda vida  humana, a denunciar valientemente cuantas leyes, nacionales y europeas, denigren dicha dignidad, y a que nuestras comunidades cristianas sean siempre espacios de acogida y refugio para los pobres de la tierra, a quienes se les niega patria y papeles.
- Nuestra esperanza en el final de la violencia que ha traído tanto sufrimiento, especialmente a muchas familias. Queremos colaborar con nuestra plegaria y esfuerzo para que toda la Iglesia de los pueblos de España se sienta llamada a ser mediadora en el proceso, tanto si se le requiere como si no. Para ello, le pedimos: Ayúdenos a que amanezca la paz, tan profundamente deseada por este país y por todas las víctimas (en cualesquiera de las violaciones sufridas) y que la Iglesia sepa ser siempre, entre las personas y pueblos, artífice de reconciliación y de perdón.
- Nuestra ilusión en la ampliación de las libertades civiles, siempre que ello comporte reducir los sufrimientos personales y colectivos. Para ello, le pedimos: Ayúdenos a no tener miedo a la libertad ni a las situaciones en las que la Iglesia tenga que buscar nuevos espacios de opción personal y comunitaria, más allá de la protección de las leyes, y también a testimoniar que sabemos caminar en la confianza y la libertad de hijos e hijas de Dios, en una sociedad plural, multicultural y secular.
Queremos, también, AYUDAR al Papa en el ejercicio del ministerio petrino:
- Queremos ayudarle en su compromiso por “liberar a la religión de toda complicidad con el mercado”. Su reciente e impresionante llamada en Colonia a la des-mercantilización de la religión resuena estos días con especial intensidad ante la obscena insistencia de los medios de comunicación sobre cifras, costes y éxito previstos para el Encuentro de las Familias. Creemos necesario subrayar que hay que ayudar al Papa a ser coherente. No queremos que ignore que su visita está convirtiéndose en un reclamo turístico y que se está instrumentalizando mercantilmente al servicio de intereses espurios a la fe y a la pastoral (algo denunciado en la encíclica “Deus caritas est” nº 31).  Hagamos lo posible para que las visitas del Papa potencien la sencillez y posibiliten la personalización de la fe, evitando, en la medida de lo posible, la masificación y la fastuosa espectacularidad que para este encuentro se adivina.
- Queremos ayudarle en su compromiso por mantener la autonomía de la Iglesia frente a cualquier opción política. Al Papa le será fácil advertir las alianzas hegemónicas que se están dando con la opción conservadora. Incluso su visita está siendo negociada con desigual suerte con cada una de las configuraciones políticas: mientras que a las fuerzas políticas autonómicas y locales (de signo conservador) se les está dando todo el protagonismo, a las autoridades estatales (que son de otro signo) se les ponen trabas para colaborar o tener alguna relevancia, bajo el pretexto de que forman parte de una fuerza política “laica”, y pasando por alto el hecho de que en su seno hay gran número de creyentes. Aseguremos la libertad de la Iglesia para que el anuncio del Evangelio pueda llegar sin prejuicios a todos los seres humanos.
- Queremos ayudarle en su compromiso por acercarse compasivamente a los necesitados. Su encíclica “Deus caritas est” ha abierto cauces para la presencia solidaria de la Iglesia, como prioridad ministerial. Muchos están empeñados en convertir su viaje en una visita de poder y grandeza de Jefe de Estado. Dejemos al Papa ser Papa. Dejemos que se acerque a los excluidos que carecen de las necesidades mínimas –a pesar de que el artificial escenario de la València del siglo XXI se lo va a hacer muy difícil-; y que los desplazados de sus tierras y familias encuentren en él un defensor de sus derechos, para que así, el pueblo experimente no la lejanía, sino la proximidad real y afectiva del Pastor. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
 

València. Abril de 2006. 

 

testigos

testigos

Ya estamos de vuelta. Gracias a nuestra amiga María Teresa y su mucha paciencia nos sigue funcionando el ordenador. Retornamos volviendo el pensamiento a la Palabra. Gracias a los/as que os habéis preocupado por nuestra ausencia. "Encontrarse con el resucitado es una experiencia que no se puede callar". Seguimos aquí con nuestros medios hogareños, en familia... Paz y bien

.

HACEN FALTA TESTIGOS
Lucas, tercer domingo de Pascua
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA)

ECLESALIA, 27/04/06.- Los relatos evangélicos lo repiten una y otra vez. Encontrarse con el Resucitado es una experiencia que no se puede callar. Quien ha experimentado a Jesús lleno de vida, siente necesidad de contarlo a otros. Contagia lo que vive. No se queda mudo. Se convierte en testigo.

Los discípulos de Emaus «contaban lo que les había acontecido en el camino y cómo le habían reconocido al partir el pan». María de Magdala dejó de abrazar a Jesús, se fue donde los demás discípulos y les dijo: «he visto al Señor». Los once escuchan invariablemente la misma llamada: «Vosotros sois testigos de estas cosas»; «como el Padre me envió así os envío yo»; «proclamad la Buena Noticia a toda la creación».

La fuerza decisiva que posee el cristianismo para comunicar la Buena Noticia que se encierra en Jesús son los testigos. Esos creyentes que pueden hablar en primera persona. Los que pueden decir: «esto es lo que me hace vivir a mí en estos momentos». Pablo de Tarso lo decía a su manera: «ya no vivo yo. Es Cristo quien vive en mí».

El testigo comunica su propia experiencia. No cree «teóricamente» cosas sobre Jesús; cree en Jesús porque lo siente lleno de vida. No sólo afirma que la salvación del hombre está en Cristo; él mismo se siente sostenido, fortalecido y salvado por él. En Jesús vive «algo» que es decisivo en su vida, algo inconfundible que no encuentra en otra parte.

Su unión con Jesús resucitado no es una ilusión: es algo real qué está trasformando poco a poco su manera de ser. No es una teoría vaga y etérea: es una experiencia concreta que motiva e impulsa su vida. Algo preciso, concreto y vital.

El testigo comunica lo que vive. Habla de lo que le ha pasado a él en el camino. Dice lo que ha visto cuando se le han abierto los ojos. Ofrece su experiencia, no su sabiduría. Irradia y contagia vida, no doctrina. No enseña teología, «hace discípulos» de Jesús.

El mundo de hoy no necesita más palabras, teorías y discursos. Necesita vida, esperanza, sentido, amor. Hacen falta testigos más que defensores de la fe. Creyentes que nos puedan enseñar a vivir de otra manera porque ellos mismos están aprendiendo a vivir de Jesús. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

30 de abril de 2006
Tercer domingo de Pascua (B)
Lucas 24, 35 – 48


testigos

 Ya estamos de vuelta. Gracias a nuestra amiga María Teresa y su mucha paciencia nos sigue funcionando el ordenador. Retornamos volviendo el pensamiento a la Palabra. Gracias a los/as que os habéis preocupado por nuestra ausencia. "Encontrarse con el resucitado es una experiencia que no se puede callar". Seguimos aquí con nuestros medios hogareños, en familia... Paz y bien

HACEN FALTA TESTIGOS

 

Lucas, tercer domingo de Pascua

 

JOSÉ ANTONIO PAGOLA

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA)

ECLESALIA, 27/04/06.- Los relatos evangélicos lo repiten una y otra vez. Encontrarse con el Resucitado es una experiencia que no se puede callar. Quien ha experimentado a Jesús lleno de vida, siente necesidad de contarlo a otros. Contagia lo que vive. No se queda mudo. Se convierte en testigo.

 

Los discípulos de Emaus «contaban lo que les había acontecido en el camino y cómo le habían reconocido al partir el pan». María de Magdala dejó de abrazar a Jesús, se fue donde los demás discípulos y les dijo: «he visto al Señor». Los once escuchan invariablemente la misma llamada: «Vosotros sois testigos de estas cosas»; «como el Padre me envió así os envío yo»; «proclamad la Buena Noticia a toda la creación».

 

La fuerza decisiva que posee el cristianismo para comunicar la Buena Noticia que se encierra en Jesús son los testigos. Esos creyentes que pueden hablar en primera persona. Los que pueden decir: «esto es lo que me hace vivir a mí en estos momentos». Pablo de Tarso lo decía a su manera: «ya no vivo yo. Es Cristo quien vive en mí».

 

El testigo comunica su propia experiencia. No cree «teóricamente» cosas sobre Jesús; cree en Jesús porque lo siente lleno de vida. No sólo afirma que la salvación del hombre está en Cristo; él mismo se siente sostenido, fortalecido y salvado por él. En Jesús vive «algo» que es decisivo en su vida, algo inconfundible que no encuentra en otra parte.

 

Su unión con Jesús resucitado no es una ilusión: es algo real qué está trasformando poco a poco su manera de ser. No es una teoría vaga y etérea: es una experiencia concreta que motiva e impulsa su vida. Algo preciso, concreto y vital.

 

El testigo comunica lo que vive. Habla de lo que le ha pasado a él en el camino. Dice lo que ha visto cuando se le han abierto los ojos. Ofrece su experiencia, no su sabiduría. Irradia y contagia vida, no doctrina. No enseña teología, «hace discípulos» de Jesús.

 

El mundo de hoy no necesita más palabras, teorías y discursos. Necesita vida, esperanza, sentido, amor. Hacen falta testigos más que defensores de la fe. Creyentes que nos puedan enseñar a vivir de otra manera porque ellos mismos están aprendiendo a vivir de Jesús. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

30 de abril de 2006
Tercer domingo de Pascua (B)
Lucas 24, 35 – 48 

resolviendo

Recién estrenada nuestra página www.eclesalia.net comenzamos a tener problemas con el envío de Eclesalia.

Estamos tratando de resolverlos. Nuestros medios son "hogareños" y no llegamos a más.

Agradecemos a los siete mil doscientos cincuenta y tres suscriptores y suscriptoras de Eclesalia Informativo su cercanía...

Esperamos volver pronto. Smile

Paz y bien
eclesalia@ciberiglesia.net

cartel cortés

                     -o-O-o-

convocatoria de última hora:

LEONARDO BOFF EN MADRID, 25-28 de abril
PROGRAMA DE CONFERENCIAS  Y DEBATES

Coordina: Juan José Tamayo: 656.68.64.00 (móvil) jjtamayo@telefonica.net

Martes, 25 de abril, 19,30 h

Martes, 25 de abril,  19,30 h Colegio Calasancio. Conde de Peñalver, 51.  Metros: Diego de León, y Lista; Buses: 61 y 26.
Organizan: Editorial Trotta y Movimientos Cristianos de Base (Movimiento Pro Celibato Opcional, Somos Iglesia, Iglesia de Base de Madrid, Religiosas en Barrios, Colectivo Dominicano Verapaz, Mujeres y Teología, Comunidades Cristianas Populares, Cristianos por el Socialismo).
Conferencia. Leonardo Boff, teólogo de la liberación: balance y perspectivas de futuro. Ponente: Leonardo Boff. Teólogo y escritor. Brasil.
  
Miércoles, 26 de abril: 18,45 h Escuela de Julian Besteiro. Unión General de Trabajadores. c/ Azcona, 41
Organiza: Federación  de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos
Coloquio. Interculturalidad, diálogo  interreligioso, derechos humanos y biodiversidad
Ponentes:
Leonardo Boff. Teólogo y escritor
Juan José Tamayo. Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones. Universidad Carlos III de Madrid.

Jueves, 27 de abril: 20,00 h Facultad de Medicina, 2ª planta: Aula Schüller, Universidad Complutense de Madrid. Campus de Moncloa. Metro: Ciudad Universitaria
Organiza: Programa de Magíster Internacional de Medicina Humanitaria
Coloquio. Desafíos éticos de la globalización
Ponentes
Javier del Arco, físico y filósofo, de la Fundación Vodafone
Juan José Tamayo
Leonardo Boff
Presenta: Fernando Vallespín, Director General del Centro de Investigaciones Sociológicas 

Viernes, 28 de abril, 12,30 h Aula Magna. Universidad Carlos III de Madrid. Campus de Getafe.
Organiza: Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones
Conferencia. Biodiversidad y futuro de la Tierra
Ponente: Leonardo Boff

28 de abril: 19,00 h Casa de América. Paseo Recoletos 2.
Organiza: Casa de América.
Conferencia.  Vigencia y actualidad de la Teología de la Liberación
Ponente: Leonardo Boff 
 

 

otra Europa

otra Europa

seguimos teniendo problemas con el envío de ecleSALia por correo electrónico...
Paz y bien

.


¿OTRA EUROPA ES POSIBLE?
JOSE MARIA GARCIA-MAURIÑO, Cristianos por el Socialismo

ECLESALIA, 20/04/06.- No es una pregunta retórica. Es una seria duda. Tal y como están las cosas no creemos que se pueda construir otra Europa que no esté sometida a los dictámenes del capitalismo. No estamos de acuerdo con la Europa del Capital y de la Guerra. En el Referéndum español de febrero de 2005, unos pocos votamos en contra del Tratado Constitucional (TC) y después nos dieron la razón los franceses y los holandeses. La construcción de Europa es algo muy complejo, pero irá siempre por otros derroteros que los del actual TC. No estamos de acuerdo con la orientación político-militar que se está llevando a cabo. Quedan muchos Estados por ratificar el TC. Y en el futuro, no se va a someter nada a referéndum. Tienen miedo a que se repita el NO a su proyecto, a que aparezca la realidad social de una Europa de 109 millones de pobres, de 32 millones de parados y 8 millones de inmigrantes sin papeles. Para gobernar Europa se intentará imponer lo que resulte del nuevo texto de forma autoritaria o someterse sólo a la aprobación parlamentaria. Ya sabemos que todos los Parlamentos europeos son conservadores.

Si buscamos “Otra Europa” no es posible que vaya por la vía de las reformas, luchamos por una reestructuración radical, revolucionaria, de grandes transformaciones. O nos quedaremos sin eso que llaman Unión Europea (UE). Hay muchas fuerzas de resistencia que se oponen a ese proyecto neoliberal. Es un proyecto propio de las élites financieras, económico y políticas que quieren seguir desarrollando un capitalismo global puro y duro No solamente la izquierda institucional que parece preferir “retoques” a la orientación neoliberal, sino también la izquierda radical que propone una refundación del proyecto europeo. Nos oponemos a esas privatizaciones de los servicios públicos, que es lo que quiere la Directiva Bolkestein, y esos sectores controlados por el Estado como las pensiones, la sanidad o la educación Todo está englobado por un denominador común que es el Mercado Único. El que manda en la UE es el Mercado.

Después del levantamiento de la ciudadanía franco-holandesa, es la hora de replantearse una cierta reconstrucción: qué queremos hacer con esta Europa. La construcción europea es un problema enormemente complejo que no pretendemos abordar aquí. Pero, ahí están las fuerzas de resistencia de la clase obrera y estudiantil en Francia y en varios países de la UE. La lucha de clases no ha terminado, no ha hecho más que empezar.

¿Hay esperanzas de poder reconstruir esta Europa tan debilitada, tan dividida a causa de este capitalismo que la atraviesa toda entera? Para reconstruir hay que de-construir. Porque lo que se ha construido hasta ahora se asemeja a un Monstruo: una federación técnico-económica-jurídica fuera del alcance de los ciudadanos y sus preocupaciones. La construcción europea se ha identificado progresivamente con la globalización liberal, vivida como una jungla por las clases populares. Existe una gran perversidad: se ha ampliado la UE a 10 países más, en nombre de una solidaridad puramente retórica con los países del Este y de Europa Central, esperando ganar cerca de 10 millones de consumidores para el mercado. Pero, sin contar con los ciudadanos. “La voluntad del pueblo es el fundamento de la autoridad de los poderes públicos” (art. 21,3 de los Derechos Humanos). Y por otro lado, empujamos a la competencia de unos contra otros. El denominador común a los 25 es el Mercado, no es la unión política de los ciudadanos. Y este mercado común ha desembocado en la creación de una moneda única, el Euro, y de un Banco Central, sobre el que ningún gobierno ni ciudadanía tiene control alguno.

La búsqueda de esta Otra Europa es difícil porque actualmente se asemeja a un laberinto kafkiano: los ciudadanos europeos nunca lograrán llegar al final de interminables pasillos y nunca descubrirán quien ha dictado la sentencia fatal. ¿Hay alguna salida al laberinto de la Unión Europea? Ya no hay una Alemania aislada, ni una Dinamarca aislada, ni una Europa aislada. Ya no hay naciones aisladas. Estamos todos condenados a vivir y a convivir europeos y no europeos. Quien piensa sobre Europa en términos nacionales, despierta los miedos ancestrales europeos mediante una falsa alternativa: o Europa o las naciones europeas, un tercero es imposible. ¿Puede esta Europa eurocéntrica, militar y sin apenas tener en cuenta el resto del Planeta, despertar a los ciudadanos de este letargo, incluso entusiasmarles para un proyecto futuro? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

alegría y paz

alegría y paz

estamos teniendo problemas con el envío de ecleSALia por correo electrónico...
Paz y bien

.

ALEGRÍA Y PAZ
Juan, segundo domingo de Pascua
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 19/04/06.- No les resultaba fácil a los discípulos y discípulas expresar lo que estaban viviendo. Se les ve acudir a toda clase de recursos narrativos. El núcleo, sin embargo, siempre es el mismo: Jesús vive y está de nuevo con ellos. Esto es lo decisivo. Recuperan a Jesús lleno de vida.

Los discípulos se encuentran con el que los había llamado y al que habían dejado solo. Las mujeres abrazan al que había defendido su dignidad y las había acogido como amigas. Pedro llora al verlo: ya no sabe si lo quiere más que los demás, sólo sabe que lo ama. María de Magdala abre su corazón a quien la había seducido para siempre. Los pobres, las prostitutas y los indeseables lo sienten de nuevo cerca, como en aquellas inolvidables comidas junto a él.

Ya no será como en Galilea. Tendrán que aprender a vivir de la fe. Deberán llenarse de su Espíritu. Tendrán que recordar sus palabras y actualizar sus gestos. Pero, Jesús, el Señor, está con ellos lleno de vida para siempre.

Todos experimentan lo mismo: una paz honda y una alegría incontenible. Las fuentes evangélicas, tan sobrias siempre para hablar de sentimientos, lo subrayan una y otra vez: el resucitado despierta en ellos alegría y paz. Es tan central esta experiencia que se puede decir, sin exagerar, que de esta paz y esta alegría nació la fuerza evangelizadora de los seguidores de Jesús.

¿Dónde está hoy esa alegría en una Iglesia, a veces tan cansada, tan seria, tan poco dada a la sonrisa, con tan poco humor y humildad para reconocer, sin problemas, sus errores y limitaciones? ¿Dónde está esa paz en una Iglesia tan llena de miedos, tan obsesionada por sus propios problemas, buscando casi siempre su propia defensa antes que la felicidad de la gente?

¿Hasta cuándo podremos seguir defendiendo nuestras doctrinas de manera tan monótona y aburrida, si, al mismo tiempo, no experimentamos la alegría de «vivir en Cristo»? ¿A quién atraerá nuestra fe si, a veces, no podemos ya ni aparentar que vivimos de ella?

Y, si no vivimos del Resucitado, ¿quién va a llenar nuestro corazón, dónde se va a alimentar nuestra alegría? Y, si falta la alegría que brota de él, ¿quién va a comunicar algo «nuevo y bueno» a quienes dudan, quién va a enseñar a creer de manera más viva, quién va a contagiar esperanza a los que sufren? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

23 de abril de 2006
2 de Pascua (B)
Juan 20, 19 – 31