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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

de la paz

de la paz

PROMOCIÓN INTERRELIGIOSA DE LA PAZ
Desde Kyoto, Japón
JUAN MASIÁ, jesuita
MADRID.

ECLESALIA, 07/09/06.- “Las religiones son manipuladas por los fanatismos. Fieles extremistas, políticos sin escrúpulos y medios sensacionalistas secuestran a las religiones”. Así hablaba el Secretario General de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz”, Dr. Vendley, en la sesión de apertura del VIII Congreso Internacional de esta asociación (conocida por las siglas WCRP, World Conferance of Religions for Peace), celebrado en Kyoto del 25 al 29 de agosto, 2006.

Bajo el lema “Unánimes para proteger toda vida contra toda clase de violencia”, más de dos mil personas, con quinientos delegados de diversas entidades religiosas de más de cien países, nos hemos reunido para confrontar un triple reto: la transformación de los conflictos, la construcción de la paz y la sostenibilidad del desarrollo.

El Cardenal Shirayanagi, que impulsó junto con el budista N. Niwano (observador en el Concilio Vaticano II) la primera de estas reuniones en 1970, nos dice ahora, tres décadas y media después: “Para nosotros los católicos, tomar en serio la cooperación interreligiosa por la paz es la piedra de toque para mostrar que sigue vivo el espíritu conciliar de discernir los signos de los tiempos”. Y añade: “El sí a la vida y el no a la guerra son hoy más urgentes y más complicados que hace cuatro décadas, pero hay que seguir manteniéndolos con decisión y esperanza”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sordera

CONTRA LA SORDERA
Marcos, vigésimo tercer domingo del tiempo ordinario
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 06/09/06.- La escena es conocida. Le presentan a Jesús un sordo que, a consecuencia de su sordera, apenas puede hablar. Su vida es una desgracia. Sólo se oye a sí mismo. No puede escuchar a sus familiares y vecinos. No puede conversar con sus amigos. Tampoco puede escuchar las parábolas de Jesús ni entender su mensaje. Vive encerrado en su propia soledad.

Jesús lo toma consigo y se concentra en esa enfermedad que le impide vivir de manera sana. Introduce los dedos en sus oídos y trata de vencer esa resistencia que no le deja escuchar a nadie. Con su saliva humedece aquella lengua paralizada para dar fluidez a su palabra. No es fácil. El sordomudo no colabora y Jesús hace un último esfuerzo. Respira profundamente, lanza un fuerte suspiro mirando al cielo en busca de la fuerza de Dios y, luego, grita al enfermo: «¡Ábrete!».

Aquel hombre sale de su aislamiento y, por vez primera, descubre lo que es vivir escuchando a los demás y conversando abiertamente con todos. La gente queda admirada. Jesús lo hace todo bien, como el Creador: «hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

No es casual que los evangelios narren tantas curaciones de ciegos y sordos. Estos relatos son una invitación a dejarse trabajar por Jesús para abrir bien los ojos y los oídos a su persona y su palabra. Unos discípulos «sordos» a su mensaje, serán como «tartamudos» al anunciar el evangelio.

Vivir dentro de la Iglesia con mentalidad «abierta» o «cerrada» puede ser una cuestión de actitud mental o de posición práctica, fruto casi siempre de la propia estructura sicológica o de la formación recibida. Pero cuando se trata de «abrirse» o «cerrarse» al evangelio, el asunto es de vida o muerte.

Si vivimos sordos al mensaje de Jesús, si no entendemos su proyecto, ni captamos su amor a los que sufren, nos encerraremos en nuestros problemas y no escucharemos los de la gente. Pero, entonces, no sabremos anunciar ninguna noticia buena. Deformaremos el mensaje de Jesús. A muchos se les hará difícil entender nuestro «evangelio». Es urgente que todos escuchemos a Jesús: «Ábrete». (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

10 de septiembre de 2006

23 Tiempo ordinario (B)

Marcos 7, 31 - 37


hermano abad

hermano abad

HERMANO JOSEP MARÍA SOLER, ABAD DE MONTSERRAT
’Queremos agradecerte este servicio público de fidelidad a la verdad’
ENRIC ENRICH COLL, PEDRO OLEO CORTÉS, PERE COMELLA PONS, sacerdotes de Menorca; 04/09/06
MENORCA (ISLAS BALEARES).

ECLESALIA, 05/09/06.- Querido hermano y amigo: Nos complace dirigirnos a ti, llanamente, con el título y trato que a todos nos dio el Señor. ¡Finalmente!, hemos exclamado, hay una voz eclesial que, sin temor y con libertad, dice públicamente lo que piensa y lo que otros muchos pensamos.

Con tus claras y lúcidas respuestas en la entrevista de El País (27-VIII-06) has hecho revivir nuestra casi apagada confianza y esperanza. Cualquiera que viva en nuestra sociedad ha podido oír y sentir hasta la saciedad el descrédito a que, en estos dos últimos años, han sometido a nuestra Iglesia la postura bastante generalizada de nuestros obispos, bien con declaraciones individuales, bien con declaraciones colectivas oficiales.

Estamos convencidos de que no todos sostienen, en particular, las tesis proclamadas y defendidas corporativamente. Ha sido un magisterio desfasado, desconectado del Vaticano II y de la nueva situación democrática española. No podíamos leer sin sonrojo análisis, juicios y orientaciones que llevaban el sello de otros tiempos.

Resultaba natural que cristianos y no cristianos lo lamentasen como un despropósito y escándalo, seguros de que, mas que un anuncio con base en la enseñanza y práctica de Jesús, era una vuelta nostálgica a recuperar posiciones de poder, propias de un régimen de cristiandad o de nacional catolicismo.

En esa situación de sometimiento, silencio, omisión o complicidad uniformada de nuestros obispos, llega tu voz serena, libre y valiente, como un haz de luz y un estímulo profético a no dejarse dominar por posiciones que no responden a la verdad y desorientan profundamente al pueblo de Dios.

Queremos agradecerte este servicio público de fidelidad a la verdad (de otra forma por lo menos de entenderla), que reafirma con toda legitimidad la libertad y el pluralismo en la Iglesia católica, la necesidad de diálogo que limite posiciones unilaterales prepotentes, el imperativo de proseguir en la Iglesia la renovación decretada por el Vaticano II y, sobre todo, la norma de que la Jerarquía no puede alinearse políticamente con ningún partido.

Nos identificamos gozosamente con tu enfoque y criterios e intentamos, frente a posibles incomprensiones y acosos, expresarte nuestra adhesión y apoyo y la convicción de que -aunque quizás sólo mediáticamente- estarás seguramente más acompañado y aplaudido que el global colectivo de nuestros obispos.

Nos conforta volver a comprobar que, dentro de nuestra Iglesia, hay autoridades a las que el poder, el miedo o viejas doctrinas del pasado, no les ciega o les hace subordinarse débilmente, sino que les guía el amor a la verdad o, lo que es lo mismo, el anuncio límpido del Evangelio, con atención a la evolución y nuevos progresos de la sociedad, con la preocupación de que sea mayor la igualdad, y se haga justicia a todos y no se niegue a nadie, con sentimientos de autentico respeto y tolerancia, la libertad.

Gracias, Josep María, por tu testimonio, compartido indudablemente por tu comunidad, la cual sabrá estar, como pensamos, a tu lado con íntimo aprecio, corresponsabilidad y fraternidad.

Recibe, con el nuestro, el apoyo agradecido de innumerables cristianos de a pie, que se habrán visto fortalecidos con tus palabras. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Reconocidamente, con sentimientos fraternales

Enric Enrich Coll - Pedro Oleo Cortés - Pere Comella Pons, sacerdotes de Menorca.

* Entrevista de María Antonia Iglesias a Josep María Soler publicada el 27 de agosto de 2006 en el periódico El País:

http://www.elpais.es/articulo/reportajes/faltar/verdad/decir/Iglesia/perseguida/Espana/elpdomrpj/20060827elpdmgrep_1/Tes


taizé al año

taizé al año

TAIZÉ AL AÑO DE LA MUERTE DEL HERMANO ROGER
Alabado seas por la vida entregada de nuestro hermano Roger
MATEO GONZÁLEZ ALONSO

ECLESALIA, 04/09/06.- El miércoles 16 de agosto, al terminar la catequesis que semanalmente el Papa acostumbra a tener, Benedicto XVI recordaba a alguien especial. Y es que, un año atrás, en el viaje que el pontífice hizo a Alemania para participar en la Jornada Mundial de la Juventud se enteró del trágico fallecimiento -era asesinado por una de las personas que estaba participando en la oración de la tarde- del hermano Roger, el fundador de la comunidad de Taizé. Benedicto XVI le describía con estas pinceladas: “Su testimonio de fe cristiana y dialogo ecuménico fueron una preciosa enseñanza para generaciones enteras de jóvenes. Pidamos al Señor que el sacrificio de su vida contribuya a consolidar el compromiso por la paz y la solidaridad de quienes tienen en sus corazones el futuro de la humanidad”.

En aquel entonces el trágico acontecimiento no interrumpió el ritmo frenético estival de vida de esta pequeña colina de la borgoña francesa, cercana a la, en su día esplendorosa, Cluny. Fue un acontecimiento doloroso pero que no ha hecho más que reforzar la propuesta de sumergirse en las fuentes de la fe, que es Taizé.

Un año después, el recuerdo ha sido sencillo pero emotivamente sentido. Los horarios siguieron el curso habitual: la oración de la mañana y del mediodía, los trabajos cotidianos, las introducciones bíblicas que animan los diferentes hermanos de la comunidad ecuménica, las colas y las comidas frugales, los talleres de la tarde… Y ahí, precisamente ahí, surgía el recuerdo por el hombre que se rodeaba de niños para orar, por quien hacía suyas las ansias de tantos jóvenes y las elevaba a Dios en forma de oración cada mediodía, por quien dio cauce a la gran necesidad de soledad interior de quienes se acercaban a la iglesia románica de Taizé -a cuyas puertas se encuentra la sencilla tumba del hermano Roger-, por quien fue guía y cauce de un hermano que dudaba sobre qué pasos dar para ser más de Dios…

El recuerdo más sentido fue al final del día, con la celebración de la Eucaristía. Unos minutos antes del inicio, los hermanos de la comunidad se reunieron en torno a la tumba de su fundador y cantaron uno de los cantos favoritos del hermano Roger, un canto cuya letra en francés nos ayuda a pedir la luz que nos guíe: “Jesús, el Cristo, luz interior, no dejes que mis tinieblas me hablen, dame de acoger tu amor”.

La eucaristía comenzó pasadas las 20.30 horas en la iglesia de la Reconciliación, y tuvo el ritmo propio de Taizé. Con una estimación de casi 7.000 jóvenes de más de 60 países que estuvieron presentes a lo largo de esa semana en Taizé. La eucaristía fue presidida por Monseñor Gerard Daucourt, el obispo de Nanterre; quien permaneció en la comunidad hasta el día siguiente en el que presidió la misa para el grupo de católicos que se junta cada día a las 7.30 h.

El momento más emotivo fue la lectura del evangelio de las Bienaventuranzas (Mt 5, 1-12) que fue la misma que la del 16 de agosto pasado; precisamente a la misma hora en la que el hermano Roger era herido de muerte con un cuchillo mientras participaba desde su silla de ruedas en la oración de la tarde.

Particularmente intensa fue la lectura de una oración del hermano Alois, actual superior de la comunidad, interrumpida por la fuerte tormenta que en esos momentos se hacía notar con su mayor intensidad en la colina y que llegó a dejar al templo con la luz de emergencia. La oración, leída en varios idiomas dice así: “Dios eterno, alabado seas por la vida entregada de nuestro hermano Roger. Por su vida y por su muerte él nos ha conducido por el camino de la confianza en ti, el Dios de la vida, en quien el amor y el perdón son sin límites. Nosotros mismos, con una fe muy pequeña, podemos abandonarnos en tu Palabra y al soplo de tu Espíritu Santo. Por Cristo tú nos unes en una sola comunión, la de la Iglesia. Y nos envías, con nuestras fragilidades humanas, a transmitir un misterio de esperanza. Que se levante la paz sobre la tierra, esta paz del corazón que nuestro hermano Roger tanto deseaba para cada ser humano”.

En la Iglesia, ese y los días siguientes, un icono nos sirvió de recuerdo de la vida interior del hermano Roger -tanto es así que este icono estaba frecuentemente en su habitación-. El icono de “Jesucristo y el amigo”, en la que alguien con aspecto de caminante, con un sorprendido parecido al hermano Roger, es abrazado por Cristo.

Ha pasado un año, se ha terminado el tiempo de la fundación -decía el hermano Alois a la comunidad tras el entierro un año atrás-, todos los que viven la experiencia de Taizé somos sucesores de su intensa búsqueda de las fuentes de la fe como camino para una auténtica reconciliación, somos portadores del Espíritu que nos impulsa a hacer posible la parábola de la comunidad que constituye Taizé, somos cauce del amor de Dios ante los más alejados, los más necesitados… Es posible vivir en plenitud el programa de las Bienaventuranzas. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

emigrantes

EMIGRANTES: ¡PONTE EN SU LUGAR!
JOSÉ IGNACIO CALLEJA, Profesor de Ética Social Cristiana
VITORIA-GASTEIZ.

ECLESALIA, 01/09/06.- Era la noticia de un día cualquiera. 18.500 inmigrantes subsaharianos han conseguido alcanzar las costas canarias en lo que va de año. El gobierno español calcula que unos 450 cadáveres han sido recogidos en el mar durante ese mismo periodo. La Cruz Roja cree que serán de 2000 a 3000 las personas que han desaparecido en el Mediterráneo, en su deseo de llegar a Europa.

Intentemos pensar juntos sobre estos hechos y hagámoslo con sentido común. Vivo en el mundo y oigo a menudo esta primera reacción, “nos van a inundar, ¡qué cada uno se quede en su tierra, qué no vengan! Es una reacción primera; en realidad, primaria y primitiva. Es algo así como decir, “a mí me va bien y no quiero que me molesten”. Pero claro, la cuestión es ponerse en el lugar del otro y responder a qué haría yo de estar en su lugar. La pregunta inteligente, cabal y moral, sobre cualquier problema, es qué haría yo en el lugar del otro, e intentar comprender sus derechos y, si creo que no los tiene, sus razones. Si no me pongo en la piel del otro, realmente no he pensado las cosas en serio ni me he hecho preguntas éticas. Soy un ignorante o un cínico.

Luego están los que tienen más cabeza. Que vengan, sí, -dicen-, pero conforme a las necesidades y posibilidades de nuestro modelo social. Que vengan con papeles y a medida que la situación laboral lo permita. Piensan bien estos amigos. Son realistas y tienen sentido común. Tan realistas y cautelosos que se pasan. Porque la cuestión es también ver si podemos presionar para hacer más hueco. No sólo si hay huecos, sino si podemos hacerles hueco. Estamos ante el problema de una implicación positiva de los ciudadanos de Europa para crear posibilidades y forzar oportunidades.

Vamos a concretar un poco. Si esa gente en el África subsahariana sabe cómo vivimos, sobre todo cómo consumimos, y ella está malviviendo en su país, pongámonos en su lugar y veamos cómo se les puede decir, “así son las cosas y así es lo justo, porque así lo determinan las fronteras”. ¿Quién creerá esto? Yo no. Pero no vienen los más necesitados, -se dice-, sino los más atrevidos y preparados. Desde luego, lo sé, pero ¿qué otros sean más pobres que ellos, hace injusto su intento? Por favor. Es la eterna disculpa de los satisfechos, “no ayudo a éste, porque otros están todavía peor”.

Si poniéndonos en su lugar, no hay escapatoria para decir que les entendemos perfectamente, miremos un poco a nuestras posibilidades. Decimos que no hay trabajo para todos. Es cierto. Y concluimos que entonces, si vienen tantos será un problema mayor. Es cierto. Si damos por hecho que el sistema social es el que es, que las cosas son como son, que la propiedad acumulada hasta el abuso es natural, que los consumos de lujo y el derroche en cosas superfluas son respetables y legítimos, entonces “apaga y vámonos”. Y ésta es la realidad.

Un ejemplo. Las empresas de telefonía han encargado el diseño de algunos de sus móviles a artistas de prestigio internacional. Les han incorporado cuero, plata, oro y hasta brillantes. El resultado, que ellas mismas están sorprendidas con el éxito del producto y tienen lista de espera. Claro, si consideramos legítimo y normal que mucha gente acumule viviendas de lujo, se gaste en objetos de marca y diseño cantidades incalculables, disponga de varios automóviles de gran cilindrada, se reserve espacios en la costa, tiendas, hoteles, restaurantes y hasta colegios para “la corporación de los ricos”, si todo esto, y mucho más, es normal y legítimo, entonces cierto que no llega para todos. No llega para todos porque muchos se han hecho con más de lo que les corresponde y admitimos que esto es legal y justo. Pero como esto suena a rancio socialismo, cuando no es más que el “abecé” del “destino universal de los bienes creados”, ley fundamental de la creación, ahí están muchos para reírse con cinismo. ¿De qué se ríen? De cómo nos tragamos una versión abstracta y desencarnada de los derechos humanos, ésos que son de todos los humanos, pero siempre que sean ciudadanos de mi Estado; más aún, siempre que sean ciudadanos realistas, es decir, que no reclamen demasiados derechos sociales y no cuestionen el derecho de propiedad, ¡cualquiera que sea su magnitud, modo de gestión y destino de las plusvalías!

Son muchas las cosas que pueden decirse a partir de la emigración, y en muchos casos, críticas con las mías. Pero la tesis de que para responder las cuestiones más conflictivas de la vida hay que ponerse en el lugar de los otros, de las víctimas principalmente, y así entender sus derechos y sus razones, es inapelable. Aquí queremos se morales y muy dignos sin admitir preguntas sobre yo cómo vivo, yo qué puedo hacer y yo qué puedo aportar. Así que la riqueza, y sobre todo el consumo lujoso y despilfarrador es siempre conservador en cuanto a las ideas. Porque cuando no crees en nada más que en tu posición social acomodada, todo lo que sirva para justificarla es bueno, y así, -dices-, viva “la patria”, viva “la moral de siempre”, vivan “las formas democráticas a secas”, viva “la religión conservadora”. Y si quieres creer en muchas cosas, sin renunciar a tu posición social privilegiada, entonces tienes que evitarte las preguntas fundamentales y lanzarte a la acción, porque “no hay tiempo para teorizar”, es decir, para “denunciar las causas de tanta injusticia”, o “siempre fue así, y no tienen remedio político”; en realidad, no quieres descubrirte más culpable de lo que imaginabas. En suma, primero colaboramos a que haya más pobres que nunca y después nos organizamos para resolver los casos más cercanos. No renuncio a estas ayudas, desde luego, pero la cuestión de ponernos en el lugar del otro, de las víctimas, es definitiva en cuanto a nuestro saber, poder y querer. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

volvemos en septiembre

Nos seguimos leyendo en septiembre...

La redacción de ECLESALIA se toma un pequeño respiro en este mes de agosto de 2006 durante el cual no enviaremos nuestro informativo, evitando también de este modo la saturación de correos en estas fechas veraniegas de España.

Todos los artículos publicados desde abril de 2005 los puedes encontrar desde el buscador de eclesalia.net. Los anteriores en la sección de Eclesalia de ciberiglesia.net.

En septiembre volveremos a enviar ECLESALIA y a compartir nuestra apuesta por una Iglesia al aire del Espíritu, renovada y renovadora, con sabor a pueblo, Dios al fondo y Cristo en medio, nunca excluyente y siempre fraterna.

Paz y bien
eclesalia@ciberiglesia.net

 

 

 

 

 

 

 

Cartel Eclesalia

 

estío

ESTÍO
CONCEPCIÓN MERÍ CUCART, licenciada en teología y psicología


ECLESALIA.- 31/07/06

Tiempo de celebrar

la danza de la Vida

gozar, amar

esponjar el alma

respirar

dejar tañer

mil sones

de un Mar

Ruah sinfónico

Transparencia Silente

Simplicidad

Frescor que renueva

La Vida.

(Eclesalia Informativo

autoriza y recomienda

la difusión de sus artículos,

indicando su procedencia).


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En septiembre volveremos a enviar ECLESALIA y a compartir nuestra apuesta por una Iglesia al aire del Espíritu, renovada y renovadora, con sabor a pueblo, Dios al fondo y Cristo en medio, nunca excluyente y siempre fraterna.

Paz y bien
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nos ama

nos ama

DIOS NOS AMA
CECILIA OBAMA, comunidad Ayala
MADRID.

ECLESALIA, 27/07/06.-Si tienes a Dios, nunca te faltará nada; tendrás su amor y compañía. Por eso sólo en él debes depositar tu confianza. Él es nuestra esperanza. Podemos pedirle su ayuda y nos la dará; a veces tarda, pero siempre llega y no nos defrauda.

Dios nos ama más de lo que imaginamos, y quiere que seamos felices, pero esta felicidad tiene un precio: estar atento cada día en todo lo que nos suceda, bueno o malo, para preguntarle qué podemos hacer en tales situaciones. ¿Cómo sabemos que nos responde? Se puede presentar una señal. Esa señal puede ser una coincidencia. Son esas cosas que parecen insignificantes pero, si estamos atentos, podemos percibir la presencia de Dios. También está la Biblia. En ella podemos tener una conversación con él. Una lectura, la lees, la escuchas bien, y verás que alguna palabra te llama la atención. Y lo comparas con algún acontecimiento que te haya pasado a ti o a alguien de tu entorno.

Todas las historias bíblicas, escritas hace miles de años, son las mismas cosas que vivimos ahora en nuestra vida diaria. Por lo tanto, lo mejor es pensar que, ocurra lo que ocurra, bueno o malo, Dios está con nosotros en todo. Él no nos abandona, al igual que las mejores madres o padres no abandonan a sus hijos. Sin embargo, algunos no lo creen. Pero él se presenta en nuestra vida y en el entorno de lo que nos ocurre, y no lo sabemos, ni nos damos cuenta, porque no estamos atentos a ello, o simplemente no lo pensamos; pero sí lo está. Si tu le haces un huequecito en tu corazón, entrará, y él te hará notar su presencia; todo lo demás vendrá por añadidura. En cambio, si endurecemos nuestro corazón, no podremos creer en Dios ni en nada.

El amor de Dios no acaba, no tiene fin, es para siempre. No quiere decir que cuando lo pasemos mal, no nos ame. Podemos preguntarle el porqué de todo, quizás para aprender de nuestros errores. Pero ¿nos pide algo más? Su palabra es mayor que todos nosotros. Es el principio de la vida. Es amor, y el amor es la lengua que todo corazón entiende, porque donde hay amor habita Dios.

Después de estar fuera de mi país 30 años, sin poder volver por darse así las circunstancias de la vida, en 2003/04, mis hijas y yo pudimos ir allá para que ellas pudieran conocer sus raíces, y yo para recordar mi infancia y a la familia que allí me queda. Fue bueno y maravilloso. Una experiencia en la que Dios estuvo presente milagrosamente. Por eso, desde mis propias experiencias, puedo decir que Dios me ama.

Y ahora os digo de parte de Dios, paz a vosotros, que paséis buen verano y hasta la vuelta. Un fuerte abrazo para todos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).