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UNO DE TANTOS
‘El único rumbo válido es el seguimiento del evangelio’
JAVIER MENDOZA, mendozajimenez@apa.cnsr.es

ECLESALIA, 21/12/09.- Me dirijo a las 131 sacerdotes y religiosos con cargo pastoral en la diócesis de Guipúzcoa. También a la Dirección y Consejo de Redacción de Eclesalia que ha difundido a sus lectores habituales, entre los que me encuentro, el artículo titulado “Disconformidad y desaprobación. Ante la designación del nuevo obispo de la diócesis de Guipúzcoa".

Soy Javier Mendoza, Cristiano y antes que eso y mas importante, un ser humano, “uno de tantos”, vaya, que es lo mas bonito que se dijo de Jesús de Nazareth (Pablo de Tarso), que vino a salvar a todos, no sólo cristianos, no sólo curas, que los firmantes hablan de su “condición” de sacerdotes y religiosos de la diócesis de Guipúzcoa y de responsabilidad. Ya me gustaría una autodefinición un poco mas amplia, un poco mas abierta, un poco menos sectaria, un poco menos localista: en definitiva, un poco mas humilde, que humildad es andar en verdad (esto es de otro vasco, ese sí un número uno, Miguel de Unamuno, que no necesitó a otros 130 para manifestarse).

Sin otro ánimo que buscar la verdad y no la razón de las cosas (también de Unamuno, véase su diario íntimo) y en la certeza de que vosotros, sacerdotes y religiosos de la diócesis de Guipúzcoa sois hijos (¡esa si que es una buena condición!) y por tanto hermanos míos, os digo, con respeto, pero con firmeza, lo que sigue y que pretende responder al vuestra carta del pasado 14 de diciembre, punto por punto:

- El único rumbo válido es el seguimiento del evangelio, que no necesariamente coincide con la vida eclesial de vuestra diócesis. Y no quiero entrar en detalles de los que se puede escribir una enciclopedia mayor que el Espasa.

- La comunión es una base fundamental. Comunión con el ser humano, con la iglesia universal, a través de las comunidades y de sus pastores… algo un poquito mas grande que el sentir de “vuestra” (que parciales y sectarios estos planteamientos) iglesia diocesana y sus organismos pastorales (vaya, otra vez la jerarquía), que los organismos pastorales a que os referís no se refieren ni alcanzan a los “unos de tantos” que pueblan ese amado País Vasco o Euskadi, que a mí me gusta más llamar así.

- No es bueno juzgar conciencias, y juzgáis a Munilla de desafecto y falto de comunión con las líneas diocesanas. Otra vez las líneas vuestras. Tuvieron mas respeto, consideración y confianza en Jesús de Nazareth en El Salvador, cuando nombraron obispo a Monseñor Romero ¡Y quien lo iba a decir! ¡La que armó!

- Y digo monseñor Romero, donde puedo decir Arrupe (¡Otro vasco universal, que fuerte!) o Ellacuría (vasco tú, oye) o Tomás Moro (este, inglés, pero con un talante que parece de ahí). Incluso Pedro, si el primer Papa, un traidorazo a Jesús de Nazareth que obtuvo, de sus compañeros una segunda oportunidad ¿no? ¿O se había equivocado antes el Maestro? ¿No sabía que iba a salirle rana? Pero para eso hay que tener confianza y esperanza en que el espíritu actúa. No os olvidéis. Y es que sin El, no podemos hacer nada. De nada.

- Si la coherencia con vuestra líneas pastorales os lleva al empecinamiento en juzgar conciencias, si vuestra fidelidad al Vaticano II os lleva a adheriros a una línea pastoral sectaria, por favor y por amor a la Verdad, cambiad de línea pastoral. Esa no parece acorde con aquel que puso al hombre por encima del sábado y que se juntaba y disfrutaba con gentes de mal vivir y era criticado por ello. Hay que fastidiarse, que hay que leer las entrelineas del evangelio y entender que Jesús pisó poco el templo, la diócesis, las líneas pastorales de la época y el estilo habitual (menos mal, que si no hubiera sido así no estaríamos todos, Munilla, vosotros y yo mismo justificados por lo que somos y no por nuestros logros, líneas, fidelidades y otras jarandajas).

- Efectivamente ahora decís la verdad: no os va a falta el apoyo de tantos y tantos creyentes. El mío lo tenéis también. Pero no son momentos de incertidumbre, lo es la vida misma, que la creación entera “gime con dolores de parto”. Siempre. Y no sólo ahí. Mirad Chad, Somalia, Ruanda, Cuba… Os pido por favor que reconsideréis, que esperéis (contra toda esperanza, como Abraham) y que a la gente con vuestra entrega (sin duda es total) le añadáis un poco mas de aceptación, de diálogo, de esperanza, de confianza en Munilla, en el Espíritu. Así, siendo sal y luz alabarán a Dios.

Inicié esta reflexión diciendo lo que soy, cristiano de a pié, uno de tantos. A lo que añado mi amor por la Iglesia (pecadora, está claro), por ese maravilloso país, Euskadi, por su cultura, por tantos vascos ilustres y otros anónimos, en el fondo vascos, universales, que trascienden los límites de lo local y que lo que esperan, como agua de mayo son mensajes de ánimo, de esperanza y de confianza en el ser humano, sueño de Dios y a los que aburren los planteamientos tan cortitos como el que ahora os propongo rectifiquéis. Manifiesto finalmente mi simpatía por los que saben rectificar, cambiar el paso (hasta Jesús de Nazareth lo cambió con la Cananea, lo que le hizo crecer) y mis mejores deseos para Munilla, que si supera este trago, llegará. Sin duda llegará. Que la fonte está escondida. Es de noche, pero la fonte, mana. Sin duda. Es la fe en Jesús. A todos mucho ánimo.

Y a la Dirección y Consejo de Redacción de Eclesalia, mi apoyo, mi agradecimiento por la línea habitual y mi autorización de que se de la difusión que considere oportuna a esta carta abierta, que creo que recoge el sentir de muchos. Y ruego se de traslado al menos a Munilla, al que deseo acierto y todo lo demás para que el Señor le mire con el mismo cariño que miraba a ciegos, cojos... y les hacía sanar. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Agur. Javier Mendoza

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