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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

paisano obispo

paisano obispo

Traslado del obispo Ciriaco Benavente de Coria-Cáceres a Albacete
ALGO REVIVE EN EL ALMA CUANDO UN AMIGO SE VA
Ciriaco, paisano obispo
COLECTIVO DE SACERDOTES EXTREMEÑOS CONSILIARIOS DE LOS MOVIMIENTOS DE ACCIÓN CATÓLICA *

ECLESALIA, 09/11/06.- Hace 14 años expresábamos un deseo, largamente anhelado por muchos extremeños: “…en Extremadura necesitamos de pastores que conozcan nuestra realidad pobre y postrada. Por ello sería de agradecer que se eligiera un obispo extremeño”. Nos alegró el nombramiento de D. Ciriaco, un buen regalo para una tierra necesitada, un buen pastor extremeño -muchas cosas sabe él de los pastores y de los extremeños- para esta parcela de la Iglesia en Extremadura. Pero también nos preocupaba la sentencia: Nadie es profeta en su tierra.

Al tener que marchar, sentimos hondamente la partida por todo lo que aquí deja, “y dejas, pastor santo, tu grey en este valle hondo, oscuro, con soledad y llanto…” encarnando las palabras de F. Luís de León, pero a la vez revive en nuestro ánimo, no tanto la pena, y sí la memoria histórica en tanta vida entregada. Porque sí… fue profeta en su tierra y… maestro, samaritano y servidor, misionero y viajero. Sus pasos no llevaban el ritmo peatonal de S. Pedro de Alcántara, pero sí el espíritu apostólico del mismo. Corría sin cansancio para hacerse presente en todos los rincones de esta tierra, ungiendo a todos con la fuerza del Espíritu. (Cuando estuvo presidiendo la Comisión Episcopal de carreteras, moderó la marcha, pero no las ansias). El amor siempre urge.

Como un don dado a nuestra región, llevó en su concepción de pastor lo de “Cristiano con todos y Obispo para los demás”. No es de los que “suben” escalando puestos y honores, sino de los que bajan y cargan con responsabilidades y servicios. Servidor de la Iglesia en Extremadura, o mejor, trabajador de la Iglesia que sirve. Como decía S. Gregorio Magno: “Yo no he dado órdenes, simplemente me he esforzado por decir lo que me parece útil (…) No quisiera ser grande en palabras -“Su Beatitud”-, sino en el curso de mi vida (…) Mi honor consiste en prestar gran atención a mis hermanos”. Algo se parece nuestro paisano obispo

No es extraño por ello, y somos testigos los consiliarios de Acción Católica, que sintonizara fácilmente con el mundo rural, el movimiento obrero, los sectores de marginación y pobreza. Encarnado en nuestra tierra, eminentemente rural y empobrecida; no dejó de alentar en ella el apostolado especializado en estos campos. Cuánta cercanía y aliento a los movimientos obreros, rurales, estudiantes, a los niños organizados y al apostolado seglar, en general. Cómo revive en nuestra memoria su presencia siempre en el día del Mundo Rural, Pastoral Obrera, jóvenes universitarios, animadores Júnior, invitación permanente a la Acción Católica; lo había experimentado y era testigo animoso. Podía decir con S. Pablo: “No me acobardé cuando algo podía seros útil” (Hch 20, 20).

En lo que más se debe distinguir un Obispo, insiste S. Isidoro, es en la caridad: “Esfuércese en abundar en la caridad, sin la cual toda virtud es nada. Ocúpese con particular diligencia del cuidado de los pobres, alimente a los hambrientos, vista al desnudo, acoja al peregrino, redima al cautivo, sea amparo de viudas y huérfanos”. Hay un sector que hoy nos preocupa especialmente, también nuestra tierra fue madre que lloró la salida de tantos extremeños, el de las migraciones. Es realidad sangrante, herida mortal abierta, clamor dolorido interminable, denuncia y profecía contra el sistema económico actual. Para la Iglesia es urgencia pastoral, reto de caridad, sacramento existencial.

Para un Obispo, el que preside la caridad, es responsabilidad prioritaria. Lo decía también S. Isidoro: “Debe dar tales pruebas de hospitalidad que a todo el mundo abra sus puertas con caridad y benignidad. Si todo fiel cristiano debe procurar que Cristo le diga: Fui forastero y me hospedasteis, cuánto más el Obispo, cuya residencia es la casa de todos. Un seglar cumple con el deber de hospitalidad abriendo su casa a algún que otro peregrino. El Obispo, si no tiene la puerta abierta a todo el que llegue, es un hombre sin corazón”.

Ciriaco, si algo tiene grande, es el corazón. Por eso él, oteador de los signos de los tiempos, eligió y así fue encargado presidente de la Comisión episcopal de Migraciones. Entendió que la Iglesia no tiene en su mano la solución a este gravísimo problema, pero está llamada a ser, así trató de impulsarlo en esa Comisión, la presencia samaritana, signo de acogida y misericordia y argumento de esperanza para tantos emigrantes que carecen de ella. “Tenemos que actuar de tal manera que los pobres, en cada comunidad cristiana, se sientan como en su casa” (Juan Pablo II, Novo millennio ineunte, 49).

Los documentos de la Comisión presidida por D. Ciriaco repetirán esta doctrina y urgen nuestro compromiso.

Si en algo nos distinguimos los extremeños es por la humildad, sobriedad, firmeza, generosidad… Son cualidades del buen extremeño. Perfumadas por la gracia, son propiedades evangélicas del buen pastor, carismas del Espíritu. No sabemos ni entendemos de los entresijos misteriosos de estos cambios de obispos buenos, pero de lo que sí estamos seguros es que la Iglesia en Extremadura, aunque se apena por la despedida, revive por la entrega de este hijo a otra tierra. Y seguro, seguro que… lo que decía S. Isidoro: “el lenguaje del obispo debe ser limpio, sencillo, abierto, lleno de gravedad y corrección, dulce y suave” (O.E., 5, 1,2) será manual de este manchego-extremeño, pues sus palabras llegan al corazón y harán mucho bien. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


* Consiliarios del M. Rural Cristiano y Jóvenes Rurales Cristianos: Enrique Gómez, Agustín Cornejo,(Miajadas), Miguel Ángel Durán (Pizarro), Pedro Sánchez, J. Luís Martín (Guareña), Isaac Macarro (Cáceres), Ángel Chapinal (Montehermoso), Tomás Rubio (Rosalejo), Manuel García (Talayuela), Juan Manuel Medina (Calera de León), José Manuel Rubio (Logrosán)
Consiliarios de la HOAC y JOC (Hermandad Obrera de AC y Juventud Obrera Cristiana): Felipe García (Plasencia), M. Ángel González (Cáceres), David González (Navalmoral de la Mata), Jesús Luís (Cáceres)
Consiliarios de la JEC (Juventud Estudiantes Católica): J. Luís Hermoso (Plasencia), José Moreno (Badajoz), Pedro Mª Grijalbo (Cáceres), Cesar Luís Caro (Zafra), Nico Silos (Jerez de los Caballeros)
Consiliario de Junior: Jesús Moreno (Cáceres)
Consiliario de MJAC: Antonio Becerra (Mérida)


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