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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

albino

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UN PAPA QUE IRRADIABA ALEGRÍA
En el 30 aniversario de la muerte de Juan Pablo I
BRAULIO HERNÁNDEZ MARTÍNEZ
TRES CANTOS (MADRID).

ECLESALIA, 29/09/08.- Hace 30 años, consternados e incrédulos, recibíamos la noticia de la muerte “repentina” de Juan Pablo I, a los 33 días de haber sido elegido Papa. “Infarto agudo de miocardio”, según la escueta nota oficial. Algunos pidieron la autopsia, pero, de manera rotunda, el Vaticano se negó. Las prisas por embalsamar su cadáver, sin esperar a las 24 horas como establece la legislación italiana, la contradicción en los detalles, acrecentaron las dudas. En 1984 el escritor inglés David Yallop abrió el melón del asunto Luciani con su libro In God’s Name (En Nombre de Dios) con la tesis del envenenamiento. Hace dos años, por su 28 aniversario, salió una novela La muerte del papa, del lisboeta L. M. Rocha (“el próximo 28 de septiembre sabrás quién mató a Juan Pablo I”, así se promocionaba durante el verano).

En 1998, el Vaticano analizó con un escáner el cadáver de Celestino V, muerto en extrañas circunstancias en 1292. Era un austero fraile, partidario de que la Sede de Pedro adoptara un estilo de vida más pobre, más evangélico. Imitando a Cristo, hizo su entrada papal montado en un burro. Renunció. La Iglesia no podía ser un Estado, sino una comunidad. El escáner detectó un clavo en el cráneo. Ya antes, en 1967, recién nombrado cardenal, Wojtyla encargó a una comisión de expertos forenses que investigaran de qué murió San Estanislao. Sin embargo, el papa Wojtyla no puso el mismo celo en el caso de Juan Pablo I, a quien sucedió. Según una encuesta publicada en Italia (Ya, 8-10-1987) más de quince millones de italianos, el 33 por ciento de la población, estaban convencidos de que la muerte de Juan Pablo I fue provocada. Rompiendo el silencio oficial, el cardenal brasileño Aloisio Lorscheider declaró: “Las sospechas siguen en nuestro corazón como una sombra amarga, como una pregunta a la que no se ha dado respuesta” (El Mundo 8/8/1998).

El sacerdote Jesús López Sáez, el mayor estudioso de Juan Pablo I, ha tenido la valentía de cuestionar la versión oficial sobre la causa de la muerte del papa Luciani. Y ha desmontado la versión de algunos, según la cual Juan Pablo I era un papa indeciso que murió abrumado por el peso del papado. “Era un papa decidido a vivir el evangelio con sencillez, no solamente a cumplir el Concilio”. En 1985, en el Semanal de información religiosa Vida Nueva, publica La incógnita Juan Pablo I, causando un gran revuelo (y su destitución de responsable de Catequesis de Adultos en el Secretariado de Catequesis de Adultos de la C.E.E., por persistir en buscar la verdad). En 1990 publicó Se pedirá cuenta. Muerte y figura de Juan Pablo I. En 2002, en edición privada, El día de la cuenta. Juan Pablo II a examen (con la advertencia de su obispo de que si lo sacaba edición pública le retiraba las “licencias eclesiásticas”); en 2005 salió en edición pública. Sus escritos están en la Web de su comunidad, la madrileña Comunidad de Ayala (www.comayala.es).

David Yallop define a Juan Pablo I como “un hombre que irradiaba alegría”. Fue nombrado obispo por los pelos: el párroco de su pueblo alegó que tenía una voz muy débil. “Para eso están lo micrófonos”, respondió Juan XXIII. Pero Luciani vivió momentos muy amargos, precisamente por el tema de los dineros. Siendo obispo de Vittorio Véneto, Luciani tuvo que hacer frente a un escándalo en el que estaban involucrados dos de sus sacerdotes. Presentó su dimisión, dos veces, a Juan XXIII, quien no se la aceptó. Su diócesis restituyó hasta la última lira a los damnificados. “El tesoro de la Iglesia son los pobres” dirá el Patriarca Luciani tras vender (para recaudar fondos para una institución de disminuidos psíquicos) dos cruces pectorales, regalo de Juan XXIII, y un anillo que le regaló Pablo VI.

Ya Patriarca de Venecia, Luciani sufrió la prepotencia, el ninguneo, del obispo Paul Marcinkus “el banquero de Dios”, responsable del IOR (Banco Vaticano) por la venta (a mediados de 1972) de la Banca Católica del Véneto -dedicada a ayudar a los más necesitados, como los deficientes y los minusválidos, con préstamos a bajo interés- al poderoso Banco Ambrosiano del oscuro Roberto Calvi, sin consultarle a él. Luciani no se calló, lo puso en conocimiento de Benelli (Secretario de Estado en funciones): “¿Qué tiene que ver todo esto con la Iglesia de los pobres? En nombre de Dios”... Benelli le interrumpió: “No, Albino, en nombre del dividendo” (“según Biamonte, agente del FBI, Benelli era ‘un formidable adversario de Marcinkus”). El 16 de septiembre de ese mismo 1972, en Venecia, ante 20.000 personas, Pablo VI se quitó su estola papal y la puso sobre sus hombros: “Usted se la merece” (Se pedirá cuenta, Cap. 7 “Los nuevos mercaderes”).

En 1977 el Patriarca Luciani, con un grupo de venecianos, visitó Fátima; el 11 de julio tiene un largo encuentro privado con Sor Lucía, en Coimbra, en el convento de Santa Clara. Y en cuanto a usted, Señor Patriarca, la corona de Cristo y los días de Cristo le dijo. “Mi hermano salió descompuesto (...) Cada vez que aludía a aquella conversación se ponía pálido”, declaró su hermano Eduardo (El País 26/8/1993). Hans Urs Von Baltasar, uno de los grandes teólogos católicos del s. XX, en su último libro, Erika (1988), recoge la visión de una monja alemana, Erika, según la cual el papa Luciani es asesinado por medio de una inyección letal. Balthasar compromete su prestigio catalogándola teológicamente como “visión privada”. Poco después, Juan Pablo II lo nombra cardenal.

“Dios os perdone por lo que acabáis de hacer” dijo Luciani al ser elegido. Él no aspiraba a ser papa, nunca estuvo en “campaña”. El cardenal Tarancón cuenta que “en el cónclave, Luciani estaba acurrucado”; “casi se ocultaba”, dice A. Tornielli, biógrafo. Su humildad, su lenguaje de los sencillos, calaban: “Ayer por la mañana fui a votar, nunca hubiera imaginado...” (…) “Yo no tengo ni la sabiduría del Papa Juan, ni la cultura del Papa Pablo”. Así se presentaba en el balcón de San Pedro. El Diario argentino Clarín da la noticia de su elección con este titular: “Un Patriarca que andaba en bicicleta”.

La anécdota de la bicicleta es memorable, lo retrata: tenía que hacer una visita pastoral a una parroquia, en Mestre. Él renunció al permiso especial que le expidieron para sus desplazamientos (había restricciones por la carestía de petróleo) y tomó el tren de Venecia a Mestre, y allí se montó en la bicicleta hasta la parroquia. Luciani no olvidará sus orígenes humildes, sus penurias, aquellas palabras de su padre, albañil emigrante y socialista, “tendremos que hacer un sacrificio”, cuando Albino, a los 11 años, pide ir al seminario. O aquella carta: “espero que cuando seas cura no te olvides de los obreros”. En una de sus primeras audiencias dirá: “El Papa conoció el hambre”.

Sólo dos semanas de Papa, y Mino Pecorelli, reputado y temido periodista (ex-miembro de la mafia), escribe (12/09/1978) en su semanario OP (Osservatore Político) dos arriesgados artículos: La Gran Logia Vaticana y Petrus Secundus; éste último, un artículo de ficción sobre un Papa periodista al que le hacen la vida imposible, y muere asesinado tras un breve e infernal pontificado (“Si no hubiera sido obispo, me hubiera gustado ser periodista”, había dicho Luciani). En su estilo críptico, Pecorelli (muerto seis meses después, asesinado) aludía veladamente a las resistencias vaticanas que se encontraría el Papa Luciani en sus programas de cambios en la Curia.

Las intenciones del Papa Luciani, esto es fundamental, nos llegan a través de la misteriosa “persona de Roma” (el cardenal Pironio, según la valiosa investigación de Jesús López Sáez) quien, por su cargo, no se atreve a hacerlas públicas, pero se las confía a Camilo Bassotto (periodista veneciano y amigo del Patriarca). Por estas Confidencias se sabe que entre las primeras decisiones de Juan Pablo I estaba sustituir al mayordomo de palacio al frente del IOR y cortar con los escandalosos negocios vaticanos. Él sabía que “Un obispo alto y robusto, siempre de esta casa, ha declarado que la elección del papa ha sido un ‘descuido’ del Espíritu Santo” (…) “Alguno aquí, en la ciudad del Vaticano, ha definido al papa actual como una figura insignificante… Siempre lo supe y nuestro Señor antes que yo. No fui yo quien quiso ser papa. Yo, como Albino Luciani, puedo ser una zapatilla rota, pero como Juan Pablo es Dios quien actúa en mí”.

Su sucesor, Wojtyla, adoptó su mismo nombre papal como sugiriendo continuidad, pero supuso lo contrario, involución. Tras el entierro de Juan Pablo I, el 4 de octubre de 1978, el cardenal Wojtyla fue a cenar a casa de su amigo el obispo polaco Deskur, gran conocedor de la Curia, y su “director de campaña electoral”. Dos días antes del cónclave Deskur vaticinó a su compatriota el famoso cardenal Wyszynski (“inquieto por los rumores”), que Wojtyla sería el nuevo Papa. Wojtyla era el as bajo la manga del poderoso Secretario de Estado, Villot. Curiosamente, la primera salida del papa Wojtyla fue al policlínico Gemelli (el 17/10/78) para visitar a Deskur, convaleciente de un “infarto masivo” sufrido en plena “campaña” del cónclave, ¡qué contratiempo! “Él me enseñó a ser papa” dijo. (Cap.16, “Campaña electoral”, El Día de la cuenta. Juan Pablo II a examen, Jesús López Sáez, en la RED).

Por sus “Confidencias”, sabemos Luciani había dado su voto al cardenal Aloisio Lorscheider, un hombre de la Teología de la Liberación, de la que tanto recelaban, y combatieron, Juan Pablo II y su heredero, Ratzinger. Al año y medio del pontificado de Juan Pablo II, moría Monseñor Romero asesinado junto al altar; incomprendido por el Vaticano. Dos jesuitas vascos, Ignacio Ellacuría, y Jon Sobrino, influyeron en la conversión de este obispo que, en una carta a Juan Pablo II le decía: “Creo en conciencia que Dios pide una fuerza pastoral en contraste con las inclinaciones ‘conservadoras’ que me son tan propias, según mi temperamento”.

Romero solicitó una audiencia a Juan Pablo II tras ser elegido papa. La burocracia vaticana le hizo esperar varias semanas; Romero llevaba una carpeta, eran dossieres sobre flagrantes violaciones de derechos humanos en El Salvador. “No me traiga muchos papeles, que no tengo tiempo para leerlos; y procure estar de acuerdo con su Gobierno” le dijo Juan Pablo II. Monseñor Romero salió llorando, y comentó: “El Papa no me ha entendido, no puede entender, porque El Salvador no es Polonia”. Un año después, en 1981, el cardenal Ratzinger se convertía en el delfín del papa Wojtyla y en 1985 ponía “peros” al Concilio. Hoy es el Papa. “Con la muerte de Juan Pablo I, un mártir de la renovación, murió el Concilio”. Las bicicletas no son para el Vaticano. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


clave

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DE BUENA CEPA
BÁRBARA TORRES, Pastoral Penitenciaria de La Rioja
LA RIOJA.

ECLESALIA, 25/09/08.- No pude evitar pensar ayer, fiesta de Ntra. Sra. de la Merced, en la enorme contradicción que existe en nuestra sociedad con respecto al problema de las cárceles, que es una cata amarga y dramática del grave problema social que silenciamos con sobredosis de indiferencia y autojustificación porque no nos afecta directamente y total, ya sabes, «...si están allí, será porque se lo han buscado», «por mí que se pudran, sólo hay escoria...», etc.

Desgraciadamente son muchos los que piensan que la cárcel es el mejor fungicida, que la solución es una justicia punitiva cada vez más rigurosa -más penas, más duración- hacia quienes amenazan nuestra seguridad, acallando de este modo cualquier conciencia que se atreva a pensar más allá de la pena. Llegan incluso a olvidar que el auténtico abono reclamado por las víctimas es una justicia restaurativa que escuche su voz, que atienda a sus porqués tantas veces silenciados. ¿De verdad cree alguien que es posible producir buen fruto para todos sobre el terreno de las injusticias e indiferencias sociales?

Existen, sin embargo, algunos a quienes no les pasan desapercibidos los más de 70.000 presos en las cárceles españolas o el 8% de enfermos mentales graves que hay dentro de ellas. Son aquellos que han profundizado en sus raíces humanas, haciendo opciones por salir de la superficialidad de la ignorancia, negándose a olvidar por un lado las necesidades reales de las víctimas y por otro la dignidad de los presos, que si bien están privados de libertad por el delito cometido, no se les puede privar de su dignidad de personas.

Por suerte, todavía hay enólogos de buena cepa, conscientes de las dimensiones de este problema social que toman opciones serias y concretas, que favorecen la necesaria poda invernal para que el fin primordial de la pena, a saber, «la reeducación y la reinserción social» según la Constitución (art. 25.2), se realice correctamente; son quienes tras un análisis crítico y maduro de la situación actual, reconocen que la prisión no es la única respuesta válida y eficaz, que de hecho existen alternativas más humanas e incluso «rentables» por las que merece la pena ’mojarse’ y se deciden a implementarlas para mirar al futuro con esperanza y aportar un poco de aire fresco a tantas personas que sufren dentro y fuera.

Son los nuevos enólogos de la esperanza que utilizan las variedades de la prevención, de la mediación penitenciaria, de la visita cordial y continuada, de la escucha paciente, de la atención solícita a los familiares de las víctimas, porque saben que en su tarea es clave, trabajar en todo el ciclo vital con un sistema de valores que potencie el color de la solidaridad, el aroma irrenunciable de la dignidad y las sensaciones de la coherencia que dan cuerpo al «ser» más que la apisonadora del tener y el consumir...

Es el reto que sale a nuestro paso en medio de la fiesta y que nos exige un mínimo de reflexión, si de verdad queremos obtener la máxima calificación de nuestra cosecha. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


prostitutas

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26 Tiempo Ordinario (A) Mateo 21, 28 – 32
VAN POR DELANTE
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 24/09/08.- La parábola es tan simple que parece poco digna de un gran profeta como Jesús. Sin embargo, no está dirigida al grupo de niños que corretea a su alrededor, sino a «los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo» que lo acosan cuando se acerca al templo.

Según el relato, un padre pide a dos de sus hijos que vayan a trabajar a su viña. El primero le responde bruscamente: «No quiero», pero no se olvida de la llamada del padre y termina trabajando en la viña. El segundo reacciona con una disponibilidad admirable: «Por supuesto que voy, señor»; pero todo se queda en palabras. Nadie lo verá trabajando en la viña.

El mensaje de la parábola es claro. También los dirigentes religiosos que escuchan a Jesús están de acuerdo. Ante Dios, lo importante no es «hablar» sino «hacer». Para cumplir la voluntad del Padre del cielo, lo decisivo no son las palabras, promesas y rezos, sino los hechos y la vida cotidiana.

Lo sorprendente es la aplicación de Jesús. Sus palabras no pueden ser más duras. Sólo las recoge el evangelista Mateo, pero no hay duda de que provienen de Jesús. Sólo él tenía esa libertad frente a los dirigentes religiosos: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios».

Jesús está hablando desde su propia experiencia. Los dirigentes religiosos han dicho «sí» a Dios. Son los primeros en hablar de él, de su ley y de su templo. Pero, cuando Jesús los llama a «buscar el reino de Dios y su justicia», se cierran a su mensaje y no entran por ese camino. Dicen «no» a Dios con su resistencia a Jesús.

Los recaudadores y prostitutas han dicho «no» a Dios. Viven fuera de la ley, están excluidos del templo. Sin embargo, cuando Jesús les ofrece la amistad de Dios, escuchan su llamada y dan pasos hacia la conversión. Para Jesús, no hay duda: el recaudador Zaqueo, la prostituta que ha regado con lágrimas sus pies y tantos otros… van por delante en «el camino del reino de Dios».

En este camino van por delante, no quienes hacen solemnes profesiones de fe, sino los que se abren a Jesús dando pasos concretos de conversión al proyecto de Dios. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

los lugares

los lugares

ATLAS HISTÓRICO DE LA BIBLIA
Proyecto Bíblico Tanak de la editorial Edelvives
JUAN PEDRO CASTELLANO RICO, jefe de Instituciones Religiosas, Grupo Editorial Luis Vives
MADRID.

ECLESALIA, 23/09/08.- "Este Atlas histórico de la Biblia ofrece, a todas las personas interesadas en comprender mejor los relatos bíblicos, un concienzudo y meticuloso estudio sobre su historia, su geografía y su lenguaje. Este estudio está basado en los últimos hallazgos realizados por historiadores y arqueólogos y abarca toda la Biblia, desde Abraham hasta el apóstol Pablo. Una gran batería de mapas, fotografías, planos, ilustraciones, reconstrucciones, ejes cronológicos e índices y vocabulario, acompañan el texto y facilitan la comprensión de todo lo expuesto".

Propósito del libro

El Atlas histórico de la Biblia comprende un período de dos mil años de historia desde Abraham, (hacia el 2000 a.C.) hasta el Apocalipsis revelado Juan el apóstol, que cierra el Nuevo Testamento a finales del siglo I d.C. Estos límites se han ampliado al incluir el Génesis, anterior a Abraham, las incursiones en Mesopotamia y Egipto y la expansión del cristianismo durante los tres primeros siglos tras la escritura del último libro del Nuevo Testamento.

Geográficamente este Atlas no se limita únicamente al actual estado de Israel y el territorio de Cisjordania ya que alrededor del 40% de la Biblia se desarrolla fuera de esta zona geográfica y se dirige a personas que no viven en ella. En sentido amplio el mundo bíblico se extiende desde España a Irán, desde Yemen (Saba en el Antiguo Testamento) hasta Filipos en el norte de Grecia. Las rutas comerciales han hecho que estos horizontes se amplíen aún más hasta alcanzar la India, quizás China y la costa este de África.

La Biblia está relacionada con todas estas dispares épocas históricas y áreas geográficas. En este Atlas presentamos el desarrollo de la historia de la Biblia respetando su orden cronológico hasta donde es posible, complementándola con nueve suplementos especiales.

Histórico

El propósito principal del Atlas es presentar el amplio espectro histórico que abarca la Biblia. Consideramos que adentrarnos en controversias académicas, excepto si van a afectar a nuestra interpretación del desarrollo histórico de la Biblia, queda fuera de su alcance. Sostenemos que la historia debería fundamentarse básicamente en fuentes escritas y, aunque somos conscientes de la existencia de un amplio sector académico crítico en relación a la historicidad de la Biblia, no vamos a incluir en este libro reconstrucciones teóricas del pasado basadas en pruebas escasas o inexistentes. Los escritores antiguos vivieron mucho más de cerca que nosotros los acontecimientos que nos han transmitido, así que es nuestra intención mostrar nuestro respeto hacia ellos. Esto es aplicable tanto a los escritores bíblicos como a otros historiadores antiguos, cuyos trabajos también citamos en ocasiones.

Debido a que nos separan entre dos mil y cuatro mil años de los pueblos y civilizaciones que dieron lugar a la Biblia, no debería sorprendernos que algunos detalles nos resulten oscuros o difíciles de comprender, pero creemos que dichos detalles no van a ensombrecer el amplio panorama de la Biblia que pretendemos presentarles.

Geográfico

La historia de la Biblia se desarrolla en una amplia zona geográfica. La situación geográfica de los poderes políticos tales como Israel, Moab y Roma es conocida, aunque la extensión del territorio que dominaron varió a lo largo de la historia. Otras ciudades importantes durante la época de la Biblia son aún importantes hoy día tales como Jerusalén, Damasco y Atenas. A menudo, a no ser que hayamos encontrado inscripciones, la localización exacta de algunos lugares bíblicos sigue siendo un misterio. La situación exacta de lugares como Siclag en el Antiguo Testamento y de Emaús y Arimatea en el Nuevo nos es desconocida.

Teológico

La amplitud de la historia recogida en la Biblia proporciona el escenario para el mensaje fundamental de la Biblia: cómo Dios nos presenta en la persona de Jesús un salvador para la humanidad rebelde. El Dios de la Biblia es el tema más unificador de la misma. Para el profeta hebreo Isaías (alrededor del 700 a.C.) hay un contraste evidente entre Dios y su creación. Los habitantes de la tierra son como insectos, pero el Dios vivo de la Biblia “está sentado en su trono sobre el círculo de la tierra” (Isaías 40, 22). Parece que para los escritores bíblicos, solo Él conoce la perspectiva auténtica de la historia de la Biblia. Sería muy arrogante por nuestra parte pensar de otro modo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: jpcastellano@edelvives.es

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¿QUÉ LES QUEDA POR PROBAR A LOS JÓVENES?
IV Curso de Iniciación a la Pastoral con Jóvenes
PEDRO JOSÉ GÓMEZ SERRANO
MADRID.

ECLESALIA, 22/09/08.- La radiografía de la juventud española que ofrecen los estudios sociológicos más recientes presenta curiosas paradojas. Por una parte, nunca han tenido tantas posibilidades formativas, alternativas de diversión, capacidad económica o menores restricciones a la libertad. Las encuestas señalan el sorprendente hecho de que algunos jóvenes manifiestan que tienen “demasiada libertad”. Por otra parte, la desorientación, la falta de motivación y un distanciamiento escéptico respecto a las grandes causas, las preguntas existenciales o el bien común, parecen indicar que esa libertad “de” no acaba de convertirse –para muchos de ellos- en una libertad “para” como diría Erich Fromm. Cuando se les pregunta si son felices, las contestaciones muestran también una curiosa disparidad: la mayoría manifiesta estar bastante muy satisfecho con su vida pero, al mismo tiempo, cuando se describen a si mismos ofrecen un panorama, mas bien poco estimulante. Según señala Javier Elzo, Javier Elzo: “en los estudios llevados a cabo desde 1999 hasta la actualidad, entre el 81% y el 89% de los jóvenes se dicen felices (muy o bastante). Pero: En los datos de 2005 los jóvenes señalan que los rasgos que mas les caracterizan son ser “consumistas”, “pensando sólo en el presente”, “egoístas” y “con poco sentido del deber y del sacrificio”. Por contra parece que los que los rasgos menos mencionan son “maduros”, “generosos”, “tolerantes”, “trabajadores”, “solidarios” y “leales en la amistad”.

Para los jóvenes actuales, es difícil encontrar la verdad (muchos dudan que exista) por eso prefieren descubrir lo verdadero, es decir, aquello que haya pasado por el criterio de verificación de la propia experiencia. Sólo dan por bueno lo que ellos mismos hayan comprobado que enriquece su vida. Por eso, en la actualidad, desde una perspectiva cristiana, el problema de la evangelización de los jóvenes presenta al menos dos desafíos. El primero viene de la sociedad, que sólo ofrece un horizonte de sentido centrado en el disfrute de un bienestar cada vez más elevado vivido en clave individualista. El clima social hace muy difícil descubrir la dimensión trascendente de la vida y comprender que el verdadero acierto en la realización de la existencia consiste en entregarse al amor y a la justicia, en lugar de vivir centrado en uno mismo y las propias necesidades. El segundo reto, se encuentra en el interior mismo de la comunidad eclesial: ¿dónde pueden experimentar los jóvenes “en directo” la verdad, alegría, fecundidad y belleza del Evangelio? ¿Cómo podrán descubrir el “tesoro” que vale más que la vida si se encuentra, tantas veces formulado en unas categorías teóricas e instituciones prácticas tan alejadas de la sensibilidad juvenil?

Tenía razón Mario Benedetti cuando se preguntaba:

“¿Que les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿Sólo grafitti? ¿Rock? ¿Escepticismo?
También les queda no decir amén,
no dejar que les maten el amor,
recuperar el habla y la utopía,
ser jóvenes sin prisa y con memoria,
situarse en una historia que es la suya,
no convertirse en viejos prematuros.
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿Cocaína? ¿Cerveza? ¿Barras bravas?
Les queda respirar, abrir los ojos,
descubrir las raíces del horror,
inventar la paz así sea a ponchazos,
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos,
y con el sentimiento y con la muerte,
esa loca de atar y desatar.
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿Vértigo? ¿Asaltos? ¿Discotecas?
También les queda discutir con Dios,
tanto si existe como si no existe,
tender manos que ayudan,
abrir puertas entre el corazón propio y el ajeno.
Sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente”.

A los jóvenes nuestra sociedad les da “a probar” muchas cosas que, por lo general suelen ser llamativas, espectaculares, baratas, gratificantes y cómodas. Pero como saben psicólogos, educadores y maestrso de la espiritualidad: en la vida humana todo lo bueno es caro (entendiendo por tal no lo que precisa dinero, sino lo que reclama esfuerzo, profundidad, entrega y riesgo). Para facilitar ese acceso a la experiencia cristiana a los jóvenes que no se resisten a probar las experiencias a las que se refiere Benedetti, El Instituto Superior de Pastoral de Madrid iniciará a fines de Septiembre su IV Curso de Iniciación a la Pastoral con Jóvenes. Una experiencia formativa que asume una metodología participativa en la que los jóvenes sean los protagonistas de su búsqueda y donde el intercambio de búsquedas y descubrimientos vaya unido ala constatación de que se puede hoy ser joven y cristiano o cristiana plenamente insertos en la sociedad actual sin necesidad de sentirse formando parte de una cosmovisión del pasado. Quienes promovemos este curso estamos convencidos de que “nos sobran los motivos” para ofrecer a los jóvenes un vehículo para que se animen a “probar el Evangelio”; por propia experiencia sabemos que no defrauda. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

- - -> Para más información: instpast@terra.es


intuir

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25 Tiempo Ordinario (A) Mateo 20, 1 – 16
BONDAD ESCANDALOSA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 17/09/08.- Probablemente era otoño y en los pueblos de Galilea se vivía intensamente la vendimia. Jesús veía en las plazas a quienes no tenían tierras propias, esperando a ser contratados para ganarse el sustento del día. ¿Cómo ayudar a esta pobre gente a intuir la bondad misteriosa de Dios hacia todos?

Jesús les contó una parábola sorprendente. Les habló de un señor que contrató a todos los jornaleros que pudo. Él mismo vino a la plaza del pueblo una y otra vez, a horas diferentes. Al final de la jornada, aunque el trabajo había sido absolutamente desigual, a todos les dio un denario: lo que su familia necesitaba para vivir.

El primer grupo protesta. No se quejan de recibir más o menos dinero. Lo que les ofende es que el señor «ha tratado a los últimos igual que a nosotros». La respuesta del señor al que hace de portavoz es admirable: «¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? ».

La parábola es tan revolucionaria que, seguramente, después de veinte siglos, no nos atrevemos todavía a tomarla en serio. ¿Será verdad que Dios es bueno incluso con aquellos y aquellas que apenas pueden presentarse ante él con méritos y obras? ¿Será verdad que en su corazón de Padre no hay privilegios basados en el trabajo más o menos meritorio de quienes han trabajado en su viña?

Todos nuestros esquemas se tambalean cuando hace su aparición el amor libre e insondable de Dios. Por eso nos resulta escandaloso que Jesús parezca olvidarse de los «piadosos» cargados de méritos, y se acerque precisamente a los que no tienen derecho a recompensa alguna por parte de Dios: pecadores que no observan la Alianza o prostitutas que no tienen acceso al templo.

Nosotros seguimos muchas veces con nuestros cálculos, sin dejarle a Dios ser bueno con todos. No toleramos su bondad infinita hacia todos. Hay personas que no se lo merecen. Nos parece que Dios tendría que dar a cada uno su merecido, y sólo su merecido. Menos mal que Dios no es como nosotros. Desde su corazón de Padre, Dios sabe entenderse bien con esas personas a las que nosotros rechazamos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

otro reino

otro reino

EL REY MIDAS
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@wanadoo.es

ECLESALIA, 15/09/08.- Podemos haber olvidado la lista de los reyes godos o de Luises de Francia, que tantos quebraderos de cabeza nos dieron en los exámenes de historia; alguno se nos escapará de la de monarcas españoles desde Pelayo hasta Juan Carlos I; pero no dudo ni un instante al afirmar que hay un rey famoso e inolvidable, al que llamaban Midas, que nos llegó a través de la mitología por ese canal de sabiduría que son los cuentos que nos contaron cuando éramos niños, a través del boca a boca o los libros infantiles.

¡Pobre rey Midas, era tan ambicioso que pidió a los dioses que le concedieran convertir en oro todo lo que tocase y se lo concedieron! No sabía lo que pedía pues, como decía mi abuela, “la ambición rompe el saco”. Iba emocionado y pletórico convirtiendo todo lo que tocada en oro, sintiéndose ufano y feliz por haber recibido tal gracia de los dioses y de pronto sintió hambre y no pudo comer, quiso acariciar a su perro (se puede añadir: hijo, mujer, etc.) que se convirtió inmediatamente en estatua de oro, ya no le recibía con cabriolas y moviendo la cola, las estatuas no se mueven; empezó a agobiarse y para tranquilizarse pidió le sirvieran una copa de buen vino... ¡infeliz... todo lo convertía en oro!

Reyes y guerreros, príncipes y princesas, hadas y brujas, dragones y caballos alados, un sinfín de personajes que viven en el país de la Mitología permanecen para siempre en la bodega interior de cada uno, espacio donde, por intuición natural, se percibe el bien y el mal mucho antes de que desde el exterior nos hablen de leyes y moral.

Siempre creí que los habitantes del país de la Mitología no viajaban al mundo real, o lo que entendemos como tal, es decir, el mundo en que vivimos, pero observo que el rey Midas decidió ampliar su reino mitológico y ha iniciado una campaña de conquista de territorios del mundo real. Por donde pasa y con la gracia que se le concedió, lo va dejando todo devastado. El brillo del oro le ciega y la sensación de poder es insaciable e implacable. Pero este no es el mayor peligro.

Midas no viene vestido de armiño y tocado con corona real, ni siquiera va dejando todo plagado de estatuas doradas; si viniera así le llevarían rápidamente a un espacio de cuentacuentos y los niños aplaudirían al acabar la función. Midas nos visita desde su ser invisible, que es como viajan los que salen del reino de la Mitología, y se introduce en todos los campos: política, economía, psicología, religión... con las dos mismas manías que le llevaron a pedir a los dioses su propia perdición: la ambición y el miedo.

Al parecer, para Midas, todo tiene precio: el amor, la salud, la educación, el tiempo, el descanso, la creatividad, la persona, la naturaleza, los hijos, los viejos, los pobres, el cielo, el mar, el espacio, la religión, la cultura, el arte, la medicina, el deporte... Desde su perspectiva nada es gratis. Ha puesto precio a la vida y a la muerte. Lo que no resulta rentable, aquello que no le proporciona beneficios lo desprecia, reduciéndolo al olvido y a la desaparición. El rey Midas ambiciona todo y no comparte nada, compra y vende al mejor postor.

En su delirio especula con los bienes de la tierra, acapara fuentes de energía, provoca guerras y movimientos migratorios, contrata mano de obra esclavista, destruye culturas milenarias y controla medios de comunicación en una espiral que no tiene fin y que va dejando restos de naufragios y damnificados por todos lados.

Mientras Midas va por ahí como “elefante en cacharrería” intentando saciar su desmedida ambición, hay un reino que se extiende silenciosamente, desde lo escondido, lo sencillo, implicando a muchos que han descubierto el tesoro escondido del Reino de los Cielos (Mt 13, 44) y no se dejan seducir por el brillo del oro y la opulencia. En este Reino no hay crisis ni recesión porque la moneda de cambio es el Amor que se entrega, no se escatima y por lo tanto no devalúa. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

académico

académico

LA FACULTAD DE TEOLOGÍA DE GRANADA INICIA EL NUEVO CURSO ACADÉMICO CON NUEVAS OFERTAS Y ACTIVIDADES
Un curso sobre geografía e historia de Israel, que culminará con un viaje a Tierra Santa, es una de las novedades de este año
ANTONIO GÓMEZ, Oficina De Comunicación de la Facultad de Teología de Granada
GRANADA.

ECLESALIA, 11/09/08.- El nuevo curso académico de la Facultad de Teología de Granada será inaugurado solemnemente el próximo 8 de octubre. La Eucaristía de apertura será presidida por el obispo de Guadix-Baza, Mons. Juan García-Santacruz, y concelebrada por el Rector de la Facultad, Ildefonso Camacho, y otros profesores. En los actos de apertura se espera contar con la presencia del Rector de la Universidad de Granada, Francisco González.

La Facultad de Teología de Granada presenta este nuevo curso 2008-2009 numerosas actividades y ofertas de estudios, algunas de ellas originales, como el Curso sobre Geografía e Historia de Israel. Este curso constará de una sesión mensual en sábado y servirá de preparación para un viaje a Tierra Santa, que tendrá lugar en julio de 2009. Otra de las novedades que se ofrecen este año es un Curso sobre la Lectio Divina, una introducción a la Palabra de Dios, cuyas clases serán los viernes de octubre y noviembre.

La Facultad de Teología de Granada ofrece, además, la posibilidad de realizar dos másteres propios, que tienen ya una reconocida tradición en el panorama cultural granadino: el Máster de Orientación y Mediación Familiar y el Máster de Bioética. Aunque sólo llevan tres años realizándose, son muchos ya los profesionales que han realizados estos cursos.

Además, y como fruto de las buenas relaciones entre ambas instituciones, la Facultad de Teología colabora estrechamente con la Universidad de Granada. Esta colaboración se materializa en la oferta de asignaturas de libre configuración relacionadas con la Teología y que se ofrecen a todos los universitarios. También, profesores de esta Facultad impartirán un curso sobre la Biblia en la historia, en el Aula de Mayores de la Universidad granadina. Y habrá, como en años anteriores, participación de profesores en el Máster en Ciencias Religiosas que organiza el Departamento de Filosofía.

Por lo demás, la Facultad de Teología de Granada sigue impartiendo sus cursos tradicionales: los estudios de Teología, que permiten obtener las titulaciones de Licenciatura y Doctorado, y los estudios de Ciencias Religiosas. Estos últimos, que se imparten por la tarde, sirven para la formación de profesores de Religión de Secundaria y Bachillerato.

Existe, también, un Ciclo de Iniciación Teológica, dirigido a personas que tienen inquietudes en el campo teológico y religioso pero que no tienen interés por ninguna titulación académica. Para aquellos que quieran ampliar su formación sin más pretensiones, este curso es ideal. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).