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ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

acercarse

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Sagrada Familia Lucas 2, 22 – 40
BANDERA DISCUTIDA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 24/12/08.- Simeón es un personaje entrañable. Lo imaginamos casi siempre como un sacerdote anciano del templo, pero nada de esto se nos dice en el texto. Simeón es un hombre bueno del pueblo que guarda en su corazón la esperanza de ver un día «el consuelo» que tanto necesitan. «Impulsado por el Espíritu de Dios», sube al templo en el momento en que están entrando María, José y su niño Jesús.

El encuentro es conmovedor. Simeón reconoce en el niño que trae consigo aquella pareja pobre de judíos piadosos al Salvador que lleva tantos años esperando. El hombre se siente feliz. En un gesto atrevido y maternal, «toma al niño en sus brazos» con amor y cariño grande. Bendice a Dios y bendice a los padres. Sin duda, el evangelista lo presenta como modelo. Así hemos de acoger al Salvador.

Pero, de pronto, se dirige a María y su rostro cambia. Sus palabras no presagian nada tranquilizador: «Una espada te traspasara el alma». Este niño que tiene en sus brazos será una «bandera discutida»: fuente de conflictos y enfrentamientos. Jesús hará que «unos caigan y otros se levanten». Unos lo acogerán y su vida adquirirá una dignidad nueva: su existencia se llenará de luz y de esperanza. Otros lo rechazarán y su vida se echará a perder. El rechazo a Jesús será su ruina.

Al tomar postura ante Jesús, «quedará clara la actitud de muchos corazones». El pondrá al descubierto lo que hay en lo más profundo de las personas. La acogida de este niño pide un cambio profundo. Jesús no viene a traer tranquilidad, sino a generar un proceso doloroso y conflictivo de conversión radical.

Siempre es así. También hoy. Una Iglesia que tome en serio su conversión a Jesucristo, no será nunca un espacio de tranquilidad sino de conflicto. No es posible una relación más vital con Jesús sin dar pasos hacia mayores niveles de verdad. Y esto es siempre doloroso para todos.

Cuanto más nos acerquemos a Jesús, mejor veremos nuestras incoherencias y desviaciones; lo que hay de verdad o de mentira en nuestro cristianismo; lo que hay de pecado en nuestros corazones y nuestras estructuras, en nuestras vidas y nuestras teologías. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

navidad

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NAVIDAD: PAZ Y BUENA VOLUNTAD
JOSEP CORNELLÀ y CANALS
GIRONA.

ECLESALIA, 23/12/08.- Dicen que hace poco más de dos mil años, en la primera noche de Navidad, unos mensajeros celestiales, cantaban gloria a Dios y deseaban la Paz a los hombres de buena voluntad. No sé si fue cierto, o fue un deseo del evangelista que no encontró mejores metáforas para referir un acontecimiento de supondría un importante cambio en la historia de la humanidad. Pero estas frases forman, todavía hoy, parte de nuestro imaginario. Me gustaría en esta Navidad volver a escuchar estos cánticos y estos deseos. Necesitamos un cambio en la orientación que hemos dado a nuestro mundo. Nos hace falta una esperanza. Y, tal vez, la frase de aquella primera noche de Navidad deba tener hoy un sentido actual.

“La gloria de Dios es que el pobre viva” decía monseñor Romero. Y los pobres son todos aquellos para quienes la vida resulta una carga pesada. Y son todos aquellos que tienen todos los poderes fácticos en contra suya. A nuestro entorno hay pobres, muchos pobres. A nuestro entorno ha aumentado la pobreza. Navidad supone un compromiso hacia esta pobreza espiritual y material de nuestro mundo. Pienso en aquellas personas que ha perdido toda esperanza, que se sienten constreñidas por un mundo cada día más complicado. Y pienso también en aquellas personas que han querido manifestar su voluntad de, pese a que sea políticamente incorrecto, decir aquello que piensan y defenderlo con argumentos. Tienen los poderes en contra. Son pobres.

Y, curiosamente, los mensajeros celestiales desean la paz a los hombres de buena voluntad. La paz es el bien más grande del espíritu: aquel estado de tranquilidad y quietud, no turbado por fatigas ni molestias; aquel estado de ánimo tranquilo, no turbado por la pasión. Se hace necesaria la paz cuando sentimos desorden alrededor nuestro. Y la paz se fundamenta en la verdad, la justicia, el amor y la libertad.

¿Y la voluntad? La voluntad es una facultad específica del ser humano que es el fundamento de la conducta moral. Tendrá buena voluntad aquella persona que se proponga obrar el bien, complacer y favorecer a los demás.

No deja de ser tajante la simplicidad del mensaje navideño. En unos momentos en que nos gusta tenerlo todo tan estructurado, los mensajeros celestiales no hacen un enunciado de obligaciones y preceptos por conseguir la ansiada paz. Basta con tener esta buena voluntad.

La Navidad de este año, enmarcado por unas crisis económicas y psicológicas (más lacerantes que las primeras) nos invita a mirar más allá de nuestro yo mezquino, y a plantear la trascendencia de ayudar a vivir a aquellas personas que se sienten agobiadas por la vida y a poner la mejor voluntad en cada uno de nuestros actos; avivando aquellas esperanzas que divisamos en tantas personas humanas y que nos permiten aumentar el optimismo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

comunidades

comunidades

‘Laicicidad: ciudadanos/as y cristianos/as” el 29 de noviembre de 2008
LA FRESCURA DE SU ESPERANZA
En torno a la VIII Asamblea de Iglesia de Base de Madrid
EVARISTO VILLAR
MADRID.

ECLESALIA, 22/12/08.- Después de las inscripciones y entrega de carpetas, la VIII Asamblea comenzó justamente a las 10:00 h. Toda ella estuvo enmarcada en una celebración eucarística (“Maestro, ¿dónde quieres que te preparemos la Cena?”), que se inició en estos primeros momentos con el saludo de acogida, una oración inspirada en la Carta a Diogneto, un canto y la preparación de la Mesa.

A partir de aquí, se fueron desarrollando con mucha naturalidad los tres momentos vertebradores de este último acto de la VIII Asamblea, es decir, el discursivo- programático, el organizativo-administrativo y el convivencial. El primero se centró en La laicidad como base programática para los dos próximos años. Fue un rico espacio de exposición, debate y decisión que se alargó hasta mediodía y que se cerró con la presentación de las ofrendas eucarísticas, la consagración y la comunión. El segundo momento se inició a primera hora de la tarde y se centró en la organización y administración de Iglesia de Base de Madrid (IBdM). Después de un breve receso, bien avanzada ya la tarde, hubo un bonito encuentro-convivencia con algunos colectivos de Redes Cristianas de Madrid, invitados especialmente para esta ocasión. La asamblea se cerró con un canto y una creativa y bonita acción de gracias.

Es de notar que, entre las 150 personas que asistieron durante el día a la asamblea, hubo representantes de 28 comunidades.

Voy a detenerme en algunos detalles de cada uno de los tres momentos de la asamblea porque me parecen novedosos y dignos de reseñar.

I. LA LAICIDAD: PROGRAMACIÓN PARA LOS DOS PRÓXIMOS AÑOS

La comisión que voluntariamente se encargó de la elaboración, seguimiento y presentación de este tema, formada por cuatro personas, expuso el proceso seguido y su contenido así como las propuestas de acción que traía a la asamblea y sacó adelante con la aprobación general.

1. Ha sido un proceso participativo. Durante todo un año las comunidades han tenido la oportunidad de participar no sólo en la elección del tema, sino también en su desarrollo y la formulación de conclusiones. En un primer momento, las comunidades tuvieron que optar por la laicidad entre otros cinco temas que ellas mismas habían propuesto: Jesús, profeta laico; religión y laicidad: convergencia humanista y liberadora; pluralismo en la Iglesia y la sociedad; relaciones Iglesia-Estado; la religión en la escuela pública en España.

2. Luego vinieron el desarrollo, las propuestas prácticas, las estrategias a seguir y los medios.

- Se asume como “objetivo general” la separación nítida entre la Iglesia católica y el Estado. Lo que, más al fondo, apunta a estas tres cosas: a la emancipación plena de la sociedad civil de la hegemonía de la religión -lo que no significa que no esté abierta a ella-, a que el Estado asuma la autonomía que le otorga la Constitución en la gestión de la “cosa pública” y a que la Iglesia católica renuncie a los privilegios que la ponen en ventaja con referencia a otras instituciones religiosas y civiles, también privadas pero igualmente con dimensión pública.

- Desde este objetivo máximo se apuesta por la denuncia de aquellas situaciones o relaciones Iglesia católica/Estado que chocan frontalmente con el espíritu aconfesional (o laico) presente en la Constitución. Estas situaciones se amparan y justifican actualmente en los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede de 1976 y 1978, y que, a juicio de reconocidos juristas de derecho internacional, son inconstitucionales tanto en la forma como en el fondo. La lista que hace IBdM de estos lugares de privilegio, objetos de denuncia, sigue, con pequeñas variantes, el elenco reflejado por Redes Cristianas en su “Manifiesto por la Laicidad”.

- Finalmente, se puntualizan las estrategias a seguir durante los dos próximos años para llevarlos a cabo. En este sentido, se marcan dos líneas de actuación: 1ª Una campaña de sensibilización ante la opinión pública, aprovechando los medios de comunicación sensibles al tema y los alternativos (prensa, radio, Tv, páginas web, etcétera). Y 2ª Acciones de presión ante las instituciones por medio de recogida de firmas para el “Manifiesto de Redes Cristianas”, entrevistas con autoridades, concentraciones ante las sedes de instituciones religiosas y civiles.

- Para llevar adelante todo esto, se crea una comisión ad hoc con un tiempo limitado, dos años, y con el cometido de hacer participar a todas las comunidades y colectivos integrados en Iglesia de Base de Madrid, de mantener una conexión permanente con Redes Cristianas en este tema, y de coordinar la acción con otras asociaciones y movimientos civiles interesados en el tema.

II. REMODELACIÓN ORGANIZATIVA DE IBdM

También esta tarea, que ha durado un año, fue llevada por una comisión de siete voluntarios/as. Su actividad se centró en varias etapas antes de presentar a la asamblea su propuesta organizativa. Durante la presentación del trabajo realizado, la comisión insistió en que todos los pasos que había dado han estado siempre abiertos a la participación de todas las comunidades, y que la propuesta de organización que se estaba presentando era fruto del diálogo permanente con los portavoces de las comunidades. Las etapas fueron éstas:

1ª La identificación del sujeto. Esta ha sido la tarea más larga y fatigosa. Se hizo una visita personal a cada una de las comunidades para completar una breve encuesta enviada antes por correo. Se trataba en esta primera etapa de certificar la existencia e identidad de cada una de las comunidades con su lugar social, sus representantes y la referencia que siguen manteniendo con IBdM. La comisión tenía la impresión de que, después de más de 20 años de rodaje, algunas comunidades se habían ido descolgando por diferentes motivos: por falta de interés, por envejecimiento, por debilitamiento o desaparición de la misma comunidad, etcétera. Pues bien, al final resultó que 28 comunidades siguen vinculadas y decididamente dispuestas a mantener su coordinación con IBdM, y el resto, una vinculación más flexible apoyada en la información y en gestos meramente puntuales.

2º Elaboración de la información recogida. El paso por las comunidades ha dejado en la comisión, según se dijo, una doble impresión: por una parte, se ha percibido la satisfacción que ha ido creando el camino juntamente recorrido en los últimos 22 años de coordinación. Se señalan expresamente las primeras asambleas generales, y, particularmente, la edición del Documento-Programa de 86, que representa una “verdadera constitución” para los Cristianos de Base en Madrid; también se mencionan como hechos positivos las relaciones hacia fuera que se han establecido durante este largo tiempo con la Red Europea de Iglesia por la Libertad, con Redes Cristianas y con los Movimientos Sociales de la Comunidad de Madrid.

Pero también -y sin llegar a calificarlo de crisis- se advierten, por otra parte, algunas incertidumbres en el presente de la coordinación que la están debilitando y que merecen ser tomados serenamente en consideración. Por ejemplo, a juicio de la comisión, se necesita a) redefinir unos objetivos y unas tareas que el largo tiempo transcurrido ha venido dejando ya obsoletos; b) retomar el método de trabajo “horizontal y participativo” que se que se puso en práctica desde los inicios y que por inercia, excesiva delegación o la necesidad de una eficacia inmediata se ha venido debilitando en los últimos años; c) redefinir la forma concreta de organización, volviendo a su forma original, lo que supone en concreto: restaurar la Coordinadora (en lugar de la Gestora), la Asamblea de Representantes (suprimida hace unos años) y las Comisiones de Trabajo, prácticamente reducidas a su mínima expresión.

3º La propuesta de organización. Después del análisis de las comunidades y de la valoración de los datos recogidos, la comisión, en diálogo con los portavoces de las comunidades, formuló una propuesta de organización que se cree realista y ajustada a las posibilidades del momento presente. Después del trabajo realizado, resulta que, con pequeños retoques de adaptación, esta propuesta reproduce prácticamente la misma que nos dimos desde los orígenes y que aparece sustancialmente reflejada en el Documento-Programa del 1986. En definitiva, nuestra organización (ratificada por esta VIII Asamblea) constará de los siguientes elementos:

- La Asamblea General que es soberana y que se reúne cada dos años para dibujar las líneas maestras de pensamiento y acción para ese periodo de tiempo.

- La Asamblea de representantes de las comunidades que van marcando el ritmo de la coordinación entre asambleas generales, revisando el proyecto común, proponiendo acciones puntuales, etcétera.

- Las Comisiones de trabajo encargadas de plasmar, cada una en su propio ámbito, el proyecto general de IBdM. La VIII ha priorizado estos tres espacios: los Movimientos Sociales, la Laicidad y las relaciones Exteriores

- La Coordinadora que es el órgano representativo y portavoz y administrativo de IBdM entre asambleas y que se completa con una Secretaría y Administración para las tareas específicas.

III. TRES IMPRESIONES PERSONALES SOBRE LA VIII ASAMBLEA

Estas impresiones tienen la única virtud de estar hechas por alguien que, desde sus orígenes, ha estado muy estrechamente vinculado a los avatares que ha ido atravesando IBdM, y que , en este último año, ha participado directamente en la comisión de organización. Tampoco pretenden mayor alcance que lo que supone una voz individual que dice en alto lo que en secreto piensa.

Pues bien, al hilo del proceso seguido en esta última asamblea se me ocurre que:

1º IBdM ha hecho una buena reconversión. Después de 22 años sin preocuparse mayormente de su propia identidad (tantos eran los reclamos externos que nos lo impedían), en esta asamblea se ha atrevido a mirarse detenidamente a sí misma y se ha descubierto realmente como es, con unos límites bien precisos, pero también con un futuro granado de posibilidades. La reconversión organizativa que ha hecho no ha sido traumática, aunque sí laboriosa. Después de todo un proceso de análisis y de búsqueda de alternativas estructurales, resulta que llegó a caer en la cuenta de que la solución ya la tenía en sí misma desde los comienzos... Hay fórmulas que, por muy extrañas que resulten al principio, su propia naturaleza asociada con el tiempo las van dotando luego de tal cotidianeidad y eficacia que al final resultan imprescindibles. Así ha ocurrido con las mediaciones institucionales que, con algunas variantes, se han vuelto a reponer.

2º Curiosamente, la reconversión no ha debilitado para nada su discurso. IBdM sigue manteniendo un discurso fuerte, crítico y alternativo, y unas prácticas realmente proféticas. Asomarse a su praxis es como descubrir ese hontanar ansiosamente buscado en el desierto, ese oasis donde te sorprenden su abundancia y frescura. Iglesia de Base está en todas las movidas eclesiales y cívicas de Madrid donde se juega algo verdaderamente importante para el ser humano. No hay espacio de marginación y exclusión tanto en la sociedad como en la Iglesia que no cuente con la decidida implicación y defensa de Iglesia de Base. Y en cuanto al discurso, el planteamiento y la justificación que hace de la Laicidad en la actual situación española son una manifestación palpable de la voluntad de alternativa que acompaña siempre a sus manifestaciones públicas.

3º Por todo esto, te sorprende gratamente percibir, en medio de la impresionante crisis que estamos atravesando y del desgaste que suponen tantos años de presencia profética, la frescura de su esperanza. Una actitud que brota de su real implicación en la vida donde no puede quebrar. IBdM podrá ser cínicamente ignorada por las cúpulas de un poder que solo sirve para proteger las propias ambiciones personales de quienes lo detentan y sus intereses corporativos, pero estará siempre muy presente allí donde la dureza de la vida está exigiendo gratuidad, justicia y calidez a la conciencia humana. Su presencia e implicación en las nobles causas de la justicia y la equidad son un evidente prueba de la robustez de su esperanza. Se podrá cubrir su existencia con un manto de ignorancia y aun de rechazo, pero nadie podrá prohibir a IBdM que, desde la base, siga soñando eficazmente con otra Iglesia y otro mundo posibles y necesarios.

Larga vida, pues, a IBdM, y nuestro deseo de que siga acrecentando su presencia pública en esos espacios sociales y religiosos capaces de empatizar con un discurso y una praxis alternativa al sistema dominante. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sorprendente

sorprendente

4 Adviento (B) Lucas 1, 26 – 38
UN ANUNCIO SORPRENDENTE
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 15/10/08.- Lucas narra el anuncio del nacimiento de Jesús en estrecho paralelismo con el del Bautista. El contraste entre ambas escenas es tan sorprendente que nos permite entrever con luces nuevas el Misterio del Dios encarnado en Jesús.

El anuncio del nacimiento del Bautista sucede en «Jerusalén», la grandiosa capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío. El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea. Una aldea sin relieve alguno, llamada «Nazaret», de donde nadie espera que pueda salir nada bueno. Años más tarde, estos pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesús anunciando la bondad de Dios. Jerusalén por el contrario lo rechazará. Casi siempre, son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden y acogen al Dios encarnado en Jesús.

El anuncio del nacimiento del Bautista tiene lugar en el espacio sagrado del «templo». El de Jesús en una casa pobre de una «aldea». Jesús se hará presente allí donde las gentes viven, trabajan, gozan y sufren. Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho carne, no para permanecer en los templos, sino para «poner su morada entre los hombres» y compartir nuestra vida.

El anuncio del nacimiento del Bautista lo escucha un «varón» venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El de Jesús se le hace a María, una «joven» de unos doce años. No se indica donde está ni qué está haciendo. ¿A quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.

Por último, del Bautista se anuncia que nacerá de Zacarías e Isabel, una pareja estéril, bendecida por Dios. De Jesús se dice algo absolutamente nuevo. El Mesías nacerá de María, una joven virgen. El Espíritu de Dios estará en el origen de su aparición en el mundo. Por eso, «será llamado Hijo de Dios». El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

girar

girar

3 Adviento (B) Juan 1, 6 – 8
ALLANAR EL CAMINO HACIA JESÚS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 10/12/08.- «Entre vosotros hay uno que no conocéis». Estas palabras las pronuncia el Bautista refiriéndose a Jesús, que se mueve ya entre quienes se acercan al Jordán a bautizarse, aunque todavía no se ha manifestado. Precisamente toda su preocupación es «allanar el camino» para que aquella gente pueda creer en él. Así presentaban las primeras generaciones cristianas la figura del Bautista.

Pero las palabras del Bautista están redactadas de tal forma que, leídas hoy por los que nos decimos cristianos, no dejan de provocar en nosotros preguntas inquietantes. Jesús está en medio de nosotros, pero ¿lo conocemos de verdad?, ¿comulgamos con él?, ¿le seguimos de cerca?

Es cierto que en la Iglesia estamos siempre hablando de Jesús. En teoría nada hay más importante para nosotros. Pero luego se nos ve girar tanto sobre nuestras ideas, proyectos y actividades que, no pocas veces, Jesús queda en un segundo plano. Somos nosotros mismos quienes, sin darnos cuenta, lo «ocultamos» con nuestro protagonismo.

Tal vez, la mayor desgracia del cristianismo es que haya tantos hombres y mujeres que se dicen «cristianos», en cuyo corazón Jesús está ausente. No lo conocen. No vibran con él. No los atrae ni seduce. Jesús es una figura inerte y apagada. Está mudo. No les dice nada especial que aliente sus vidas. Su existencia no está marcada por Jesús.

Esta Iglesia necesita urgentemente «testigos» de Jesús, creyentes que se parezcan más a él, cristianos que, con su manera de ser y de vivir, faciliten el camino para creer en Cristo. Necesitamos testigos que hablen de Dios como hablaba él, que comuniquen su mensaje de compasión como lo hacía él, que contagien confianza en el Padre como él.

¿De qué sirven nuestras catequesis y predicaciones si no conducen a conocer, amar y seguir con más fe y más gozo a Jesucristo? ¿En qué quedan nuestras eucaristías si no ayudan a comulgar de manera más viva con Jesús, con su proyecto y con su entrega crucificada a todos. En la Iglesia nadie es «la Luz», pero todos podemos irradiarla con nuestra vida. Nadie es «la Palabra de Dios», pero todos podemos ser una voz que invita y alienta a centrar el cristianismo en Jesucristo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia)..

no improvisar

no improvisar

2 Adviento (B) Marcos 1, 1 - 8
CONFESAR NUESTROS PECADOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 03/12/08.- «Comienza la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios». Éste es el inicio solemne y gozoso del evangelio de Marcos. Pero, a continuación, de manera abrupta y sin advertencia alguna, comienza a hablar de la urgente conversión que necesita vivir todo el pueblo para acoger a su Mesías y Señor. En el desierto aparece un profeta diferente.

Viene a «preparar el camino del Señor». Éste es su gran servicio a Jesús. Su llamada no se dirige sólo a la conciencia individual de cada uno. Lo que busca Juan va más allá de la conversión moral de cada persona. Se trata de «preparar el camino del Señor», un camino concreto y bien definido, el camino que va a seguir Jesús defraudando las expectativas convencionales de muchos. La reacción del pueblo es conmovedora.

Según el evangelista, dejan Judea y Jerusalén y marchan al «desierto» para escuchar la voz que los llama. El desierto les recuerda su antigua fidelidad a Dios, su amigo y aliado, pero, sobre todo, es el mejor lugar para escuchar la llamada a la conversión.
Allí el pueblo toma conciencia de la situación en que viven; experimentan la necesidad de cambiar; reconocen sus pecados sin echarse las culpas unos a otros; sienten necesidad de salvación. Según Marcos, «confesaban sus pecados» y Juan «los bautizaba».

La conversión que necesita nuestro modo de vivir el cristianismo no se puede improvisar. Requiere un tiempo largo de recogimiento y trabajo interior. Pasarán años hasta que hagamos más verdad en la Iglesia y reconozcamos la conversión que necesitamos para acoger más fielmente a Jesucristo en el centro de nuestro cristianismo.

Ésta puede ser hoy nuestra tentación. No ir al «desierto». Eludir la necesidad de conversión. No escuchar ninguna voz que nos invite a cambiar. Distraernos con cualquier cosa, para olvidar nuestros miedos y disimular nuestra falta de coraje para acoger la verdad de Jesucristo.
La imagen del pueblo judío «confesando sus pecados» es admirable. ¿No necesitamos los cristianos de hoy hacer un examen de conciencia colectivo, a todos los niveles, para reconocer nuestros errores y pecados? Sin este reconocimiento, ¿es posible «preparar el camino del Señor»? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

el grito

el grito

ADVIENTO AL HILO DE LAS ESPERANZAS DE LA HUMANIDAD
Ana Isabel González Díez
Madrid.


ECLESALIA, 01/12/08.- Quiero que el grito del Adviento: ¡Ven, Señor, Jesús! sea verdaderamente un grito y no una expresión devota pero desencarnada. Creo que sólo se puede celebrar el Adviento desde una profunda solidaridad con los anhelos más hondos de la humanidad. Por eso, en estos días, me preguntaba por las esperanzas concretas de la gente, de la de cerca y de la de lejos, esperanzas de carne y hueso, con nombres y apellidos... y he buscado en mi interior cuáles son mis esperanzas, aquellas en las que se va mi vida y mi tiempo, las que traducen en mi día a día cotidianos el anhelo de la venida del Señor. Os invito a hacer lo mismo, a poneros en la piel de la gente y en los zapatos de sus esperanzas, para enraizar nuestra esperanza en las esperanzas reales de la humanidad.

¿Qué espera la gente?

Encontrar trabajo...

Poder terminar de pagar la casa, con esas hipotecas infernales...

Que su hijo, hija, madre, padre, marido, mujer... se cure de esa enfermedad...

Que sus hijos crezcan bien, que no se metan en más líos...

Que haya armonía en el hogar... Verse libre, por fin, de quien maltrata...

Que tal persona vuelva, que llegue la reconciliación...

Conservar el empleo, en estos tiempos que corren...

Volver a ver a los suyos...

Encontrar amigos para acompañar la soledad...

Que Fulanito/a salga de la cárcel...

Recuperar la alegría o que NN la recupere, lleva tanto tiempo con la depresión...

Que la guerra se acabe y que no mate a su gente...

Que deje de destruir su pueblo, su país...

Poder regresar a casa y abandonar para siempre el campo de refugiados...

Tener algo que llevarse hoy a la boca o dar a sus hijos...

Ver pronto a quienes se fueron a tierras lejanas a buscar el sustento de la familia...

Que le devuelvan a quien le arrebató un atentado terrorista, un accidente de tráfico, un ataque militar o cualquier otra brutalidad...

Que les permitan volver a sus tierras, cultivar y vivir en las tierras de sus antepasados, explotadas ahora por la microempresa de turno...

Que la patera o el cayuco no naufrague y la travesía tenga buen fin...

Que puedan llegar a España y encontrar trabajo y una vida mejor...

Conseguir los papeles, renovarlos, homologar el título, que le paguen lo que le deben... Que el próximo huracán o terremoto tarde mucho en llegar...

Que lleven la carretera, la luz o el agua a su aldea...

Que dejen de demoler sus casas y los dejen vivir en paz...

Encontrar por fin el tratamiento o la vacuna contra tal enfermedad después de tantas investigaciones...

Y yo ¿qué espero? ¿Cuáles son mis anhelos más profundos?

Que mi madre se recupere y que no pierda la paciencia, que mi padre conserve la salud y el ánimo...

Seguir disfrutando del cariño de los míos y de este trabajo que tanto me gusta...

Que los chicos y chicas de “Pueblos Unidos” tengan un buen futuro,

saquen la secundaria y se animen a seguir estudiando...

Que Kaoutchar y Abderra encuentren pronto trabajo, que Oscar lo conserve,

que no pierdan sus raíces pero que se sientan también españoles...

Que los hombres y mujeres que “vagan” por la Bolsa de Empleo lo encuentren pronto... Que podamos construir entre todos una sociedad integrada y nueva, multicultural, dialogante y solidaria...

Que nos alegremos de ser distintos y de poder y querer convivir...

Que se cierren los Centros de Internamiento...

Que se modifiquen las políticas migratorias represivas, injustas y miopes...

Que se derrumben los muros y las vallas...

Que desaparezca la violencia de las relaciones entre las personas y los pueblos... Que empecemos a gestionar el mundo de otra manera...

Que nos levantemos, que se levante la gente...

Que arranquemos desde abajo un nuevo orden internacional...

Que haya una transformación del sistema que ponga a la persona en el centro como valor supremo...

Que dejen de sufrir los “ilegales”, que nadie sea “ilegal”...

Que nos miremos unos a otros al fondo del corazón y no al color de la piel, al nombre o al lugar de procedencia...

Que la Iglesia sea de verdad la Iglesia de Jesús...

que renuncie al poder, que sea humilde, pobre, samaritana,

novia del mundo y no “madrastra”...

Que mi comunidad siga intentando el camino de acogernos unas a otras con calidez,

de buscar juntas las invitaciones de Dios para nosotras desde la realidad

y de vivir para la gente y no para nosotras mismas...

Que vivamos un cristianismo menos burgués y acomodado,

que despleguemos nuestra entraña profética

y la expresemos con nuevos signos y presencias...

Quiero “aguardar la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador” agarrada de la mano de mis hermanos y hermanas. Y, mientras tanto, acoger al Señor que ya está viniendo a acompañar nuestras esperanzas cotidianas, alentando nuestros esfuerzos por conquistarlas. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

despierta

despierta

1 Adviento (B) Marcos 23, 33 - 37
UNA IGLESIA DESPIERTA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 26/11/08.- Las primeras generaciones cristianas vivieron obsesionadas por la pronta venida de Jesús. El resucitado no podía tardar. Vivían tan atraídos por él que querían encontrarse de nuevo cuanto antes. Los problemas empezaron cuando vieron que el tiempo pasaba y la venida del Señor se demoraba.

Pronto se dieron cuenta de que esta tardanza encerraba un peligro mortal. Se podía apagar el primer ardor. Con el tiempo, aquellas pequeñas comunidades podían caer poco a poco en la indiferencia y el olvido. Les preocupaba una cosa: «Que, al llegar, Cristo no nos encuentre dormidos».

La vigilancia se convirtió en la palabra clave. Los evangelios la repiten constantemente: «vigilad», «estad alerta», «vivid despiertos». Según Marcos, la orden de Jesús no es sólo para los discípulos que le están escuchando. «Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: Velad». No es una llamada más. La orden es para todos sus seguidores de todos los tiempos.

Han pasado veinte siglos de cristianismo. ¿Qué ha sido de esta orden de Jesús? ¿Cómo vivimos los cristianos de hoy? ¿Seguimos despiertos? ¿Se mantiene viva nuestra fe o se ha ido apagando en la indiferencia y la mediocridad?

¿No vemos que la Iglesia necesita un corazón nuevo? ¿No sentimos la necesidad de sacudirnos la apatía y el autoengaño? ¿No vamos a despertar lo mejor que hay en la Iglesia? ¿No vamos a reavivar esa fe humilde y limpia de tantos creyentes sencillos?

¿No hemos de recuperar el rostro vivo de Jesús, que atrae, llama, interpela y despierta? ¿Cómo podemos seguir hablando, escribiendo y discutiendo tanto de Cristo, sin que su persona nos enamore y trasforme un poco más? ¿No nos damos cuenta de que una Iglesia «dormida» a la que Jesucristo no seduce ni toca el corazón, es una Iglesia sin futuro, que se irá apagando y envejeciendo por falta de vida?

¿No sentimos la necesidad de despertar e intensificar nuestra relación con él? ¿Quién como él puede despertar nuestro cristianismo de la inmovilidad, de la inercia, del peso del pasado, de la falta de creatividad? ¿Quién podrá contagiarnos su alegría? ¿Quién nos dará su fuerza creadora y su vitalidad?