Blogia

ecleSALia del 11/04/07 al 31/07/10

recuperar

recuperar

RED ASÍS
compartiendo una búsqueda espiritual
BALDO CALMAESTRA, coordinador de Red Asís, redasis@arantzazu.org

ECLESALIA, 26/05/09.- Queremos invitaros a conocer la Red Asís, red social abierta de personas que quieren conocer o compartir la espiritualidad franciscana en su vida cotidiana.

Vivimos tiempos difíciles y de grandes paradojas. Tenemos a nuestra disposición posibilidades, comodidades y adelantos tecnológicos ni siquiera imaginados hace sólo unas décadas. Sin embargo, vivimos en un mundo con grandes desorientaciones: crisis económicas, sociales, ecológicas y políticas, pobreza, exclusión, marginación, violencia, crisis de sentido… Medio mundo se muere de hambre y sed, y podría alimentarse con lo que sobra al otro medio.

Constatamos que nuestra sociedad actual ha optado por buscar la felicidad y el sentido de la existencia en los valores más materiales e individualistas de la técnica, el consumo, el poder, el control, la seguridad, el éxito, el dinero… Los valores más inmateriales como la espiritualidad, la cultura, la ética, la naturaleza, el amor, la solidaridad…quedan en un alejado segundo plano. Sin embargo, la desorientación personal y social permanece y crece. Todas o la inmensa mayoría de las personas compartimos una inconformidad existencial que tiene que ver con la necesidad de buscar un sentido a la vida.

Ante esta realidad, en la Red Asís pensamos que el ser humano necesita recuperar su dimensión espiritual y tenemos la intuición de que la espiritualidad cristiana y en concreto la franciscana pueden tener algo que decir en este tiempo de desorientación.

Por todo ello, queremos invitar a todo el que lo desee a compartir, cada uno desde donde esté, haciendo lo que hace, y cada cual a su ritmo y manera, una experiencia personal de búsqueda espiritual en torno a lo que es el primero de los pilares de la Red Asís: cuatro principios de la espiritualidad franciscana: la relación con Dios, la humildad como actitud vital, la solidaridad y la fraternidad.

No pretendemos crear ninguna organización o grupo nuevo en el que haya que asistir a reuniones o participar en debates, ni pagar ninguna cuota. Sólo necesitamos estar comunicados mediante una dirección de correo electrónico o postal para poder recibir mensualmente la Carta de Asís -segundo pilar- con material para la reflexión y la oración personal.

De la Red Asís, que comenzó su marcha en octubre del año pasado, formamos parte ya, más de 970 personas de todas las edades, de las que unas 500 aproximadamente nos juntamos cada último jueves de mes a las 19,30h en una oración comunitaria –tercer pilar- que tiene lugar ya en 13 pueblos de Euskadi y Navarra y que esperamos pueda seguir ampliándose a otros lugares de España. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Si quieres conocernos entra en www.redasis.org, escríbenos a redasis@arantzazu.org o llama al 646 214 896.

quehacer

quehacer

¿POLÍTICOS CRISTIANOS?
Fe y política
JOSÉ MORENO LOSADA, sacerdote capellán en la UEx y consiliario de Acción Católica, jmorenol@unex.es
BADAJOZ.

ECLESALIA, 25/05/09.- “Quien tiene un por qué para vivir resiste cualquier cómo” así reza una máxima nietzscheana que traigo a colación respecto al tema de la fe y la política. Ahora que el vaticano acaba de condecorar al embajador español ante la Santa Sede que se le define como católico practicante, recuerdo que más de una vez he oído al Presidente de la autonomía de Extremadura hablar de su fe cristiana en relación con su participación activa en la política dentro de la Junta de Extremadura, entiende que la inquietud que le provoca el Evangelio de Jesús de Nazaret la realiza desde un quehacer en el sistema público desde el ámbito político, desde donde se puede trabajar por todos y para todos sin distinción. Desde este contexto considero que es pertinente la cuestión que plantea el “por qué” del político ¿Qué es lo que hace que un político llegue a serlo y ocupe cargos públicos en la gestión de la sociedad? ¿qué convicciones pueden mover a una persona en este terreno? ¿Puede tener algo que ver la fe y el ser cristiano con respecto al ejercicio de la política?

LA CONVICCIÓN

Todos actuamos dirigidos por un “por qué”, por unas convicciones, aunque sean más o menos conscientes. En política nos preocupa que la razón sea ocupada por conveniencias personales (profesionalización) o inercias ideológicas no maduradas ni elaboradas por el sujeto; no entiendo que a veces se juzgue a un político por la familia a la que pertenece, ni si quiera por momentos de iniciación de su vida que pudieron estar en otros ámbitos y ondas, ¡y menos en España claro¡. Me parece tan digno que Zapatero haga en su discurso de investidura confesión de fe de palabras “sagradas” de su abuelo, si él las tiene elaboradas y asimiladas por opción propia y adulta, como que el ministro socialista Bono hable de que su padre era falangista y que él “no es más honrado que su padre”. En ninguno de los dos casos creo que el pasado les de, ni les quite, pedigrí de buenos políticos; será su propia persona y sus procesos los que vayan dando testimonio de su verdad, su coherencia y su convicción. Todo político tendrá que elaborar y dar cuenta de su propio credo. Nos hacemos políticos en el ejercicio de la política y no en los previos. Pero en este sentido, y volviendo al punto de partida que tomé, considero que una persona puede llegar al ámbito de la política, y al ejercicio de cargos públicos en la misma por convicciones de fe, en concreto por ser cristiano; aunque esto claramente, y a la vista está, no quiere decir que los cristianos que están implicados directamente en política – ya sea en las izquierdas o en las derechas – lo estén por ser cristianos. Dato que por cierto debería extrañarnos mucho a todos los creyentes. ¿Pero qué podemos decir de la relación entre el ser cristiano y el ser político?

EL POLÍTICO CRISTIANO

El primer dato a tener en cuenta es que venimos de una historia, todavía reciente en nuestra España, en la que se ha entendido que no debería relacionarse una cuestión con otra, aunque en el fondo bien que lo estaban; necesitamos recobrar otra visión que es la propia de la fe cristiana y que viene exigida por la encarnación. A los cristianos se les pide entrar hasta el fondo de la realidad para servirla y dignificarla, es decir, que hay que “ensuciarse las manos con la masa de lo común y lo público” para que avance el reino proclamado por Jesús de Nazaret. Quiero decir con esto, que ha de ser de lo más normal en un cristiano con coherencia el compromiso político, y lo extraño el que se mantenga al margen o lo viva por inercias de cualquier tipo. Pero ¿Qué ha de ser lo propio y específico de un creyente en estos espacios?

Por una parte, en comunión con los demás políticos con sus propias convicciones, habrá de ser un hombre de gestión y de acción que tenga desarrolladas las habilidades necesarias para el cargo y el puesto que ocupe, con una buena formación, teniendo como criterio fundamental el servicio a la sociedad y el bien común y no aceptando nunca aquello para lo que no se encuentre realmente preparado ,ni buscando un protagonismo que le ponga a él por encima de su servicio; amén de saber trabajar en común y corresponsablemente.

Por otra, será algo específico en él su motivación de fondo y las claves con las que quiere ejercer su modo político. En su fuero interno le estará motivando la construcción del Reino de Dios, esa fraternidad utópica y esperanzada que nos mueve continuamente desde nuestra fe en la resurrección y que baila a gusto con el nuevo slogan de que “otro mundo es posible”; la utopía le empujará a claves inexcusables como la opción por lo público y lo común; la predilección por los pobres y los más débiles de la sociedad; saber relativizar el aparataje de la política y la burocracia, incluso la ideología de partido, ante la dignidad de las personas y la vida, el criterio de la igualdad y la justicia, y la imparcialidad para promover el derecho y la participación activa y ciudadana, que integre a las personas de un modo vivo y corresponsable en la gestión de la sociedad y de lo público, al margen de sus creencias, ideologías y pertenencias políticas; por ello no hará de la designación de los cargos de gestión y de técnicos lugar de apropiación ideológica y partidista; sabrá aceptar e integrar fecundamente el fracaso cuando este venga por haber sido coherente y fiel con los valores fundamentales que proclama; nunca estará dispuesto a perder su libertad radical, ni su espíritu de diálogo y de encuentro común en la búsqueda de la verdad y del bien hacer; habrá de ejercer la denuncia profética con la ternura de los que buscan el bien común y de los débiles y no la destrucción ni el vencimiento de nadie.

Ni que decir tiene que mantenerse en la brecha con este talante es inviable si el político cristiano no tiene raíces profundas, si no las alimenta en su silencio y soledad, y si no se ve acompañado por una comunidad que le mira como hermano y le apoya sabiendo que él está llevando adelante una labor que es muy necesaria desde el Reino que queremos, pero que es bien dura si se quiere ejercer con verdad, por lo que necesita de la comunidad que ayude a ir leyendo en creyente los signos de vida, de muerte, de fracaso y de éxito, de pasión, conflicto y resurrección. Por todo esto me siento agradecido a todos los que movidos por su fe se adentran en la gestión política de nuestra sociedad extremeña y que trabajan por ser coherentes y fieles con sus principios fundantes. Estos cristianos nos interpelan para acompañar a personas creyentes –ahora especialmente jóvenes universitarios en mi quehacer pastoral- en la dimensión socio-política de su fe, y reclaman, con todo derecho, en la propia iglesia espacios que les ayuden a mantenerse desde una lectura creyente y comunitaria de su quehacer. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sexualidad

sexualidad

QUÍMICA SIN FRONTERAS
KOLDO ALDAI, coordinacion@foroespiritual.org
ZUBIELKI (NAVARRA).

ECLESALIA, 21/05/09.- Allí donde la química irrumpe, ya sea en la tierra, en el agua, en el aire o en nuestros propios cuerpos, deberemos plantar un tremendo interrogante. Allí donde se vierte una química arrasadora deberemos preguntarnos si ésta pudo o no haberse evitado. La decisión del Gobierno de que la “píldora del día después” se pueda conseguir en las farmacias de todo el Estado sin receta médica, invita también a la reflexión.

La cuestión no es la química por más despiadadamente “eficaz” que se manifieste, el problema no es la píldora postcoital, sino la sexualidad desacralizada, el acto sin magia, los dedos que en sus yemas no llevan amor, es el suspiro sin norte, el ser humano libre de todo compromiso, el placer por el placer elevado a la máxima categoría.

El problema no son los 0’75 miligramos de Levonorgestrel dispensados ya sin necesidad de presentar papel alguno, el problema es una sociedad que elude toda suerte de responsabilidades y que se salta todos los contratos que establece la Madre Naturaleza. Estas pautas y leyes son sabias, pues han emanado de la Fuente de toda Vida. En vez de contravenirlas a base de fórmula de laboratorio, quizás deberíamos explorar su razón de ser.

El problema no es la suspirada píldora a cambio únicamente de 18 euros, el problema es el pedir sin dar, el servirnos sin servir, el lecho vacío de sincero amor, desnudo de todo deber, la filosofía del “todo vale” en pro de un ego insaciable. La condena por más que venga de los purpurados, será también un error, porque constituye gran equívoco todo aquello que cercena libertades. No retornará precisamente el amor al sexo a golpe de excomunión, ni el compromiso se acercará al lecho impelido por el temor. Sólo hombres y mujeres libres, conscientes y responsables pueden abrir futuro al misterio sublime de la vida.

Sí, definitivamente la píldora postcoital debe estar en todas las farmacias, al alcance de todas las mujeres, como alivio de apuro (“Quien esté libre de falta, que tire la primera piedra”), pero si es posible en la última estantería, la más inalcanzable, la que necesite larga escalera. La píldora tiene que estar en todas las boticas, pero ojalá sus cajas un día caduquen por falta de uso, pues una ciudadanía más consciente ya habrá sabido prescindir de ellas.

Sexualidad no tiene por qué equivaler a matrimonio tradicional, pero seguramente sí a un sagrado aro de fidelidad donde arde el fuego sempiterno del amor; seguramente sí a dos corazones, dos voluntades que han establecido el sagrado compromiso de la unión o avanzan hacia él. La naturaleza no nos pide que firmemos ningún papel, mas sí que nos comprometamos con quien consumamos tan íntimo acto. El contrato lo manifiesta, no la tinta en el papel, sino los cuerpos enlazados, los labios encontrados, los líquidos que se hacen uno.

La sexualidad no tiene que implicar boda y cura, banquete y acomodado matrimonio, pero sí predispone a unir vidas, miradas y horizontes, sí invita a la pareja a ordenar juntos el futuro. La sexualidad sagrada llena la vida de amor, colma de energía las baterías del cuerpo y de anhelo de entrega las del alma. Cuando se descargan por el mundo y sus caminos se vuelven a cargar más plenamente si cabe.

Lo “progre” no es tirar de laboratorio para condicionar los procesos de la vida a nuestros pobres intereses y apetitos. El progreso verdadero es asegurar esa vida, ensalzarla, glorificarla. Podemos también morir de la virulenta pandemia llamada “progresía”, que trivializa lo sagrado. La desacralización de la vida es el mayor desafío que el ser humano atiende. El hambre y el cambio climático, la guerra y la contaminación sólo son porque olvidamos la bendición infinita y compartida que representa la vida. La vida venerada siempre es respetada y elevada. El genuino progreso es el compromiso con ésta en todas sus formas y condiciones. El confundido “progresismo” como doctrina social ya imperante, nos tiene demasiado acostumbrados a la apropiación, el sometimiento, la degradación… de todo lo sagrado ante el insaciable altar del hedonismo.

Puede haber un tercer camino, que quizás no sea el del cardenal Rouco, ni el de la Ministra Aído. El Estado probablemente no esté en condiciones de plantear una “Estrategia Nacional de salud sexual y reproductiva”, tal como aspira. La propaganda de banalización del acto sexual lleva demasiado a menudo el sello de algún ministerio. Sin embargo la Iglesia tampoco, pues la vía de la condena y de la anatema nunca será abrazada por hombres y mujeres que desean crecer en libertad.

Hay un altar en el que la vida se glorifica y ése es el lecho marital, allí donde la oración es caricia y la ternura del amado o la amada se extiende a todo cuanto palpita. Allí el gesto íntimo se globaliza con el poder de nuestro pensamiento y espíritu. Allí la alcoba es templo del hombre y la mujer que en su éxtasis abarcan toda la existencia y con su continuidad se comprometen.

Química pues, pero química del abrazo entre ella y él que explota en un goce sin nombre, y en el instante más sagrado reclaman alcanzar más vida para ponerla bajo su protección y cuidado, bajo la égida de su amor en continua expansión. Química sin fronteras del beso que estremece la piel, epidermis conmovida que no se acaba en un cuerpo, sino que se extiende por una geografía más ancha, por una tierra inmensa; labios extasiados bendiciendo toda la vida, de todos los reinos, allí donde asome; labios temblorosos alabando el misterio insondable de la Creación allí donde se manifieste. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

anda buscando

anda buscando

Ascensión del Señor (B) Marcos 16, 15-20
CONFIANZA Y RESPONSABILIDAD
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 20/05/09.- Al evangelio original de Marcos se le añadió en algún momento un apéndice donde se recoge este mandato final de Jesús: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación». El Evangelio no ha de quedar en el interior del pequeño grupo de sus discípulos. Han de salir y desplazarse para alcanzar al «mundo entero» y llevar la Buena Noticia a todas las gentes, a «toda la creación».

Sin duda, estas palabras eran escuchadas con entusiasmo cuando los cristianos estaban en plena expansión y sus comunidades se multiplicaban por todo el Imperio, pero ¿cómo escucharlas hoy cuando nos vemos impotentes para retener a quienes abandonan nuestras iglesias porque no sienten ya necesidad de nuestra religión?

Lo primero es vivir desde la confianza absoluta en la acción de Dios. Nos lo ha enseñado Jesús. Dios sigue trabajando con amor infinito el corazón y la conciencia de todos sus hijos e hijas, aunque nosotros los consideremos «ovejas perdidas». Dios no está bloqueado por ninguna crisis.

No está esperando a que desde la Iglesia pongamos en marcha nuestros planes de restauración o nuestros proyectos de innovación. Él sigue actuando en la Iglesia y fuera de la Iglesia. Nadie vive abandonado por Dios, aunque no haya oído nunca hablar del Evangelio de Jesús.

Pero todo esto no nos dispensa de nuestra responsabilidad. Hemos de empezar a hacernos nuevas preguntas: ¿Por qué caminos anda buscando Dios a los hombres y mujeres de la cultura moderna? ¿Cómo quiere hacer presente al hombre y a la mujer de nuestros días la Buena Noticia de Jesús?

Hemos de preguntarnos todavía algo más: ¿Qué llamadas nos está haciendo Dios para transformar nuestra forma tradicional de pensar, expresar, celebrar y encarnar la fe cristiana de manera que propiciemos la acción de Dios en el interior de la cultura moderna? ¿No corremos el riesgo de convertirnos, con nuestra inercia e inmovilismo, en freno y obstáculo cultural para que el Evangelio se encarne en la sociedad contemporánea?

Nadie sabe cómo será la fe cristiana en el mundo nuevo que está emergiendo, pero, difícilmente será «clonación» del pasado. El Evangelio tiene fuerza para inaugurar un cristianismo nuevo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

palabras

palabras

ME HAN CONTADO LAS NUBES
ROBERTO BORDA, roenred@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 18/05/09.- Me han contado las nubes, que viene del sur un viento insumiso que nace del vientre de las manos que cada día buscan un hueco en el muro.

Me ha contado el aire que llegan nubes cargadas de esperanza; la que nace en los ojos de los miran como la tierra se extiende más allá del mar.

Me han contado que un nuevo impulso surge del que no compra por comprar, del que mira donde fueron fabricadas esas zapatillas, y las valora por lo bien que con ellas juega y no por el dibujo que llevan.

He visto como una fuerza desbordante surge de las manos de niños que viven en las afueras de las ciudades, fuera de cómodas casas, como esa fuerza les hace aprender les dota de un sentido especial para la vida.

He visto como la fuerza del mar viaja en los ojos de los que le han cruzado en barcos de papel, como esa fuerza se convierte en grito por la justicia, y como el amor a la tierra y a los hombres que en ella habitan impide que esa fuerza se convierta en furia.

He visto de donde nace el impulso del mundo, pero para ello he tenido que mirar bajo los camiones, en las habitaciones de los hospitales, en los muros de las cárceles; me ha costado verlo en sillones y en las tiendas donde el sudor de los niños se vende a bajo precio.

He visto como algunas veces ese impulso se adormecido por el perfume de la posesión, de la vida fácil. Cuando el impulso sigue adelante, y encuentra caminos por los que seguir caminando, entonces he visto que el presente se levanta y camina hacia la conquista de la vida, también he visto como a veces, algunas veces, ese presente se cansa y se duerme al borda del camino, y entonces el pasado le arrasa, le ata, le quema y le convierte en ceniza donde nada crece.

Cuando sigue adelante, florece la primavera y la vida se contagia de sueños, y la utopía me vuelve a enamorar y mis ojos siguen buscando y mis manos vuelven a hacer y mis pies ya no pueden parar en seguir las Palabras que me hablan del presente digno de este mundo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

justicia y reconciliación

justicia y reconciliación

S.O.S.: REHENES MEDIÁTICOS
JEAN DE DIEU TAGNE, Escolapio, máster en Biblia, jddtagne1@yahoo.fr
CAMERÚN.

ECLESALIA, 15/05/09.- Como camerunés, orgulloso de mi patria, me siento traicionado e insultado por estos hombres y mujeres mediáticos que han desviado mi atención sobre las cuestiones de Justicia y Reconciliación, a las que el Papa quiere invitar a África y al mundo.

El alboroto mediático sobre la utilización del preservativo, que ha acompañado al viaje de Benedicto XVI a África ha sido una maquinación organizada de golpe por los que saquean a África y quieren distraer la opinión pública cuando se quieren mostrar los verdaderos problemas. ¿Por qué distraer a África y al mundo con el preservativo, cuando el Papa llama a la Justicia y a la Reconciliación?

En un primer momento quise dejar pasar el problema, considerándolo como un malentendido cualquiera, pero la insistencia de los medios de comunicación, que han desviado la atención sobre este único punto, me condujo a la duda sobre las intenciones profundas de los autores de la manipulación.

Mirando de cerca, comprendí que no es solamente el Papa, sino que es también África y los africanos quienes somos analizados: todo se puede hacer para denigrar a África, para llamar la atención sobre problemas secundarios, cuando el Papa estudia la cuestión hasta el fondo. Los manipuladores han utilizado la más vieja técnica: separar extractos de su contexto original y después cargarles contenidos diferentes y erróneos; y manejarlos finalmente como palabras del Papa.

Pero los africanos se han dado cuenta y no cesan de reaccionar contra este acto de sabotaje, tejido de mentiras y manipulaciones de la opinión.

Es necesario volver al debate que interesa a los africanos:

1.- Un error grave: el olvido del texto íntegro.

Una gran mayoría de los que censuran las afirmaciones del Papa ignora que respondía a la pregunta de un periodista. Retomamos aquí la pregunta y la respuesta.

P.- S.S., entre los numerosos males que afligen a África, hay uno muy particular, el de la difusión del SIDA. La posición de la Iglesia católica sobre la lucha contra el mismo es a menudo considerada como ineficaz y no realista. ¿Afrontará S.S. este tema en el transcurso de este viaje?

R.- “Yo diría lo contrario: pienso que la realidad más eficaz, la más presente en el frente de lucha contra el SIDA es precisamente la Iglesia católica con sus movimientos, con sus diferentes realidades. Pienso en la Comunidad de San Egidio, que realiza tantas cosas de una manera visible e invisible también, en la lucha contra el SIDA; en los camilos; en todas las Hermanas que están a disposición de los enfermos... Yo diría que no se puede vencer este problema del SIDA únicamente con eslóganes publicitarios. Si no se pone el alma, si los africanos no se ayudan recíprocamente no puede resolverse este azote con la distribución de preservativos; al contrario, el riesgo está en que aumente el problema. La solución no puede encontrarse más que en un doble compromiso: primero, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que aporte una nueva manera de comportarse consigo mismo y con el otro; y en segundo lugar, una verdadera amistad recíproca, pero, sobre todo, para con las personas que sufren, la disponibilidad incluso con sacrificios y las renuncias personales para estar junto a los que sufren. Tales son los factores que ayudan, y contribuyen a progresos palpables. Yo diría, pues, esta doble fuerza de renovar al hombre interiormente, de dar una fuerza espiritual y humana para con su propio cuerpo y el del otro, y esta capacidad de sufrir con los que sufren, de estar presentes en los momentos y situaciones de prueba. Me parece que es la respuesta justa y es lo que hace la Iglesia, ofreciendo así una contribución muy grande e importante. Damos las gracias a cuantos lo hacen”. (Fuente: VIS).

2.- ¿Por qué se tiene tanto miedo cuando se quiere hablar de la justicia?

Al leer las reacciones de las grandes cadenas de comunicación he quedado estupefacto: es en verdad sorprendente que los propósitos o intenciones del Papa hayan suscitado más polémica en ciertos países extranjeros que en el continente.

Afortunadamente los africanos han percibido bien las astucias de los detractores del Papa y de África. Todo se ha hecho para desviar la atención de la opinión internacional sobre la cuestión de la Justicia y de la Reconciliación. La visita del Papa a África y su mensaje es un acto de coraje y de amor hacia la dignidad de los africanos. No puede pretenderse salvar a África con la publicidad de los preservativos. Nosotros, africanos, necesitamos que nos tengan un respeto, justicia y reconciliación.

El Papa quiere palpar los problemas que se quieren camuflar o disfrazar. ¿Cómo han olvidado tan deprisa que la enfermedad que más vidas siega en África es la malaria o paludismo y no el SIDA? ¿Por qué no trabajamos mucho más en la erradicación de la malaria en África? ¿Por qué no recordamos a las firmas farmacéuticas que retienen las patentes de invención para que hagan que los tratamientos estén al alcance de los bolsillos africanos? Pienso que "los grandes de este mundo" tienen miedo de lo que África puede llegar a ser con una población numerosa y fuerte. Se ignora que el preservativo, mucho anterior al SIDA, nació para el control de nacimientos, y consiguientemente de la población, y continúa jugando este papel, incluso protegiendo contra el SIDA. ¿Por qué no se hace un basto programa de cuidados a las víctimas del SIDA a precios razonables? Parece que la publicidad de la miseria africana consolaría a las masas desprovistas de los otros continentes. "Los grandes de este mundo" tienen miedo de no tener sitio donde puedan de vez en cuando desviar la atención de su propia población cuando exigen un mejor estar: es mejor hacer publicidad de los "sin papeles" que perecen en el Mediterráneo que hacer un reportaje serio sobre el saqueo del diamante, del oro, del petróleo y de otros recursos de los países africanos. ¿Podemos tener el valor y el coraje de remover los asuntos dolorosos, como la tentativa de sublevación de los jóvenes del Chad, que tuvo un resultado negativo a causa de la intervención del gobierno francés? ¿Podemos saber lo que pasó con las enfermeras búlgaras que estaban detenidas en Libia por haber inoculado el virus del SIDA a los niños?

Hace poco más de un año, cuando el presidente francés, en visita a Dakar, quiso dar sus lecciones en África, había olvidado por completo subrayar que su país forma parte de los que han arruinado el continente. Todas las potencias esclavizadoras y colonizadoras deben saber que el tiempo de la verdad, de la justicia y de la reconciliación ha llegado ya. Los africanos no necesitan potencias exteriores que tengan que comunicar al Papa lo que debe decir en África. Que los que cuidan de África reconozcan la esclavitud como un crimen contra la humanidad y paguen las reparaciones; que reconozcan la colonización como un crimen contra la dignidad humana y fuente del desequilibrio mundial.

¿Quieren ustedes saber de qué tiene necesidad África? No es de la publicidad de los que buscan prosperar y crecer, mostrando la miseria de los otros. África necesita un orden económico mundial justo; África necesita repatriamiento de los capitales que han se engullido en los banquetes extranjeros; África quiere que cese el mercado de armas que alimenta las guerras al olor de los petro-diamantes; África necesita que los mercenarios extranjeros, que desestabilizan los Estados, salgan de la sombra.

África quiere que las multinacionales practiquen un comercio justo, y que los bienes del suelo y del subsuelo beneficien a todos, comprendidos los propios niños que mueren en el sendero de la búsqueda de un mejor estar. El mensaje de África al mundo es el siguiente: Tengamos el coraje de aceptar la justicia y la reconciliación. No nos dejemos distraer por los que persiguen sus intereses inconfesables, usando y abusando de los africanos. El Papa ha ofrecido un instrumento de trabajo para la Justicia y la Reconciliación: inclinémonos ante este tema si tenemos valor para hacerlo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

agentes de pastoral

agentes de pastoral

XXII ESCUELA DE VERANO PARA EDUCADORES DE LA FE
Del 29 de junio al 3 de julio de 2009
INSTITUTO SAN PÍO X
MADRID.

ECLESALIA, 14/05/09.- Desde hace más de 20 años, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequéticas San Pío X viene organizando este servicio en el que ya han participado miles de profesores, agentes de pastoral y catequistas. Esta nueva edición se celebra con algunas novedades que seguro contribuirán al fortalecimiento de sus fines.

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequéticas San Pío X, incorporado académicamente a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, cambió de domicilio en septiembre de 2008 para integrarse en La Salle Campus Madrid donde se ofrece una creciente oferta de estudios de Grado y Posgrado contando, además, con un Parque de Innovación de Servicio a las personas y la Internacional Graduate School (IGS).

A partir de este año, la Escuela de Verano para Educadores de la Fe se inscribe en el Área de Ciencias de la Religión de La Salle Campus Madrid en la que está integrado el Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequéticas San Pío X por lo que respecta a su ámbito organizativo. Desde este nuevo marco, convocamos la XXIIª edición de la Escuela de Verano para Educadores de la Fe.

Este reajuste conlleva, también, el cambio de sede de la Escuela de Verano que tradicionalmente se ha realizado en el Colegio La Salle - Maravillas y que, a partir de la edición de este año, se realizará en las instalaciones de La Salle Campus Madrid, calle La Salle 10, 28023 Madrid (Aravaca). (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

CURSOS DE MAÑANA

1. Algunos problemas actuales de moral social. Una lectura desde la DSI. Ángel Galindo.

2. Clown: el arte del fracaso. Recursos para jugar a ser divertidos. Verónica Macedo.

3. ¿Cómo invitar al Evangelio a las nuevas generaciones? Pedro José Gómez.

4. Cristianismo y tolerancia. José Román Flecha.

5. Discernimiento personal: herramienta para confrontar la vida e integrar la propia historia. Esther Lucía Awad.

6. Educar en el diálogo interreligioso. Iniciación. Francesc Closa.

7. El diálogo interreligioso islamocristiano hoy. Instrumentos para el encuentro. Manuel Corullón.

8. Formación de animadores y amantes de la Pastoral juvenil. Juan Carlos Hervás.

9. La transmisión de la fe: Hacia una iglesia de puertas abiertas. Eloy Bueno de la Fuente.

10. Lectura creyente de la realidad desde la perspectiva de la exclusión social. José Luis Segovia.

11. Movimientos religiosos alternativos. José Luis Sánchez Nogales.

12. Problemas actuales de bioética. Miguela Domingo.

13. Renovar la programación del Área de Religión en clave de competencias básicas. Carlos Esteban.

14. Salvación fuera y dentro de la Iglesia. Martín Gelabert.

15. Una lectura social de las cartas de Pablo. Fidel Aizpurua.

CURSOS DE TARDE

16. Actividades para la enseñanza de la religión en Secundaria desde una metodología basada en competencias básicas. Rubén Prieto.

17. Cinco lenguajes expresivos en la clase de religión en Infantil y Primaria. Almudena Fernández.

18. ¿Cómo desarrollar reuniones eficaces de trabajo? José Ponce.

19. Como Jesús, nosotros también hablamos en parábolas. Josián Ortiz.

20. Contagiar a Dios en casa y en la “kate”. Oscar Ayerra.

21. Danza contemplativa. Creación. Mª Victoria Hernández.

22. Danzas del mundo. Ángel Zamora.

23. Dinámicas de grupo para construir solidaridad en ESO y Bachillerato. César García Rincón.

24. Educar la interioridad en Infantil y Primaria. Ana María Alonso.

25. Hacia una espiritualidad corporal. Recuperar la sabiduría del cuerpo. Emma Martínez Ocaña.

26. Jesús de Nazaret, el Cristo de Dios. Pedro Barrado.

27. Pecado y conversión: ¿Cómo afrontar el tema en la educación y la catequesis? Carmen Barba.

28. Pensar bien, emocionarse mejor y curar mis emociones. Ignacio Xavier Ortiz.

29. Problemas actuales de ética sexual. Jesús Sastre.

Curso de mañana y tarde

30. Educar en la interioridad a adolescentes y jóvenes. Una pedagogía del umbral (Nivel 1). Elena Andrés.

CONFERENCIAS (13,00 horas)

1. Evangelización y Catequesis hoy. Emilio Alberich. Martes, 30 de junio.

2. ¿No tienen valores los adolescentes? ¿Qué buscan? ¿Qué necesitan? Javier Elzo. Miércoles, 1 de julio.

3. Los cristianos en un Estado laico. Luis González-Carvajal. Jueves, 2 de julio.

La matrícula de cada curso es de 95 euros. En el caso de apuntarse a un curso a la mañana y a otro curso a la tarde, o a un curso de mañana y tarde, la matrícula sería de 180 euros.


Todos los cursos y actividades de la XXIIª Escuela de Verano para educadores de la fe se realizarán en las instalaciones de La Salle Campus Madrid, calle La Salle, 10 en Madrid (Aravaca)

- - -> Para más información: almudenag@lasallecampus.es

una cuestión

una cuestión

6 Pascua (B) Juan 15, 9-17
NO DESVIARNOS DEL AMOR
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 13/05/09.- El evangelista Juan pone en boca de Jesús un largo discurso de despedida en el que se recogen con una intensidad especial algunos rasgos fundamentales que han de recordar sus discípulos a lo largo de los tiempos, para ser fieles a su persona y a su proyecto. También en nuestros días.

«Permaneced en mi amor». Es lo primero. No se trata sólo de vivir en una religión, sino de vivir en el amor con que nos ama Jesús, el amor que recibe del Padre. Ser cristiano no es en primer lugar un asunto doctrinal, sino una cuestión de amor. A lo largo de los siglos, los discípulos conocerán incertidumbres, conflictos y dificultades de todo orden. Lo importante será siempre no desviarse del amor.

Permanecer en el amor de Jesús no es algo teórico ni vacío de contenido. Consiste en «guardar sus mandamientos», que él mismo resume enseguida en el mandato del amor fraterno: «Éste es mi mandamiento; que os améis unos a otros como yo os he amado». El cristiano encuentra en su religión muchos mandamientos. Su origen, su naturaleza y su importancia son diversos y desiguales. Con el paso del tiempo, las normas se multiplican. Sólo del mandato del amor dice Jesús: «Este mandato es el mío». En cualquier época y situación, lo decisivo para el cristianismo es no salirse del amor fraterno.

Jesús no presenta este mandato del amor como una ley que ha de regir nuestra vida haciéndola más dura y pesada, sino como una fuente de alegría: «Os hablo de esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría llegue a plenitud». Cuando entre nosotros falta verdadero amor, se crea un vacío que nada ni nadie puede llenar de alegría.

Sin amor no es posible dar pasos hacia un cristianismo más abierto, cordial, alegre, sencillo y amable donde podamos vivir como «amigos» de Jesús, según la expresión evangélica. No sabremos cómo generar alegría. Aún sin quererlo, seguiremos cultivando un cristianismo triste, lleno de quejas, resentimientos, lamentos y desazón.

A nuestro cristianismo le falta, con frecuencia, la alegría de lo que se hace y se vive con amor. A nuestro seguimiento a Jesucristo le falta el entusiasmo de la innovación, y le sobra la tristeza de lo que se repite sin la convicción de estar reproduciendo lo que Jesús quería de nosotros. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).